05 Oct

Ansiábamos otro panorama

La semana pasada contábamos con que hoy íbamos a estar con las cabezas y las energías puestas en cómo concretar la implementación de los acuerdos de paz. Ansiábamos empezar a trabajar en esa construcción, de la mano de las víctimas del conflicto que apoyaron el SÍ y votaron el SÍ en sus regiones, donde el fin del conflicto no era una mera digresión sino la posibilidad misma de la vida. Donde el desinterés y la desinformación no eran la regla, porque ahí es donde se han puesto la mayoría de las muertes y el sufrimiento de esta guerra. Y podríamos seguir tratando de masticar nuestra decepción y nuestra profunda tristeza, y nuestra preocupación por las víctimas que han vuelto a ser victimizadas, como dijo una señora en Guapi, en lágrimas el domingo por la noche “¿Por qué no les importamos? A ella le respondemos desde aquí: nos importan, no desde el domingo, no desde que comenzaron las negociaciones de paz, nos importan desde mucho antes, cuando decidimos que íbamos a meterle energía y fuerza a este trabajo, a experimentar esto de crear relaciones más justas y equitativas entre el campo y la ciudad, entre las personas y la naturaleza de la que hacemos parte pero parece nos hemos olvidado. Con todas las dificultades y errores que hemos tenido, con los aprendizajes, las idas y vueltas, con este proceso que se nos queda chico, demasiado chico ante tantas necesidades y desafíos, pero al que le apostamos porque creemos que por acá es, que este es nuestro aporte a la paz, a pesar de los resultados del plebiscito.

La Canasta 2012-07-30-008Así que seguiremos en nuestro trabajo, demostrando que las cosas se pueden hacer de otras maneras, que no importa cuán cuesta arriba sea el proceso, vamos a seguir en él, con las personas que comparten estas ideas y sentimientos, convenciendo a través de cosas concretas a las personas que están escépticas, llamando a crear nuevas relaciones a partir de la producción y consumo de nuestros alimentos, buscando la forma de hacer de esto una bola de nieve que se auto propulse. ¡Y nos falta mucho, así que a seguir trabajando!

En nuestros planes entonces tenemos varias cosas. Por un lado, afianzar las redes con otras iniciativas que comparten estas ideas acá en Bogotá. Cada vez nos convencemos más de que hay que sumar y no dividir, que la proliferación de iniciativas sueltas debilita más que fortalece, así que estamos en la tarea de encontrarnos y pensarnos las formas de cooperar más activamente. Ya lo hacemos en varias cosas: compartimos transportes, coordinamos conjuntamente con redes de producción, por ejemplo, pero hace falta más.

Por otro lado, estamos aprovechando lo que hemos aprendido para aportar a procesos en otras partes del país, en los que hay mucha gente trabajando y a la que nos vamos sumando: ya va andando la Cooperativa Campeche en Cali, ya está caminando una propuesta en Santa Marta. Además, los y las compañeras de Tierra Libre tienen sus procesos en Fusagasugá y región, Agrosolidaria sigue con su trabajo en todo el país, por mencionar sólo algunos. Esta es nuestra construcción de paz.

Esta semana, los invitamos a probar la receta de Puré de balú y ahuyama


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