22 Ago

Papa panadera

Cortar la papa en finas rodajas y freír en un poco de aceite caliente, antes de que estén listas poner también pimentón y cebollas cortadas en julianas. Espera a que las papas estén listas, llévalas al punto que prefieras (bien fritas o apenas doradas), retira todo del fuego, tratando de secar bien el aceite, pon sal al gusto.


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15 Ago

¿Estas haciendo algo para mejorar el mundo?

Esperamos que cada vez sean más las respuestas positivas, pues en la actualidad los impactos negativos de la economía de capital son el pan de cada día. Con la revolución industrial nos alejamos como especie de la naturaleza. Bajo el concepto medieval de la naturaleza inagotable, hemos extraído, agotado, acabado y extinguido lo que más hemos podido para crear un mundo de consumo desmesurado que mantiene la economía global.

Este camino ha llevado a tener impactos positivos en la sociedad, se han tenido grandes logros tecnológicos y científicos como las vacunas, la alta tecnología en salud, las comunicaciones y muchos más. No obstante, este modelo también ha fomentado la creación de grandes empresas muy lucrativas que hoy dominan el mundo, pero, en muchos casos, a costa de la explotación del medio ambiente, de la enfermedad y el sufrimiento, como Monsanto. Esta empresa fue condenada el viernes pasado a indemnizar a un jardinero estadounidense quien desarrolló un linfoma terminal por el uso de su herbicida estrella el Round Up, cuyo componente principal es el glifosato. Sí, el mismo que se usa en las fumigaciones aéreas de los cultivos de coca. De hecho el uso de Round Up y otras marcas es muy común en el campo y en los jardines de nuestras fincas y casas. Es de venta libre, nadie lo regula.

Esto demuestra, lo que todos sabemos, que el mundo se maneja con lógicas de acumulación de capital, sin ética, sin entender los valores reales de las cosas, sin importar las dinámicas de la naturaleza. Lo que importa es hacer más y más dinero. Así hemos llegado a un punto crítico, donde existen grandes empresas que promueven sustancias tóxicas para los humanos, básicamente porque es lucrativo. Es el caso del uso de agroquímicos en el campo, entre otros. El periódico El País de España, que relata sobre el caso en mención, dice que Monsanto tenía sospechas desde los años 80 que esta sustancia podía ser cancerígena y de todas formas, ocultó la información. Ver aquí para otro artículo sobre el tema en el Espectador

Este caso nos ha hecho reflexionar mucho y es bueno que como consumidores comencemos a cuestionarnos más y a tener más consciencia e información sobre lo que compramos, pues no es justo que estemos a merced de la gran industria que sin valores éticos nos vende alimentos sin poner toda la información de su contenido en las etiquetas por ejemplo. Resulta que como consumidores tenemos el poder. Tenemos que exigir inocuidad en los productos que consumimos, saber que podemos darle un vuelco a la economía de consumo que ha generado una inequidad y unas brechas socioeconómicas tan grandes. Nosotros desde La Canasta le apostamos a mejorar al mundo impulsando una economía solidaria, a mejorar la calidad de vida de los pequeños productores, que con su trabajo y cuidado del medio ambiente nos permiten llevar alimentos libres de tóxicos a nuestros hogares.

Esta semana, un Batido verde para detoxificar


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08 Ago

Cocinando con La Canasta

Cada semana llega a nuestra casa La Canasta. Al recibirla, toca pensar en cómo almacenar los alimentos recibidos. Hay algunos que deben ir a la nevera para que se conserven mejor, otros deben quedarse afuera para que terminen de madurar o incluso ser envueltos en papel periódico para ayudarles a su proceso de maduración. Otros deben ser alistados para guardarse en recipientes que los mantengan en buen estado. Lo cierto es que La Canasta nos da la oportunidad de pensar un rato en nuestros alimentos y en nuestra alimentación.

A medida que transcurre la semana debemos ir pensando en qué cocinar, dependiendo de nuestros antojos y de la durabilidad de un producto u el otro. Es aquí dónde nuestra imaginación y creatividad en la cocina toman alas. También, para los momentos de poca inspiración, podemos consultar las recetas e ideas de preparaciones que hemos publicado semana a semana en la página de La Canasta.

A lo largo de los años en que hemos estado recibiendo La Canasta, hemos aprendido infinidad de recetas y preparaciones, hemos aprendido a comer y disfrutar productos desconocidos anteriormente y productos que no eran nuestros favoritos. Es aquí dónde las diversas preparaciones dan riqueza a nuestro día a día. En todo caso, lo que siempre debemos tener en mente son las implicaciones que tiene esta manera de consumir, cocinar y comer en otras personas en la cadena. Gracias a que nosotros estamos acogiéndonos a los productos que hay en cosecha, varios productores y productoras campesinas pueden tener una mayor previsibilidad de ingresos para sus hogares y se generan menos desperdicios en general.

La Canasta no es solamente un mercado, como siempre lo hemos dicho, es mucho más que eso. Es una oportunidad para darle más tiempo e importancia a nuestra alimentación, pero no solo desde el punto de vista de nuestra salud sino también teniendo en cuenta todo el ciclo agroalimentario en el que está inmerso, desde la semilla hasta el plato en nuestra mesa. Es esto precisamente lo que hace que La Canasta sea un modelo agroalimentario sostenible.

Pero volviendo a la cocina, como mencionamos antes, es importante ir observando los alimentos y no dejar que se dañen.

Las hojas y productos como la yuca, la mora y la fresa los que más delicados son. Si no pensamos cocinarlos en los primeros días, es recomendable que los guardemos correctamente para que no se dañen. Las hojas podemos arreglarlas y guardarlas en recipientes que ayuden a que no se deshidraten, las moras y las fresas se pueden congelar para que no les salgan hongos, la yuca se puede pelar y cocinar y guardar en un recipiente o en bolsas ziplock en el congelador para ser preparada fácilmente en otra ocasión.

Esta semana te recomendamos que prepares un delicioso Balú dorado


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08 Ago

Balú dorado

Sacar los balúes o chachafrutos de sus vainas y cocinarlos en agua por una media hora hasta que estén blandos. Luego se pelan, quitándoles la cáscara café que recubre el grano blanco. Cortarlos en mitades o cuartos, dependiendo del tamaño que tengan y luego dorarlos en una sartén a fuego medio-alto con un poco de aceite o mantequilla revolviéndolos constantemente para que nos se quemen solo de un lado. Dejar que se doren bien y echar un poco de sal.


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01 Ago

El Guacamoyo y Don Fabriciano

Hace algunos meses fuimos a hacer una de nuestras visitas periódicas a donde don Fabriciano, en una vereda cercana al municipio de Boyacá, en Boyacá, en la Provincia de Márquez. Don Fabriciano y su familia han vivido en la misma vereda toda la vida y basta tan solo caminar con el por los caminos, carreteras y entre los potreros y bosques para darse cuenta de esto, pues al toparse con cualquier persona, todos se saludan, incluso muchos como familiares, hola tío, hola primo, etc.

En esta visita, don Fabriciano, guardián de semillas, nos mostró algunas de las variedades de granos que tiene, nos explicó cómo guarda las semillas y recorrimos su huerta y las de otros vecinos y familiares de dónde nos llegan varios de los productos de La Canasta. Don Fabriciano comparte siempre todo su conocimiento durante las visitas y fuera de ellas.

En las últimas semanas ha llegado en las canastas un producto no tan común para muchos, el guacamoyo. Esta semana llega a quienes pidieron el combo verde, pero en otras ocasiones lo hemos enviado dentro de las canastas o en otros combos. El guacamoyo es una hojita un poco alargada que sale de los tallos que son unas especies de bejucos. Este producto viene de la finca de Jairo y Judith en cercanías de Silvania. Durante una visita con varios productores de La Canasta a la finca de don Fabriciano, el le regaló un piecito de esta mata a Jairo, quien lo sembró en su finca y se ha dado muy bien. Jairo y Judith nos lo han ofrecido para las canastas en los últimos meses.

Y volviendo a nuestra última visita, ya al final de la visita, después de recorrer los cultivos, almorzar, ver los granos, íbamos saliendo de la casa y vimos la mata de guacamoyo entre la casa y la huerta, casi como entrada a la huerta. Es una mata más o menos rastrera, parecida a la ahuyama y a la calabaza que van extendiéndose por el suelo y va echando raíces a su paso. Según don Fabriciano, es una mata que le gusta mucho el agua y en efecto, en el casode su finca, las aguas que salen de la zona de postcosecha va a dar al guacamoyo y está muy crecido.

Consultando a don Fabriciano por las propiedades y usos del guacamoyo, nos contó que anteriormente era una mata que se encontraba por todos lados, pero hoy en día casi nadie la cultiva. Tiene un alto contenido de hierro y se puede usar en sopas o en ensaladas, pero también se puede licuar en agua hervida la noche anterior y tomar en ayunas para combatir la anemia. Se puede usar de manera más o menos similar a como se usa la espinaca, tanto cruda como cocinada.

Dentro de su labor de custodio de semillas, don Fabriciano se esmera por compartir semillas, matas y conocimiento a otros para que los alimentos se cultiven más, pero también para que se consuman más, pues si no se usan, no hay incentivo para propagarlos.

Esta semana pruebas ¡Yacón y carambolo!, la combinación perfecta


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01 Ago

Yacón y carambolo, la combinación perfecta

Pelar el yacón y cortarlo en rodajas de alrededor de 1 cm de ancho. Quitar las puntas del carambolo y cortarlo en rodajas de más o menos el mismo espesor. Empezar por poner las rodajas de yacón en un plato o bandeja para servir y encima de cada una poner una rodaja de carambolo. Se ve muy bonito y la combinación entre dulce y ácido da un balance perfecto.


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25 Jul

Varias razones para comer más pepino

El pepino cohombro (Cucumis sativus), de la familia de las cucurbitáceas, la misma del calabacín, la sandía, el melón, la calabaza, es originario de la India y su llegada a Europa fue debido a los romanos y los árabes. Hay informes de su cultivo en Francia (siglo IX) e Inglaterra (siglo XIV). En América, fue introducido por los colonos europeos. Se cultiva en primavera y verano en países con estaciones, en nuestro país se da mejor en climas templados. Es una hortaliza que exige mucho trabajo en el cultivo. Pide buenos nutrientes, suelos drenados, buena materia orgánica, crece como una enredadera entonces debe ponerse sobre tutores para que se oriente hacia arriba, su flor debe ser polinizada, una buena cobertura en el suelo para que no crezca hierba a su alrededor. Con todos estos cuidados, obtenemos después de 4 meses desde la germinación de la planta, un delicioso y saludable alimento.

El pepino tiene muchas propiedades. Lo primero que hay que decir sobre él, es que contiene mucha agua, lo que hace que sea un alimento bajo en calorías y por ende un buen hidratante de la piel y en general del organismo. Cien gramos de pepino, crudo y sin pelar, tienen entre 12 y 15 calorías, ya que su ingrediente principal es agua, alrededor de 95% del total. Los pepinos son buena fuente de fibra y vitamina A si los consumimos con cáscara, por esto y su alto contenido de agua, previenen y tratan el estreñimiento. Es bueno para el corazón por su contenido de potasio (que no es muy alto), apenas suficiente para tener un efecto vasodilatador y controlar la presión arterial,  hace que los huesos sean más fuertes por su contenido de vitamina K, que a su vez aumenta la absorción de calcio. También tiene vitamina C, carotenoides, ácido fólico, vitamina B1, biotina, cobre, triterpenoides, flavonoides y lignanos, nutrientes que tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes, razón por la cual ayuda a prevenir el cáncer especialmente de mama, ovario, útero, próstata y páncreas. Es un diurético natural, por eso no debemos consumirlo en exceso. También previene enfermedades neurológicas por su contenido de magnesio, es ideal para los diabéticos, pues tiene un índice glucémico muy bajo, es decir, su ingesta no provoca picos de glucosa en la sangre, que sobrecargan el páncreas. Y lo más interesante: el pepino tiene una hormona requerida por las células beta del páncreas para sintetizar la insulina. Ayuda a bajar de peso, por su bajo contenido de calorías.  Es muy frecuente usarlo para preparar ensaladas, en tiras o en encurtidos como aperitivo o elaborar rellenos. También se pueden preparar sopas calientes o frías, purés y salteados. Es el ingrediente estrella de los llamados “zumos desintoxicantes” o “batidos verdes” y del “agua de pepino”, bebidas refrescantes que ayudan a eliminar las toxinas del cuerpo.

Y para empezar con nuevas preparaciones con este delicioso producto, Gazpacho de tomate y pepino


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25 Jul

Gazpacho de tomate y pepino

Pelar y cortar en trozos una porción de tomates, un pepino grande, un pimentón rojo, ajo y cebolla y mezclar todos los ingredientes. Luego se colocan en una licuadora. Se añade un poco de agua y se trituran hasta conseguir una crema, se pone un poco de vinagre y sal. Si el gazpacho queda demasiado espeso, se puede añadir más agua ya que su textura debería ser parecida a una crema líquida. El gazpacho se pone en la nevera para lograr la temperatura deseada. Para servir, se pone un chorrito de aceite de oliva y se mezcla.


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18 Jul

El día a día del trabajo en el campo

Cuando consumimos alimentos agroecológicos que provienen de pequeños productores, como los de nuestra red, debemos saber que detrás de ellos hay muchos detalles e historias que los hace distintos a un producto fresco de supermercado. Cuando se cultiva respetando la biodiversidad, en algunos casos conservando los recursos naturales, la exigencia de trabajo es muy alta. Cuando se inicia un cultivo o huerto agroecológico, el trabajo se centra en la domesticación del terreno, librándolo de pastos y exceso de hierbas, la adecuación de una infraestructura para la producción y almacenamiento de abonos y en el transcurso de mínimo 2 años lograr un suelo nutrido y sano. Algunos alimentos nativos no requieren mucho trabajo. Porque se han adaptado o se adaptan fácil a las condiciones de suelos ecológicos. Pero en el caso de ciertas hortalizas, se requiere más esfuerzo. Por ejemplo intensificar las actividades de desyerbe, la aplicación de abonos, el riego. El trabajo en un huerto es constante, arduo, de compromiso y dedicación. Normalmente los cultivos agroecológicos son pequeños, pero diversos. Se puede contar con más de 20 variedades, entre hortalizas, frutales y hierbas condimentarias o medicinales. Cada producto tiene su manejo particular. Por ejemplo, el puerro. Se demora 4 meses en estar listo para cosecha, sin contar el proceso de germinación. Desde la siembra a la cosecha, se debe desyerbar por lo menos cada 20 días, obviamente dependiendo del clima o del uso de cubrimientos, se debe aporcar (colocar tierra en la raíz) para mejorar su crecimiento aplicar abono cada mes. Pero, tengamos en cuenta que se tienen 15 camas de puerro en diferentes etapas de crecimiento y que además, hay otros productos como lechugas, cebollas, coles, mora, cítricos, plátanos, yuca, bananos y hierbas aromáticas, condimentarias y medicinales. Tener un cultivo agroecológico de 5.000 m2, implica un trabajo de tiempo completo de 2 personas al mes, aproximadamente. Para que un cultivo agroecológico empiece a tener una buena producción tarda en promedio 2 años, tiempo durante el cual se trabaja el suelo, se descubren cuáles son los productos que crecen mejor, se busca un equilibrio entre las diferentes variedades y las plagas que llegan. De ahí en adelante, hay un ciclo que se repite. Preparación de suelos y abonos, siembra de plantas, desyerbe, aplicación de abonos, podas, colgar plantas que crecen como enredaderas, platear (limpiar el área del suelo alrededor del tallo, esto se realiza especialmente en frutales), aporcar, poner riego, control de plagas, cosecha y postcosecha. Así, resulta un trabajo muy gratificante, que produce comida propia, pero que exige dedicación y amor por la labor. Por todo lo anterior, sabemos que el trabajo del campo es digno y merece un pago justo. Cada vez más personas deberían quedarse o llegar al campo para producir más y mejores alimentos.

Esta semana, les recomendamos un Arroz mejorado con quinua y amaranto


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