15 Nov

Nuestro fin de semana y el mortiño

Este segundo puente de noviembre fue uno bastante movido y con un par de increíbles experiencias para nosotros. El viernes fuimos invitados a participar en un evento organizado, entre otras, por una comensal de La Canasta, con la participación de doña Anaís y su esposo don Liborio. Y el domingo estuvimos visitando la finca de Alex y su familia en Subachoque con un grupo de personas en un evento organizado por nuestros amigos de Con la cuchara no se juega.

El evento del viernes fue un gran encuentro entre personas y académicos de Bogotá por un lado y campesinos y campesinas habitantes de las zonas rurales de Usme y Sumapaz por el otro lado. Dentro del marco de una beca del Instituto Distrital de Patrimonio llamada “Campos, mercados y cocinas”, nuestros amigos se han investigado sobre 5 productos típicos de la zona rural de Usme y Sumapaz. Basados en exploraciones y entrevistas a pobladores de la zona, organizaron la primera parte de un evento en el cual las personas hicieron memoria sobre las historias, los sabores, las preparaciones y los saberes recibidos de sus ancestros y entre todos cocinamos con productos típicos de la zona, olvidados en muchos casos.

La cocinada trajo increíbles discusiones sobre como cada cual recuerda cada producto y entre todos hicimos un gran almuerzo con papa corneta, cubios, hierbas silvestres, mora silvestre, mortiño y uva caimarona, entre otros. Con la presencia de cocineras, comensales y campesinos y campesinas, pasamos un día lleno de intercambios de saberes y de cooperación, rescatando sabores y prácticas ancestrales. La segunda parte del evento cambiará en su dinámica un poco, pues la batuta de la cocinada pasará de los habitantes de la región a las dos cocineras que crearán, con ayuda de todos los demás, un almuerzo con los mismos ingredientes como base.

Fue ahí que conocimos el mortiño, que Anaís y Liborio cosecharon, como lo hacían sus respectivos padres una vez al año cuando estos frutos silvestres están disponibles. Liborio se trepa a los espinosos árboles como si tuviera 20 años y baja estos ricos frutos que muchos de ustedes recibirán en sus canastas de hoy para que prueben haciendo una mermelada, un rico jugo, o comiendo así no más. Anaís recuerda que de niños comían hasta quedar con la lengua negra como un perro chau chau :).

El domingo, con las memorias del primer evento aún frescas, fuimos con un grupo de personas de Bogotá a conocer un poco más sobre el día a día de Alex en Subachoque. La primera parada fue en el punto de venta de ARAC en la plaza, donde nos contaron sobre ARAC y La Canasta al tiempo que tomábamos un rico refrigerio. De ahí seguimos para la finca de Alex, donde el, doña Paulina y María nos enseñaron a preparar un terreno para sembrarlo e incluso sembramos repollos, brócolis, lechugas y calabacines. Aprendimos a usar el azadón y a abonar con compost y minerales para preparar el suelo. Luego tomamos un rico almuerzo y concluimos la jornada aprendiendo a reconocer qué hierbas arrancar y cuáles son las sembradas para limpiar las camas y retirarle la competencia a los cultivos.

Esta semana, intenten probar el Jugo de mortiño


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08 Nov

¡Camine a untarse de tierra a la finca de Alex!

Esta semana escriben nuestros amigos de Con la cuchara no se juega, que están ayudándonos a organizar una visita…

Amigo comensal,

Como lo prometido es deuda, con el equipo de Con la cuchara no se juega nos hemos estado reuniendo para ofrecerle un plan bien jalao’ para este domingo 12 de Noviembre. Como ya le hemos venido contando, queremos que sumercé tenga la oportunidad de acercarse cada vez más al campesino que día a día trabaja por cuidar sus alimentos, y esta vez, don Alex nos ha abierto las puertas de sus huertas en Subachoque pa’ enseñarnos una mincha de su trabajo, pa’ tener un rato para compartir y para aprender un poco de sus súper poderes campesinos. ¿Le suena la vaina? 

Mire sumercé, si últimamente se anda preguntando por los misterios que hay detrás de la agroecología, o anda entusiasmado con la idea de conocer un poquito de la historia que hay detrás de las delicias que le llegan con La Canasta, ¡móntese en este bus que pa’ allá es que vamos! Venga le cuento algunos detalles pa’ que se entusiasme más.

VALOR: 55mil pesitos nada más. (25mil si es pa’ menores de 6 años)

INCLUYE:

*Transporte Bogotá – Subachoque – Bogotá

*Visita a la Plaza de Mercado de Subachoque

*Dos refrigerios y un almuerzo, preparado todo por las manos trabajadoras de ARAC.

*Recorrido por las huertas de don Alex

*Participación en la minga, en otras palabras, ¡aprender de la agroecología haciendo!

*Un ratico de reflexión pa’ que se dé cuenta que del dicho al hecho no hay tanto trecho

Usted no se nos tiene que preocupar por nada, porque nosotros nos encargaremos de llevarlo a Subachoque, alimentarlo y traerlo de vuelta a Bogotá. ¡Aproveche esta oportunidad que solo se vive una vez! ¿Ya se emocionó? Entonces venga le cuento cómo es la gestión.  Lo único que nosotros necesitamos es que, por medio de estos modernos medios de comunicación que usamos hoy en día, llene este formulario de inscripción. Si por alguna razón no le funciona, o si quisiera que le diéramos más información, puede comunicarse con nosotros a través de nuestra página de facebook (https://www.facebook.com/conlacuchara/), nuestro correo electrónico (conlacucharanosejuega@gmail.com) o a alguno de estos números: 322 947 5318, 316 222 4507. Échenos una llamadita o escríbanos al whatsapp que nosotros estaremos muy contentos de charlar con sumercé. ¡Anímese a untarse de tierra!

Esta semana los antojamos de Pepinos rellenos de quinua


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08 Nov

Pepinos rellenos de quinua

Hacer un guiso de cebolla tomate y ajo, y si se quiere se pueden adicionar otras verduras picadas. Aparte, cocinar una quinua como se cocinaría un arroz. Mientras tanto, cortar la cabeza de los pepinos de guiso y limpiarlos por dentro. Mezclar la quinua con un poco del guiso y rellenar los pepinos. Poner los pepinos en el guiso sobrante y cocinar a fuego lento tapado hasta que los pepinos estén blandos.


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01 Nov

De brujas y brujas

La Canasta, desde hace 5 años, celebra el día de las brujas compartiendo historias de calabazas, ahuyamas y otras delicias. Este año, para hacerle honor a las brujas, queremos compartir algo de la historia de estos personajes tan controvertidos. Las brujas no existen, pero de que las hay las hay… Esto depende de quién cuente la historia.

Desde la edad media, las brujas son mujeres perseguidas por la iglesia y otras instituciones, que por diferentes intereses quisieron silenciar el poder y el conocimiento que algunas mujeres tenían y ejercían a través de la sanación y el conocimiento de la naturaleza. No es tan claro por qué, pero el “poder” femenino ha sido perseguido en diferentes culturas y la imagen de la bruja, un ser malvado que quiere hacer daño y comer niños se popularizó a través de cuentos infantiles, logrando que 700 años después, sigamos de alguna manera asustados con sus caras verdes, uñas largas y malas intenciones.

Sin embargo, en muchas culturas y muchos pueblos, se sabe que ese conocimiento femenino está basado en una consciente y juiciosa relación con la naturaleza, las plantas, las comidas y sus poderes curativos. Las mujeres, en muchísimos casos, han sido las recolectoras de este conocimiento y son quienes ponen en práctica aún en muchos lugares del país, este conocimiento. Las brujas, curanderas, parteras y sanadoras, conocen los beneficios de una buena curación con cúrcuma para algunas heridas, los beneficios de una agua de canela o de anís para malestares estomacales y de las ventajas de las gárgaras de tinto con sal para salir de una gripa fuerte.

En este espacio, queremos hoy hacer honor a las brujas de esta familia y compartir con ustedes algunos de sus secretos para que puedan poner en práctica en sus casas. Si estamos haciendo este esfuerzo por alimentarnos sano, es importante poner en práctica también estas recetas que nos ayudaran a darle al cuerpo alivio cuando algún mal nos aqueja. Tomen remedios caseros, reciban los que les den en sus casas, repitan las recetas con sus familias y no olviden que lo que más rápido cura cualquier dolencia, es el amor de la mano de quien prepara el bebedizo… que disfruten Halloween, Noviembre y el fin de este año extraño…

Para inspiración, Bebidas para brujas


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01 Nov

Bebidas para brujas

El agua de panela con sauco y apio para curar la gripa y la tos son una de las recetas que se usaban en casa para curar una gripa de esas que dan con los aguaceros bogotanos. Un agua de manzanilla y miel caliente es buena para el desánimo.

Una infusión de cardamomo o de cidrón para la indigestión. Tomar agua de alcachofa para la celulitis. Tomar agua o jugo de ciruela para el estreñimiento, agua de guayaba para las articulaciones, infusión de albahaca para el dolor de cabeza.

Agua de panela con limón y jengibre, un clásico para la gripa, y agua de yerbabuena y albahaca para el estómago, o hasta un café con leche que sirve hasta para la llenura como decía mi abuela caldense… O mate para el cuerpo y el alma como dirían nuestros ancestros argentinos. Según otra de las abuelas de La Canasta, un caldo de papa cura todo, y lo deberían vender en todas partes porque no hay mejor reconstituyente para el cuerpo y el alma.

Ustedes decidirán qué es lo que más les conviene!


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25 Oct

Las historias de La Canasta

La Canasta es una Red de personas y cada persona es una historia. En este espacio hemos contado las historias de muchas de las personas que hacen parte de esta Red. La historia de hoy llega desde el Caribe, y es la primera entrega de la historia del Ñame.

Hace algunas semanas, se volvió viral en redes sociales un video (ver abajo) de un grupo de youtubers montemarianos que se lanzaron al estrellato para ofrecer un producto tradicional de la costa colombiana: el ñame. La razón por la que se lanzaron a las redes sociales es porque la sobreproducción de ñame de este año, y el poco acceso a redes justas de comercialización, generaron una acumulación de ñame nunca antes vista en los municipios de los Montes de María. Se llegó a hablar de más de 4 mil toneladas de ñame recogido acumulado en las parcelas de las familias campesinas que lo produjeron. Por más ganas de comer mote de queso, una familia no puede consumir 800 bultos de ñame. Quienes tuvieron suerte lograron vender algunos kilos en mercados locales, pero a precios irrisorios que no cubrían casi ni los costos del transporte para llevarlo a los pueblos más cercanos. Algunas familias, pagaron hasta 5 mil pesos por transportar un bulto desde sus parcelas para lograr vender a 7 u 8 mil pesos el mismo bulto en el mercado. En algunos casos el bulto se vendió a 15 mil, pero ese fue el precio más alto que se logró en el mercado local. La sobreproducción tiene mucho que ver con el precio del ñame y esto se debe por supuesto a las prácticas de no regulación de precios en el mercado, sino a la lógica de la oferta y la demanda que hace muy difícil para una familia campesina vivir de la producción agropecuaria. Lo hemos dicho y ejemplificado con diferentes casos, para el campesinado la lógica del mercado neoliberal es una condena a los ciclos de pobreza. El Estado ha intentado, en escenarios políticos y económicos distintos, intervenir en la comercialización de productos del agro para regular precios, ofrecer incentivos y reducir la intermediación, pero estas alternativas, como el extinto Idema, se convirtieron en espacios para la corrupción y el clientelismo y su función original, que era la de regular las condiciones del mercado a favor de pequeños y medianos productores, muy pronto fue distorsionada y generó más problemas. Así, una vez liquidado el Idema en 1997, las federaciones debían asumir esta labor de regulación. Sin embargo, y sin entrar en los detalles de la regulación por gremios y sus bemoles, hubo productos como el ñame que quedaron des agremiados y dependientes del mejor postor. La cantidad de ñame que se produjo en 2017 es responsabilidad en parte de los proyectos que el mismo Gobierno promovió en la región, la pregunta es: ¿Quién puede comprar tanto ñame? O mejor ¿Quién comercializa en mejores condiciones todo ese ñame para que valga la pena el esfuerzo de producirlo, transportarlo y venderlo?

Hace poco, por iniciativa de la Gobernación de Bolívar se organizó un Ñameton en Cartagena y se vendieron más de 70 toneladas de ñame en un día, entonces sí hay consumidores, lo que necesitamos son más espacios de comercio justo, así que ¡Inviten a sus amigos a comprar La Canasta!

Y para disfrutar los productos frescos de esta semana, Sopa de tomate fría

 


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20 Oct

El campesinado organizado, en Chaparral, Tolima

Esta semana conversamos con Fredy Páez, del Instituto de Estudios Interculturales de la Universidad Javeriana de Cali, para que nos cuente acerca del encuentro nacional de Zonas de Reserva Campesina -ZRC- que se hizo en Chaparral, Tolima, entre el 14 y el 16 de octubre. Que se haya hecho en Chaparral es particularmente interesante para La Canasta, ya que recibimos los productos de esa zona que cultivan y nos envían Wilson y su familia. Las ZRC son figuras consagradas en la Ley 160 de 1994, y que permiten ordenar social, productiva y ambientalmente el territorio. Permiten el acceso a tierras por parte del campesinado, buscan estabilizar la economía campesina, mejorar los ingresos y la calidad de vida del campesinado, y ordenar ambientalmente el territorio, concretando la función social y ecológica de la propiedad, tal como está consignado en la Constitución Política. Desde 1994 a la actualidad se han constituido 6 ZRC, hay 7 en proceso de constitución y decenas de solicitudes para realizar el proceso de constitución. Las ZRC que están más avanzadas en el proceso para constituirse en el corto plazo son las de Sumapaz, en la localidad 20 de Bogotá, y la de Ariari-Güejar-Cafre en el Meta.  Un dato interesante de este encuentro, que es el 6to Encuentro Nacional coordinado por la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina –ANZORC- es que fue el 2do Encuentro de Mujeres de las Zonas de Reserva Campesina. El anterior, el año pasado, fue en Curumaní, César. En esta oportunidad, las mujeres completaron su plataforma política, posicionando los temas que muchas veces, en contextos tradicionalmente patriarcales, se pasan por alto e invisibilizan.

Otro tema clave que se trató en el encuentro, con delegaciones de todo el país donde hay procesos de conformación de ZRC o ZRC ya constituídas, fue el ambiental. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las ZRC están en áreas de protección ambiental, como zonas de Ley Segunda, zonas de amortiguación de los Parques Nacionales Naturales u otras. Salieron varias propuestas para avanzar en el tema del ordenamiento ambiental del territorio. Por un lado, las ZRC tienen que elaborar participativamente un Plan de Desarrollo Sostenible, que contempla 4 ejes: lo productivo, lo ecológico, lo cultural y lo organizativo. Pero más allá de eso, se ha identificado la necesidad de contar con procesos de formación en temas ambientales para el campesinado que lleven a acciones concretas de cuidado del medioambiente, que se les reconozca como sujetos de protección ambiental, que se avance en procesos de reconversión productiva agroecológica, que se analice el proyecto de ley que busca modificar la Ley Segunda con la que se crearon las Zonas de Reserva Forestal, entre otras. También se discutieron temas relacionados con la sustitución de cultivos y las dificultades actuales que enfrenta lo acordado en el Acuerdo de Paz, y sobre la constitución de territorios interculturales con comunidades indígenas.

Esta semana, para aprovechar las moras que nos llegan, les sugerimos preparar un Mousse de mora


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20 Oct

Mousse de mora

Para disfrutar las moras de hoy recomendamos esta sencilla receta: Mezclar en la licuadora una lata de leche condensada, una lata de crema de leche y una lata de concentrado de jugo de mora (es decir muchas moras en una lata de agua y colar). Batir hasta que esté uniforme, verter en un molde, refrigerar 8 horas. Servir frio, ¡es delicioso!


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