02 Mar

Aprender haciendo

Torre canastas invEste es uno de los lemas de La Canasta. Aclaramos, no es improvisar. Se trata de un proceso en el que a través de la práctica y la reflexión, retroalimentándose, vamos avanzando en este proceso de crear un espacio de relaciones e intercambios basado en los principios de la responsabilidad, la solidaridad y la equidad. Y de garantizar la sostenibilidad del mismo. Lo confesamos, cuando empezamos, pensamos que la cosa iba a ser un poco más simple, y que íbamos a alcanzar nuestros objetivos más rápido. De todas maneras, como dijimos en la Asamblea de La Canasta, una vez metid@s en el baile, bailamos, y además con gusto.

Como habrán notado, ahora estamos probando una nueva coreografía, menos estructurada, más libre, que responda mejor a los gustos de cada persona, sin perder de vista el conjunto. Con nuestro nuevo modelo, cada quien puede elegir cómo arma su pedido. Para llegar a este punto, que parece simple, hemos recorrido un largo camino. Cuando recién empezamos, en el modelo de La Canasta Solidaria, l@s consumidores/as tenían que realizar varias tareas, entre ellas, participar el día de la llegada de los productos en el armado de las canastas. Con el tiempo, y a pesar de la ventaja del encuentro periódico entre las personas de la red, el compartir de la sopa comunitaria y los talleres variopintos aportados por l@s consumidores/as, entendimos que teníamos que proponer algo más práctico, para que más gente participara en la red. Así montamos el modelo de los pedidos por internet y el envío a domicilio.

Este fue un paso importante, al que le metimos mucho tiempo, pensamiento y entusiasmo. Con este modelo hemos aprendido mucho, mejoramos en muchos aspectos también, y logramos convocar más gente para el ejercicio. En la Asamblea de fines de 2014 decidimos cambiar las canastas, que eran de dos tamaños, para ofrecer 3 opciones y los combos. No sabíamos en ese momento qué iba a pasar, y a pesar de que tuvimos una baja en los pedidos al principio, la cosa fue mejorando con el paso del tiempo. En la última Asamblea decidimos poner el costo del domicilio aparte, para que las personas pudieran armar su pedido con más flexibilidad. Es muy difícil prever cómo van a reaccionar las personas de la red ante estos cambios, a pesar de que tenemos una comunicación fluida con muchos de ustedes, y estamos muy pendientes de sus comentarios y aportes. Queremos contarles que la cosa está funcionando muy bien, y que sentimos que hemos encontrado un equilibrio entre la “rigidez” de la canasta cerrada (que no es tal, sino simplemente una forma de respetar el trabajo de campesinos y campesinas que producen para la red y a quienes nos corresponde asegurar que sus productos serán pedidos y no se van a perder porque justo esa semana nadie los quiso) y la flexibilidad que también merecen quienes apuestan a este proceso desde la ciudad. Muchas gracias a todos y todas.

Esta semana les sugerimos una preparación muy fresca: Limonada con pepino cohombro y yacón


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