23 May

¿Qué comemos hoy?

Hay algo claro, si nos gusta la buena vida, nos gusta la buena comida. Si en algo tenemos que invertir tiempo y dinero en la vida es en una buena alimentación, recuperar costumbres gastronómicas alrededor de la cocina, disfrutar con las sensaciones de olores, sabores y colores que hay alrededor del alimento, compartir en familia, disfrutar el momento de llevarnos a la boca algo recién preparado, agradecer por tener ese alimento que viene de manos que trabajan con amor, en nuestra mesa.

Con esto queremos decirles, que la buena alimentación no es sólo una suma y resta de nutrientes, es un acto social que afecta positivamente muchas familias del campo, afianza relaciones personales y construye cultura. Nuestra civilización comenzó hace miles de años con la domesticación de las plantas y el fuego para preparar los alimentos. Es decir, la alimentación es lo más cotidiano que tenemos, tan vital como el aire que respiramos.

La vida moderna con su afán ha facilitado que la industria de alimentos nos haya llenado de comidas ultraprocesadas para hacer de la alimentación un acto rápido y superfluo de la vida, generando una falsa tranquilidad en la adición de nutrientes de origen químico. Así, hemos llegado hoy al punto que la gente que vive en el campo no produce su propia comida y en cambio compra en el supermercado, no se cocina en casa sino en restaurantes y sitios de comida rápida en el peor de los casos, poco nos alimentamos con comida fresca y en cambio preferimos la conveniencia de alimentos llenos de calorías vacías listos para consumir. Pero, todavía hay mucho por hacer. Desde La Canasta promovemos que nuestra red de productores produzca su propia comida, en otras palabras fomentamos la soberanía alimentaria. No hay nada más delicioso que cosechar algo fresco de la huerta y comerlo al instante. Esta es la experiencia que queremos reproducir al llevar a tu casa un producto cosechado hace uno o dos días normalmente y que además tiene una historia detrás, buena calidad, sabores profundos, colores vivos y que está lleno de salud y buena energía.

Conociendo esto, ¿cómo organizamos nuestro menú diario? Pensemos en ponerle verdura a todo, experimentemos con nuevas formas de preparación, arriesguémonos a probar de todo. Por ejemplo, se pueden preparar los huevos del desayuno con verduras, saltear verduras y mezclarlas con el arroz de todos los días, hacer moldes al horno con vegetales semejando una lasaña, picar verduras y hacer salsas para untar y picar, apanarlas, hacer chips, si se come carne, mezclar verduras en su preparación. En lugar de salsa boloñesa con carne hacerla con quinua. Comer fruta con el desayuno y en un refrigerio. Tener siempre en la alacena cereales enteros, frutos secos, conservas hechas con ingredientes agroecológicos, nada o poca azúcar, mejor panela o miel, aceites prensados en frío o ghee.

Esta semana, los invitamos a probar un rico Ceviche de yacón o guatila


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16 May

¿Por qué la alimentación saludable no es una prioridad para muchos?

Cada vez que vemos de cerca cómo las costumbres de consumo de las personas se mueven entre objetos de tecnología, ropa de marca, viajes, licores de marca, comida ultraprocesada, obsequios valiosos, juguetes y regalos para los niños, un buen colegio, vehículos, entre otros, nos preguntamos ¿por qué la alimentación saludable no es valorada como una prioridad? ¿Por qué los menús infantiles ofrecen la comida menos saludable? ¿Por qué no invertimos en la buena alimentación, como la base de nuestra salud?

Lo último que consideramos cuando consumimos es un estilo de vida sostenible y saludable. El mercado de consumo va acompañado de producción de basura constante, de desperdicio, de comida chatarra, de contaminación ambiental. De nuevo nos preguntamos ¿por qué no somos consumidores conscientes?

Te invitamos a reflexionar sobre esto y comunicarlo entre las personas más cercanas a ti, teniendo en cuenta que el consumidor consciente de alimentos:

–   Valora la producción agroecológica u orgánica de alimentos, por ser una forma sostenible de generar trabajo digno en el campo, de pagar un precio justo al productor, de producir alimentos limpios de tóxicos, de mejorar la calidad del aire, el agua y los suelos.

–   Entiende que el precio que se paga por un producto agroecológico valora el trabajo y el tiempo del productor durante el cultivo, cuidado, cosecha, post cosecha y/o procesamiento de alimentos, y que llega al cliente final con poco impacto al medio ambiente.

–   Sabe que un alimento agrícola convencional es en general barato en el mercado porque no se le paga un precio justo al productor y que los grandes comercializadores se quedan con los mayores márgenes al movilizar grandes volúmenes.

–   No negocia el precio del producto por su calidad e impacto sobre la naturaleza y los productores.

–   Comprende que los costos de producir un alimento contaminando el suelo, el agua y el aire los está asumiendo indirectamente el sistema de salud y el medio ambiente, los productores y otros. Pero, nadie en particular está asumiendo este costo. Si éste se incorporara en el valor del producto, sería más costoso un producto convencional que uno agroecológico. Es decir, que el consumidor consciente sabe que está pagando por un alimento que lo mantendrá sano a él, a su familia y al planeta. Es una prioridad en sus valores de consumo.

ALGUNAS SUGERENCIAS PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Tips básicos para que nos alimentemos bien:

1.  Todos en la familia debemos comer frutas y verduras agroecológicas todos los días, los niños siguen las costumbres de sus padres.

2.  No a los ultraprocesados: cereales, jugos, harinas fortificadas, dulces, frituras empacadas, etc. Debemos preferir alimentos integrales y completos.

3.  Comamos en casa o alimentos preparados en casa.


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01 Nov

De brujas y brujas

La Canasta, desde hace 5 años, celebra el día de las brujas compartiendo historias de calabazas, ahuyamas y otras delicias. Este año, para hacerle honor a las brujas, queremos compartir algo de la historia de estos personajes tan controvertidos. Las brujas no existen, pero de que las hay las hay… Esto depende de quién cuente la historia.

Desde la edad media, las brujas son mujeres perseguidas por la iglesia y otras instituciones, que por diferentes intereses quisieron silenciar el poder y el conocimiento que algunas mujeres tenían y ejercían a través de la sanación y el conocimiento de la naturaleza. No es tan claro por qué, pero el “poder” femenino ha sido perseguido en diferentes culturas y la imagen de la bruja, un ser malvado que quiere hacer daño y comer niños se popularizó a través de cuentos infantiles, logrando que 700 años después, sigamos de alguna manera asustados con sus caras verdes, uñas largas y malas intenciones.

Sin embargo, en muchas culturas y muchos pueblos, se sabe que ese conocimiento femenino está basado en una consciente y juiciosa relación con la naturaleza, las plantas, las comidas y sus poderes curativos. Las mujeres, en muchísimos casos, han sido las recolectoras de este conocimiento y son quienes ponen en práctica aún en muchos lugares del país, este conocimiento. Las brujas, curanderas, parteras y sanadoras, conocen los beneficios de una buena curación con cúrcuma para algunas heridas, los beneficios de una agua de canela o de anís para malestares estomacales y de las ventajas de las gárgaras de tinto con sal para salir de una gripa fuerte.

En este espacio, queremos hoy hacer honor a las brujas de esta familia y compartir con ustedes algunos de sus secretos para que puedan poner en práctica en sus casas. Si estamos haciendo este esfuerzo por alimentarnos sano, es importante poner en práctica también estas recetas que nos ayudaran a darle al cuerpo alivio cuando algún mal nos aqueja. Tomen remedios caseros, reciban los que les den en sus casas, repitan las recetas con sus familias y no olviden que lo que más rápido cura cualquier dolencia, es el amor de la mano de quien prepara el bebedizo… que disfruten Halloween, Noviembre y el fin de este año extraño…

Para inspiración, Bebidas para brujas


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16 Ago

Vogotá Mapa Veg

Esta semana cedemos este espacio a nuestros amigos de Vogotá Mapa Veg

Con la Canasta de esta semana encontrarás una copia de la primera edición de Vogotá Mapa Veg. Es un pequeño regalo de los voluntarios del colectivo Vogotá, quienes también quisieron compartir estas palabras con nosotros:

La velocidad y la complejidad de nuestra ciudad afecta la manera en la cual nos relacionamos con el entorno y con nosotros mismos. En un mar de movimiento y dinámicas impalpables es fácil perder el rastro acerca de cómo afectamos al otro, a los animales, a la tierra, a nosotros mismos. Y es difícil –en medio del ruido de la marea urbana– ser solidarios, alimentarnos conscientemente. 

Pero en nuestra ciudad y en muchas otras hay cada vez más personas que se esfuerzan por preguntarse de dónde vienen los alimentos, cómo afectan a las comunidades y a la naturaleza en su producción y en su comercio. Personas con iniciativas que buscan ofrecer una alimentación que hace conciencia frente a estas preguntas.

Por eso decidimos dibujar Vogotá Mapa Veg: para visibilizar a estas personas y sus iniciativas. Para que fuera más fácil alimentarnos en Bogotá buscando una relación respetuosa con todos los seres vivientes, apoyando la agricultura y el comercio basados en la no violencia y en la solidaridad.  La solidaridad que quisimos resaltar es integral y por eso definimos varias “guías de nuestra guía”:  la alimentación vegana (sin ingredientes de origen animal), la alimentación vegetariana con alternativas veganas, el comercio solidario, las prácticas sostenibles y la agricultura orgánica y agroecológica.

Así nació un mapa de bolsillo, organizado por localidades, con 140 publicaciones que incluyen restaurantes, tiendas, mercados, panaderías, pastelerías, ofertas a domicilio y talleres de cocina. Sus 40 páginas son un pequeño aporte a una búsqueda compleja. Pero desde su pequeñez es un paso hacia la creación de redes para que quienes nos estamos haciendo todas estas preguntas alrededor de la alimentación empecemos a interactuar y a construir colectivamente. No dudes en contactarnos para ayudarnos a dar el siguiente paso.

Desde mayo de 2017, Vogotá Mapa Veg 2017-I está a la venta por un precio simbólico ($1500 pesos) en diferentes tiendas y restaurantes de la ciudad. Puedes conocer la lista de distribuidores a través de cualquiera de estos medios:

facebook.com/vogotaveg; 305 748 2265;  o vogota@hotmail.com

Si quieres tener información digital más completa y actualizada, te invitamos a participar en los directorios en línea TodoVegano.com y HappyCow.com, con quienes nos aliamos para compartir y retroalimentar las bases de datos. Gracias por apoyar la agricultura, el comercio y la alimentación basados en la no-violencia y en la solidaridad. Vogotá Mapa Veg es una iniciativa independiente, autogestionada y sin ánimo de lucro.

Comparten con nosotros también una rica receta: Arepas con salteado de quinua, espinacas y uchuvas


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31 May

¿Cómo comer los diferentes pepinos que recibimos?

Esta semana, recibimos algún o algunos tipos de pepino. Doña Anaís nos envió los pequeños pepinos nativos de guiso que podemos picar y sacarles las pepas para hacer diferentes tipos de guisos. La mamá de Ana vino de Santander a visitar a sus hijos y nos trajo los pepinos blancos que podemos comer así tal cual como si fueran manzanas por ejemplo, parecido al pepino cohombro que curiosamente son diferentes en el sentido que el segundo es una enredadera que trepa y el fruto cuelga y el primero es rastrero como la ahuyama por ejemplo.


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15 Feb

Menor impacto: reutilicemos

Desde que comenzamos con este ejercicio de consumo consciente y responsable hace ya varios años, hemos procurado que nuestras decisiones sean informadas y que generemos la menor cantidad de impacto negativo posible. Antes de empezar con La Canasta, en nuestra fase de Canastas Solidarias, no utilizábamos ninguna clase de empaques. Cada persona que participaba en el proyecto iba cada 15 días a un punto en la ciudad a donde llegaba el mercado y llevaba sus bolsas, maletas etc. Cada cual empacaba su mercado de la manera más conveniente para transportarlo hacia su respectivo hogar.

canasta-cajas

Esto funcionaba muy bien pero cuando nos “transformamos” en La Canasta, tal y como funciona hoy en día, necesitábamos transportar varios mercados y el “no empaques” anterior no funcionaba más. Tomamos la decisión de utilizar cajas de cartón para empacar los mercados, y bolsas de papel o plástico en la medida que fuera necesario empacar ciertos productos que sin empaque se perderían y/o maltratarían si iban sueltos en la caja. Es así como ustedes reciben el mercado de esta manera, usando la menor cantidad posible de empaques.

Usamos empaques que los invitamos a devolvernos limpios para ser reutilizados como los frascos de vidrio para los yogures y algunos quesos y cajas de plástico para las moras y fresas. Todos estos empaques los reutilizamos nosotros directamente o los devolvemos a las personas que los reutilizarán. Por fortuna, muchos de esos empaques vuelven a nosotros y podemos continuar el ciclo con ellos. Otros empaques como las bolsitas de papel y plástico pequeñas son más difíciles de limpiarse y es más complicado reutilizarlas, pero si no lo hacemos, al reciclaje van a dar, para ser transformados con el reciclaje del resto de la ciudad.

cajas-inventario

Nuestro mueble con cajas para reutilizar

El caso de nuestras cajas es muy interesante. El año pasado entregamos alrededor de 3,300 mercados, que serían alrededor de 4,000 cajas, que teniendo en cuenta sus dimensiones, podríamos hacer un camino continuo de 40 cm de ancho desde Bogotá hasta Popayán (alrededor de 550 km). Por fortuna, much@s de ustedes nos devuelven las cajas desarmadas, que son guardadas por nosotros y reutilizadas para próximos pedidos hasta que la caja no dé más. Normalmente dura para al menos 3 idas y vueltas. El caso es que por fortuna, más o menos un tercio de las 4,000 cajas fueron reutilizadas, alrededor de 1,300.

Como pueden ver, el ahorro de cartón no es menor y entre más cajas y otros empaques nos devuelvan y reutilicemos, más limpio le estaremos jugando al planeta. Por eso los invitamos a limpiar los empaques reutilizables y a desarmar las cajas para devolvérnoslas en la siguiente entrega. De no ser posible, al menos asegurarse que éstos sean separados y entregados como reciclaje y no sean mezclados con la basura común y corriente que irá a ser depositada en los sobresaturados rellenos sanitarios de las ciudades.

Aprovechando la cosecha de naranjas, aquí va una receta de Ensalada de zanahoria y naranja


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09 Mar

Reciclar y reutilizar

Para nadie es un secreto que la polémica sobre el manejo de las basuras ha sido muy grande. Desafortunadamente, la polémica política y de intereses económicos se robó el espectáculo y se perdió perspectiva sobre lo principal, el manejo de las basuras.

Doña JuanaCada día mandamos alrededor de 6 mil toneladas de residuos al relleno sanitario de Doña Juana. Recibir cantidades tan grandes de desechos es muy complejo y lentamente demanda más y más espacio, en especial si la cantidad de desechos sigue aumentando en vez de disminuir. Los más afectados por este ciclo insostenible de las basuras son los habitantes de las zonas aledañas al relleno, algunas poblaciones campesinas que han visto como los campos alrededor de ellos se transforman en montañas de desechos. El año pasado, la CAR dio la licencia para expandir el relleno. Y esto puede continuar a menos que las personas que producimos los desechos pensemos al respecto y ACTUEMOS.

Desde su concepción, La Canasta ha tratado de ser muy consecuente con sus ideales y hacemos lo posible por minimizar el uso de empaques. Es necesario que ciertas cosas vayan empacadas, porque si no el reguero de tomates cherry no sería muy ideal. También debemos transportar los mercados en cajas, empacar los yogures en frascos, etc. Ahora bien, la pregunta es ¿qué podemos hacer luego con estos empaques que son necesarios para que el mercado nos llegue de la mejor manera?

Para quienes así lo deseen, en La Canasta fomentamos la reutilización de los empaques que sean idóneos para esto. A quienes nos devuelven los empaques, muchas gracias. A quienes no lo han hecho aún, u olvidan hacerlo al recibir el siguiente pedido, los invitamos a pensar en esto, pues cada uno de nosotros tiene una responsabilidad directa sobre la reducción de la cantidad de desechos que ingresa a Doña Juana.

Caja desarmadaPara nosotros es muy impactante pensar que estamos intentando reducir nuestro impacto en la generación de basuras cuando cada semana tenemos que armar entre 40 y 60 cajas nuevas. La buena noticia es que también armamos alrededor de 30 cajas usadas cada semana y más o menos la misma cantidad de cajas nos llega de vuelta cada semana. También nos llegan frascos, cajas de plástico, empaques de huevos, etc. Mejor dicho, pensamos que no lo estamos haciendo mal, pero estamos seguros que lo podemos hacer aún mejor. Cada caja puede servir para varias idas y vueltas de mercados, eso si cada vez se verá un poco más arrugada y lógicamente también con tierrita que queda de algunos de los productos. Un consejo para facilitar el proceso es que corten las cintas de las cajas para poderlas guardar planas mientras viene el próximo mercado y nos las devuelven para su siguiente mercado. Para quienes prefieren no reutilizar las cajas y otros empaques, les recomendamos que hagan lo posible porque estos lleguen a las manos de los recicladores de oficio que les darán el uso adecuado.

Esta semana los invitamos a probar una receta de Ají de mango


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24 Feb

La tierrita que protege los alimentos

En La Canasta es común que cada vez que nos encontramos quienes hacemos parte de la red en el campo y en la ciudad, surja el tema de la calidad de los productos. Así pasó en nuestra Asamblea. Le hemos echado cabeza – y tinta – al asunto, y siempre tenemos algún punto de vista que se agrega al asunto.

En todo caso, hubo algo muy interesante de esta última discusión. Cuando abordamos la cuestión, algunas personas manifestaron que uno de los temas por los que otros a quienes invitaron a participar en la red no se mantuvieron en el ejercicio fue precisamente el tema  de la calidad. Hay quienes consideran que los productos llegan “sucios” o sea con tierra, y esto es una razón para no seguir participando. Entonces hicimos un llamado a los productores para mejorar en ese aspecto. ¡La respuesta fue rotunda por parte de casi todos! Si se limpian los productos más de lo necesario, duran menos. La tierra en productosFue ahí cuando don Fabriciano nos lo explicó de una manera muy bella que intentaremos reescribir aquí. “Los alimentos que crecen en la tierra, están protegidos por ésta durante todo su proceso de germinación, crecimiento y maduración. Una vez cosechamos estos alimentos, los exponemos a condiciones a los que no están acostumbrados y es la tierrita que traen consigo la que los puede proteger de la mejor manera. Si se lava una papa y se le quita toda la tierra que la protege, va a durar mucho menos antes de dañarse. Si se le quitan las hojas externas a una cebolla, las hojas internas se afectarán también.”

Es por esto que vemos yucas y papayas con sus cáscaras limpias pero parafinadas, limones con algún baño de un líquido grasoso, etc. En La Canasta hacemos lo posible por hallar un justo balance entre enviar productos que estén en buen estado para comerse sin llegar a extremos de generar desperdicios innecesarios para lograr estándares meramente estéticos. No se imaginan el rollo que esto implica.

Por si fuera poco pretender cambiar estándares estéticos, y de cómo se concibe la calidad, cuando armamos sus canastas se cruzan muchos otros factores. Por ejemplo, sabemos que cayó una granizada en la finca de Jairo y Judith, y que los brócolis que estaban espléndidos para cosechar después de 5 meses, se magullaron. ¿Les decimos que no los manden y se los den a las gallinas? ¿O los recibimos y explicamos qué pasó? ¿Será que todas las personas se conmueven ante el magullón del brócoli que hasta el día anterior estaba en todo su esplendor? ¿O será que somos demasiado laxos con el asunto? ¿O que no funcionamos con criterios de mercado y estamos jodid@s? ¿O que no sabemos ponernos en los zapatos de quienes reciben las canastas en la ciudad?  Una comensal fiel y muy querida de La Canasta nos llamó la atención y nos dijo que no se puede pretender que quienes consumen “se acostumbren” a que las cosas no lleguen de buena calidad. Y tiene toda la razón. Pero vuelve y juega ¿qué es realmente calidad? En todo caso ¿verdad que ha mejorado un montón, no? Al menos eso concluimos al final en la Asamblea…

Esta semana, los invitamos a que prueben una receta de Rosalba de una rica Sopa de fríjoles verdes


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09 Dic

Jugos de fruta con yacón

Especialmente para quienes pidieron canasta de frutas con esta canasta y reciben yacón, además de comer este fresco tubérculo crudo, también les recomendamos usarlo licuado en jugos. Dado su alto contenido de azúcares y su sabor neutro, es un perfecto endulzante para los jugos de fruta que necesiten endulzarse. Es definitivamente una opción saludable para endulzar.


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25 Nov

La mora

La Canasta 2013-03-03 096Casi todas las semanas incluimos moras en las canastas. Estas moras vienen principalmente de las fincas de Ana y Mario en Aguadita y de Judith y Jairo en Agua Bonita, ambos lugares en la vía a Fusa por el Alto de San Miguel. Esta bella carretera se toma pasando Soacha, desviándose hacia Sibaté y luego pasando por el Alto de San Miguel para seguir por una carretera llena de curvas, vegetación nativa y vistas impresionantes. Esta zona está llena de cultivos de fresa más arriba y mora hasta llegar a la parte alta de Aguadita. Basta desviarse por la pequeña vía que va a donde Judith y Jairo para encontrarse con cultivos de mora de castilla.

La mayoría de los cultivos que encontramos son manejados con químicos y la gente ya está habituada a esto. Todos quieren producir grandes volúmenes de la fruta, sin importar mucho por cuánto la puedan vender, ni qué implicaciones tienen sus cultivos en el medio ambiente, en su salud y en la de quienes van a comer estas moras que tienen que ser fumigadas bastante para combatir las plagas que las atacan por no tener ninguna clase de “controlador natural”.

La Canasta 2013-03-03 093También se da por aquí y por allá una morita silvestre que es más pequeña que la de castilla y no se ha manejado en cultivo hasta ahora. La mora de castilla es un bonito cultivo, nos cuenta Judith. “A ella toca estarla consintiendo, ella es de cuidado. Cuando uno no lo hace, da su cosecha y se duerme. Si uno es bien dedicado, uno la poda cada que da producción, va levantando los gajos para que no caigan al piso, ella produce bien 2 veces a la semana. Toca estarla abonando con compost, biol y bocachi. Le gusta mucho abono orgánico y por no echarle mucho se pasmaron un poco.”

Hace poco las podaron bastante para que se renovaran, abonaron bien el suelo y ahora tienen que esperar unos 2 o 3 meses para que vuelvan a producir.

Los cultivos de mora de castilla tienen varios “enemigos”. Las arañitas, los trips (insecto pequeño), los grajos (cucarroncito pequeño que huele horrible), etc, son animales que las comen. Por otro lado está el clima.  Si bien la mora es “de agua” como nos dice Judith, sufre mucho con las heladas porque se chamuzca y el exceso de humedad, seguido por sol, hace que se llenen de hongos. En estos días que ha llovido tan duro, la lluvia tumba las moras. También, por la sequía, las matas no cargaron tanto y las frutas salen muy pequeñitas.

La Canasta 2012-06-24-023Todo esto para contarles que la producción de moras se les bajó sensiblemente a Jairo y Judith por la poda y a Ana y Mario por la falta y luego el exceso de agua. Lo bueno es que las matas volverán a cargarse de frutas y nos seguirán deleitando con ese rico sabor.

Un par de datos curiosos: dependiendo qué tan cargadas estén las matas, coger una libra puede durar alrededor de 5 minutos; no se cogen únicamente las moras muy maduras sino las pintoncitas también; cada gajo (rama) se poda una vez produce y vuelve a renovar hasta unas 8 veces y de cada cepa salen nuevos brotes; se trata con cola de caballo (una hojita), hoja de papayo cocida y tabaco entre otros preparados para mantener sano el cultivo.

Esta semana los invitamos a que prueben un rico Batido de mora y banano


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