10 Ene

Retomando labores este año

Después de un par de semanas de descanso, retomamos labores en La Canasta para este 2018 con esta primera entrega. Este año promete ser un año de ajustes para La Canasta. El último par de años han sido difíciles y hemos decidido apostarle nuestras energías a unir fuerzas con otros mercados que trabajan bajo lógicas similares a las que tiene La Canasta.

En La Asamblea de La Canasta en diciembre pasado, nos reunimos con representantes de todos los grupos de productores y con algunos comensales que han acompañado nuestro proceso desde hace tiempo, para mirar hacia atrás y plantear nuevas perspectivas para fortalecer este ejercicio. Como ha sido la constante en nuestras asambleas afortunadamente, las opiniones de todos han estado alineadas y hemos podido tomar decisiones para el bien de toda la Red de La Canasta.

De esta manera empezamos este año volviendo realidad nuestra cooperación con Jero el Granjero, un proyecto similar a La Canasta, con quienes hemos trabajado juntos en los últimos años y ahora unimos esfuerzos más formalmente. También arrancamos el año estrechando lazos con otros mercados y proyectos afines y entre muchas otras posibilidades de cooperación que estamos explorando, compartiremos un centro de acopio y nos daremos las manos en temas de logística entre otros.

Poco a poco iremos contándoles más detalles de este nuevo tren en el que nos estamos montando para unir esfuerzos y tener más impactos positivos. A medida que han pasado los años, desde que empezamos con el ejercicio de La Canasta, nos hemos dado cuenta que tanto nosotros como otros proyectos con ideales similares, duplicamos tareas, lo cual constituye una oportunidad para volver más eficientes nuestras iniciativas mediante la cooperación y coordinación de las actividades. Con la Red de Mercados Agroecológicos de Bogotá, entre otras formas, hemos estrechado lazos y hemos podido comprender mejor dónde podemos cooperar para fortalecer nuestros proyectos. Este es el año para empezar a volver una realidad las oportunidades que hemos identificado.

Esperamos que este año venga con mucha energía positiva para estos nuevos procesos que seguramente demandarán energía de nuestra parte. Sabemos que contamos con el apoyo de toda la red de productores y productoras que cultivan los alimentos que trae La Canasta a la ciudad y también sabemos que contamos con el apoyo de muchos de los y las comensales que reciben canastas en sus casas y disfrutan de una alimentación sana, variada y cultivada con amor.

Esta semana les sugerimos preparar una rica Pasta de arroz con verduras y salsa de ostras


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10 Ene

Pasta de arroz con verduras y salsa de ostras

Picar cebolla larga en trozos no tan pequeños y saltearla en aceite con un poco de ajo y jengibre picado si se quiere. Picar zanahoria en trozos delgados y agregar a la cebolla y mantener a fuego medio-bajo. Agregar una buena cantidad de ajonjolí y revolver bien. Agregar otras verduras como pimentón, coliflor, brócoli, habichuelas o guisantes por ejemplo. Picar col china en julianas incluyendo los tallos y agregar a la sartén (wok) y agregar un poco de salsa de ostras y de vinagre y revolver constantemente. Aparte ablandar los fideos de arroz en agua y luego mezclar con el resto y agregar más salsa de ostras un poco disuelta en agua.


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20 Dic

Nuestra última entrega de este año

Así como cada año, este no fue la excepción. Muchas personas salen de la ciudad, muchas otras andan con compromisos navideños, pero en general lo que siempre podemos identificar, es que mucha gente deja de pedir canasta para estas fechas. Es por esto y también porque nos merecemos el descanso, que en la última semana y la primera semana de cada año no hacemos entregas de canastas.

En estos días, esto nos da vuelta a la cabeza, pues para muchos negocios, esta es la mejor temporada del año, para La Canasta claramente no lo es. Lo paradójico aquí es que como bien sabemos, los productos no dejan de crecer y madurar, así en la ciudad sean vacaciones, y a los productores les toca usar su ingenio para no perder los alimentos que maduran. En principio debería no ser tan difícil planificar las siembras para no sembrar productos que maduren en este par de semanas, pero con la naturaleza hay muchas variables que no podemos controlar, como las lluvias, el sol, etc., que hacen que los alimentos crezcan más o menos rápido, lo cual hace más compleja esta planificación de siembras.

De cualquier manera, así son las dinámicas de lo que hacemos y cada año aprendemos a planificar y sobrellevar estos periodos de mejor manera. Lo bueno es que aparentemente el tema de los propósitos de nuevo año ha sido fructífero para La Canasta en otros años y si bien enero tiende a ser un mes donde muchos estamos sin plata por los regalos y las vacaciones, los niveles de pedidos no dejan mucho que desear normalmente en ese mes. Esperamos que muchas personas tengan como propósito de nuevo año una alimentación sana, que apoye a pequeños productores y productoras campesinos, que cuide del medio ambiente, que no genere desechos innecesarios por empaques, que esté basada en lógicas de economía social y solidaria y no de acumulación de capital y muchos de los otros beneficios que creemos que tiene el modelo de La Canasta.

2018 trae consigo varios retos para nosotros. 2017 fue un año difícil, en el cual los niveles de ventas de nuestras canastas fueron mucho menos que deseables, en parte por más iniciativas que han surgido que ofrecen productos similares a los nuestros y en parte también porque ha sido un año difícil en general para la economía del país, creemos. De cualquier manera, nuestro propósito para 2018 es que La Canasta crezca mucho y pueda trabajar con más familias campesinas y probar que este es un modelo que tiene más ventajas para todas las personas que participan y no únicamente para algunas, o para unas más que para otras.

¡Por lo pronto les deseamos unas felices fiestas y lo mejor para el año que viene!

Esta semana les sugerimos un Arroz con guiso de calabaza


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20 Dic

Arroz con guiso de calabaza

Preparar un arroz blanco o integral. Aparte, picar un par de dientes de ajo y una buena cantidad de cebolla larga, incluyendo parte de las hojas en trozos pequeños y sofreír estos dos en un poco de aceite y mantequilla combinados. Después de un par de minutos, agregar la calabaza picada en cubitos pequeños y mezclar bien. Condimentar con sal y pimienta al gusto y perejil fresco picado y cocinar tapado por 15 minutos a fuego medio-bajo. Revolver frecuentemente y servir caliente sobre el arroz.


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13 Dic

La Canasta Participativa

El sábado que pasó tuvimos la Asamblea Anual de La Canasta. Éste, como todos los años, tuvimos un muy grato encuentro entre muchos de los productores y productoras, algunos comensales y el equipo de La Canasta.

Para quienes no saben, La Canasta es una fundación y La Asamblea es uno de los órganos de decisión más importantes de la organización. La Asamblea de La Canasta está compuesta por representantes de cada uno de los grupos de productores, por comensales que estén matriculados o hayan recibido canastas periódicamente en el último año y por los gestores de La Canasta. En esta reunión anual se hace un reporte sobre el año que acaba y se toman decisiones sobre el futuro de la organización. La reunión ha sido siempre un muy bonito encuentro entre todas las partes que hacen parte de esta red y año tras año se fortalece más este espacio, pues las caras son las mismas y las discusiones son cada vez más interesantes.

Algo que nos parece muy gratificante y diciente es que, si bien las decisiones se deben tomar por votación, siempre hemos logrado tomar todas las decisiones por consenso entre todas las partes. Normalmente, el equipo de La Canasta presenta la información necesaria para poder tomar decisiones informadas y luego se generan charlas y discusiones al respecto y al final siempre ha habido consenso y no ha sido necesario votar para decidir.

La Asamblea de este año fue particular, pues siempre se había llevado a cabo en Bogotá, en el centro de acopio de La Canasta, y esta vez decidimos combinarla con una despedida del año y hacerla en Subachoque. Éramos alrededor de 40 personas, todas enfocadas en el mismo tema y se generaron intercambios y discusiones muy interesantes que nos hubieran dado para muchas horas de reunión, pero “desafortunadamente” teníamos un rico almuerzo y música de carranga programadas para la tarde y nos tocó interrumpir las discusiones y deliberaciones para darle paso a un poco de descanso. Las charlas siguieron, pero ya particulares y no entre todas las personas juntas.

Terminó el día y quedamos con mucha alegría de ver como esta red entre el campo y la ciudad está funcionando tan bien y como se han estrechado lazos entre todas las partes que hacemos parte de este sueño que es La Canasta.

Ahora los dejamos con la receta de la deliciosa sopa que preparamos ese día en fogata. Sopa de verduras y cebada


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13 Dic

Sopa de verduras y cebada

Empezar con un buen guiso sofriendo cebolla larga y puerro picados en un poco de aceite. Agregar tomate picado y dejar que se forme el guiso por unos minutos. Aparte ir calentando agua y echar el agua caliente al guiso. Poco a poco ir echando todos los ingredientes, empezando por los que más tardan en cocinarse y los que le dan mayor sabor a la sopa y terminando por los mas blandos. Adicionar sal y un atadito de cilantro que se puede sacar al final. Picar tallos de apio, zanahoria y tallos y agregarlos. Ahora seguir por adicionar la cebada y las arvejas. Ir rebullendo para que no se vaya pegar en el fondo de la olla. Luego seguir con papas de diferentes variedades y cubios, todo picado en trozos medianos, con excepción de las papas pequeñas como las criollas que pueden ir enteras. Servir cuando todo esté blandito.


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08 Dic

La relevancia de la alimentación

Día tras día hacemos esta reflexión que parece muy trivial y lógica, pero en realidad nos parece que actualmente la alimentación ha perdido relevancia, en especial una alimentación que cuide de nuestro cuerpo y también del medio ambiente en el que vivimos. Todos los días, varias veces al día, nos alimentamos, muchas veces, tomando decisiones que no necesariamente son beneficiosas para nuestra salud y para la del planeta. Posiblemente por nuestro agitado día a día, por simple falta de conocimiento o porque las opciones más fáciles son aparentemente las que nos ofrece el mercado en general.

El día de hoy sale al aire una breve charla/entrevista que tuve con dos amigas que tienen una muy bella iniciativa que está directamente relacionada con este tema. Su proyecto se llama Franca Comilona y es una plataforma de Activismo Positivo alrededor de la comida. Fue creado por María Paula, quien trabaja como health coach con niños y familias que quieren adquirir hábitos más saludables con el medio ambiente (www.sanacomilona.com) y por Camila, también health coach y bloguera que tiene una pasión por ayudar a las mujeres en hacer las pases con la comida y con sus platos (www.francamaravilla.com). Ambas, conscientes de la desconexión en la que vivimos la mayoría de personas, al no saber de dónde vienen los alimentos que comemos ni qué tanto nos afectan, han decidido generar conciencia a través de su canal de YouTube llamado Franca Comilona. Juntas exploran el mundo de la comida con un lente activista, y en los diferentes episodios muestran alternativas o soluciones más saludables o más responsables con el mundo en el que vivimos.

Ellas se han esmerado por entender mejor la relación que existe entre nuestra salud y la del planeta, así como las implicaciones internas y externas de nuestras decisiones cotidianas al respecto. Muchas veces somos nosotros mismos quienes no nos permitimos tomar ciertas decisiones por hábitos y creencias infundadas. Pero ¿por dónde empezar? A diario, recibimos todo tipo de información sobre cómo debemos comer, qué hábitos adoptar, y cómo podemos llevar una vida más amigable con el medio ambiente y con nuestros propios cuerpos. Sin embargo, las recomendaciones son muchas y a menudo contradictorias, y terminamos confundidos y sin saber, finalmente, qué hábitos seguir.

Los invitamos a que reflexionemos sobre cómo tomamos nuestras propias decisiones y a que echen un vistazo a sus propuestas de cómo tomar decisiones que tengan impactos positivos en nuestras vidas en vez de dedicarnos a criticar lo que no está bien. ¡Vamos a meterle activismo positivo a nuestras vidas!

Hoy nos comparten esta rica receta: Dip de remolacha y nueces


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08 Dic

Dip de remolacha y nueces

Receta compartida por María Paula de Sana Comilona

Lavar bien una remolacha, forrarla en papel aluminio y hornear durante 35 minutos o hasta que esta esté tierna, a una temperatura de 400 °F. Remover la piel de la remolacha, puede ser con ayuda del mismo papel aluminio, mientras esté aún caliente. En un procesador, agregar la remolacha, ½ taza de fríjoles negros cocinados, 1 diente de ajo, el jugo de 1 limón, 2 cucharadas de mantequilla de almendra, 1 cucharada de aceite de oliva y sal y pimienta al gusto y mezclar hasta que se haga una pasta suave. Servir acompañado de tostadas, nachos, o bastones de zanahoria y apio.


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30 Nov

Viajando a la Colombia rural

Impresiones de la visita de A.R.A.C. a A.P.A.C.R.A. (Asociación de productores Agroecológicos de la cuenca del río Anaime, ubicada en Cajamarca- Tolima). Relato escrito por Alexandra y Andrés, miembros de A.R.A.C. en Subachoque.

Al subirnos al bus que arrancaba desde Subachoque, nuestra vecina de silla anunció que a Cajamarca la llamaban la “Despensa de Colombia”, eso resultaba un pronóstico inquietante para un grupo de productores que estaba viajando 200 kilómetros para reconocer a otros colegas de oficio, quienes habían resuelto hace años asociarse y seguían unidos trabajando después del tiempo.

Acercándonos a nuestro destino, desde la ventana rápidamente nos percatamos que cada centímetro de tierra se aprovecha para sembrar. Nuestra impresión era un paisaje impactante desde el contraste de donde veníamos, no se encontraban extensiones de pastos para vacas o podados jardines destinados a la contemplación y al descanso, a rugidos el paisaje mostraba que la tierra estaba trabajada para producir comida.
Deslumbrados desde los caminos, a lo lejos veíamos cuerdas y cuerdas de cultivos tutoriados como frijol, habichuela,  maracuyá y otras frutas; sorprendidos pensábamos que en nuestra tierra lo único que se cuelga es la arveja(!). Cajamarca es el mayor productor de arracacha y frijol en Colombia, además se encuentran importantes siembras de gulupa y tomate bajo cubierta.

La gran productividad de estos terrenos se debe a los minerales que han arrojado las erupciones del volcán Machín, el cual sigue aún activo. Estos cultivos se dan en laderas con una pendiente hasta del 75%, y al momento de sacar las cosechas, estos retos geográficos se resuelven con mulas y clásicos vehículos Carpaty.

Yolanda, una líder de A.P.R.A.C.A., que honra y rescata con su práctica la tradición de sus ancestros, nos relata que el municipio tiene cerca de 100 años de fundado y este retraso se debe a la resistencia que ofrecieron los indios Pijaos, mientras que sus familias llegaron de Boyacá admirados por la abundancia de agua y la fertilidad de la tierra. La herencia de estas dos fuertes culturas ha permitido que hoy el pueblo de Cajamarca se levantara y dijera no más ante un ambicioso proyecto de minería y al mismo tiempo exista una asociación campesina liderada por mujeres que buscan autonomía siguiendo los parámetros de la agroecología.

 A.P.A.C.R.A. involucra a 50 personas pertenecientes a 13 familias, que han construido su proceso a lo largo de los 12 años que llevan formalmente asociadas, en su búsqueda han encontrado en los productos procesados un renglón de importancia para su economía. Estos productos procesados utilizan de manera importante las materias primas que producen sus huertas. Gracias a la creatividad culinaria de este grupo, han desarrollado originales productos como el manjar de arracacha, galletas de chachafruto y yogurt de zanahoria entre otros.

Regresamos admirados de la Colombia Rural, donde todavía hay muchos campesinos, donde se cultiva en abundancia los alimentos y hay organizaciones sociales trabajando. Un país muy rural que hay que cuidar y apoyar en su labor.

Y como aprendimos allá: Moneditas de plátano guineo


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