07 Nov

Lo que debes saber sobre los alimentos procesados

Muchas veces hemos hablado de evitar los alimentos procesados. Pero, ¿qué son exactamente? ¿Todos son malos? Pues no. En la cocina procesamos alimentos todo el tiempo. De hecho, la humanidad lo ha hecho desde hace miles de años, desde cuando éramos cazadores y recolectores.

Actualmente, las Organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud (OMS/OPS) usan el sistema NOVA para hacer sus recomendaciones nutricionales. Este sistema, se basa en el grado de procesamiento de los alimentos. En el Grupo 1 están los mínimamente o no procesados, frutas, verduras, carnes, huevos y leche, sometidos a procesos como el limpiado, pelado, corte, secado, descremado, pasteurizado, esterilizado, refrigeración, congelamiento, embotellamiento, empaquetado al vacío. Asimismo, la fermentación siempre y cuando no genere alcohol. Muchas de éstas acciones las realizamos en nuestras cocinas para preparar diariamente nuestra comida. No contienen otros ingredientes.

El Grupo 2 está formado por los ingredientes culinarios. Los productos de este grupo no se consumen de forma aislada, son: sal de mesa; azúcar y sus derivados y similares como la panela; miel de abejas y jarabes vegetales como de agave o yacón; aceites vegetales obtenidos de aceitunas o de semillas; mantequilla y manteca; y almidones extraídos del maíz u otras plantas.

El Grupo 3 está conformado por procesados relativamente sencillos, obtenidos mediante la adición de los productos del grupo 2 -sal, azúcar, aceites, etc.- a los alimentos del grupo 1. No contienen más de dos o tres ingredientes, algunos son: las conservas de vegetales, frutas o leguminosas; los frutos secos y las semillas saladas o azucaradas; las carnes y los pescados en salazón, curados o ahumados; las conservas de pescado; las frutas en almíbar; los quesos.

En el Grupo 4 están los productos ultraprocesados, que son fabricados por procedimientos industriales complejos que generalmente no se pueden llevar a cabo en los hogares, y con presencia de derivados sintéticos e industriales que no se encuentran en las cocinas normalmente. Encontramos aquí, los refrescos de todo tipo y sabor; snacks dulces y salados; helados, chocolate, chucherías; panes envasados y panes de molde, pasteles, y galletas industriales; margarinas y otras grasas untables; cereales “de desayuno” y barritas de cereales, bebidas energéticas y muchos más.

Después de contarles todo esto, los invitamos a seguir los consejos de OPS y OMS: procura que los alimentos del grupo 1 constituyan la parte principal, más amplia y visible de tu alimentación. En especial los de origen vegetal; usa ingredientes culinarios del grupo 2 en cantidades menores que las empleadas con el grupo 1 con el fin de condimentar y cocinar; limita o controla la presencia de los alimentos procesados o del grupo 3, formando parte de otras recetas o junto a alimentos del grupo y por último, evita los productos ultraprocesados.

Esta semana te invitamos a probar este rico Batido energizante


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19 Sep

Derecho humano a la alimentación y nutrición adecuadas

Todos los seres humanos tenemos derecho a una buena alimentación. Según la FIAN (fundación internacional que defiende el derecho a la alimentación) la alimentación y la nutrición son partes de un proceso complejo que involucra varios eslabones: la producción y recolección de alimentos; el intercambio de alimentos (mediado por relaciones de mercado o dentro de redes sociales); la transformación de los alimentos (dentro del hogar, en las comunidades, en las industrias); el consumo; el aprovechamiento biológico de los alimentos (nutrición); las dimensiones simbólicas, culturales y espirituales de los modos de alimentarse; y la transformación de esos alimentos/nutrientes en la energía, fuerza, pensamiento y demás elementos que se requieren para vivir sana y dignamente, y así dar comienzo al proceso de nuevo. En ese sentido, las violaciones del derecho pueden darse en cualquiera de estos niveles y no sólo cuando una persona no tiene acceso a comida. Por lo tanto, asumimos que la alimentación es un derecho de los pueblos, íntimamente ligado a sus culturas y tradiciones, que hace parte de sus construcciones y proyectos de vida digna en libertad y paz. (FIAN Colombia, 2018).

Desde La Canasta nos identificamos con estos principios y consideramos que la buena alimentación no es sólo una suma y resta de nutrientes y calorías. Es un acto biológico, cultural y social que encadena diferentes etapas, desde la producción de alimentos hasta el acceso a ellos.

Cuando nos alimentamos logramos una conexión íntima con la naturaleza pues las sustancias que vienen de ella son transformadas en energía en nuestro cuerpo pero a la vez nos conectamos con costumbres, sensaciones y afectos. De hecho, construimos todo tipo de relaciones humanas alrededor de una mesa.

La Canasta está presente, facilita y fomenta la participación de todas las personas involucradas en todo el ciclo del alimento agroecológico, desde el azadón hasta el tenedor. Por eso nuestra labor va más allá del simple hecho de comercializar alimentos saludables, lo que hacemos es visibilizar la importancia del pequeño productor en la cadena, minimizamos los desperdicios de comida, apoyamos la transformación de alimentos de forma natural, el intercambio de saberes entre productores, promovemos el consumo consciente y mejoramos el acceso de alimentos sanos, agroecológicos y locales en Bogotá.

Ustedes como comensales de La Canasta ocupan un eslabón muy importante en esta cadena y gracias a su apoyo podemos materializar nuestra razón de ser. ¡Defendamos juntos el derecho a la alimentación y nutrición adecuadas!

Esta semana los invitamos a probar nuestra Ensalada poderosa


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04 Abr

La cúrcuma

Esta semana nos llega cúrcuma en raíz para algunas canastas. Esta cúrcuma nos la manda Juan Miguel, un chileno exiliado en Colombia hace varios años. Juan Miguel vive en Yopal, Casanare, donde tiene su cultivo de cúrcuma y sábila principalmente. Después de varios años de trabajar en cooperación y de promover la agroecología y el desarrollo rural con comunidades indígenas y campesinas en Putumayo y Caquetá principalmente, estableció sus cultivos y en esta ocasión recibimos un poco de la cúrcuma de su finca y la compartimos con ustedes.

La cúrcuma es un alimento con muchas bondades, entre las cuales enumeramos algunas a continuación.

1. La cúrcuma ha demostrado que mata las células cancerosas e incluso inhibe su multiplicación

2. Es una forma natural para la prevención y tratamiento de la diabetes

3. La cúrcuma es depurativa y nos ayuda a eliminar toxinas y metales pesados del organismo

4. El extracto de cúrcuma puede ser una alternativa natural a los antidepresivos

5. Ayuda a regenerar las células del hígado y tiene efecto hepatoprotector

6. La cúrcuma es un remedio natural y efectivo para los procesos inflamatorios y dolorosos como la artritis

7. Estimula a nuestro sistema inmunológico

8. Ayuda a perder peso, por lo que puede ser un complemento en las dietas para adelgazar

9. Cuida del buen funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular

10. Favorece la función cognitiva

¡Y lo mejor de todo es que es un alimento que da un sabor delicioso y mucho color a las comidas!

La cúrcuma, también conocida como azafrán amarillo es uno de los ingredientes principales del curry de la India.

En ocasiones es utilizada para reemplazar el azafrán, pues el costo de ambas no tiene comparación. Recomendamos su uso de manera gradual, en especial para quien nunca haya cocinado con ella, pues si se usa mucho, puede dar un sabor un poco amargo a las comidas.

Si la quieres consumir con fines medicinales principalmente, se recomienda usarla al final de la cocción, pues sus propiedades se mantienen mejor de esta manera.

Esta semana, los invitamos a probar unas ricas Lentejas con cúrcuma


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21 Mar

La relevancia de la agricultura familiar

La semana pasada asistimos a un gran evento organizado en Cali por Uniminuto y por el Parque Científico de Innovación Social de la Corporación Minuto de Dios, con el apoyo de la FAO, el IICA y la Red Nacional de Agricultura Familiar. El TEC 2018, Jornada Internacional de Innovación Social, como se llamaba el evento, fue un evento donde confluimos una diversidad de experiencias relacionadas con el agro, la agricultura familiar, la agroecología, la academia, organizaciones de incidencia política, campesinos y campesinas y personas con diversos vínculos con estos temas.

Uno de los objetivos principales a los que se quería contribuir es sobre cómo contribuir y dar herramientas innovadoras aplicadas para fomentar y apoyar la agricultura familiar en el país. Se hizo mucho énfasis en la relevancia de la agricultura familiar y en el hecho que ésta manera de producir alimentos es más eficiente que la agricultura de monocultivos. No entraremos en detalles de esto, pero para quien quiera, el jueves pasado salió una entrevista al Profesor Álvaro Acevedo al respecto en El Espectador (www.elespectador.com/economia/por-que-es-importante-la-agricultura-familiar-articulo-744643). El reto, claro está, es cómo lograr asociatividad entre varias pequeñas producciones y de esta manera poder competir en igualdad de condiciones con las grandes plantaciones, pues desarticuladamente es imposible hacerlo, pues los costos de logística y coordinación lo dificultan.

A nosotros nos invitaron para compartir nuestra experiencia de La Canasta específicamente como una alternativa usando innovación en Tecnologías de la Información y la Comunicación para el apoyo de la agricultura familiar. En nuestra charla expusimos el modelo de comercialización de La Canasta en general, haciendo énfasis en el uso de las TICs dentro de nuestra operación. Claro está que la innovación social no está únicamente en las tecnologías que se apliquen, como por ejemplo la página web de La Canasta, sino que las tecnologías son únicamente las herramientas que se utilizan dentro de una propuesta para lograr un objetivo. En nuestro caso, vender mercados por una página web es algo que hace 7 años fue en efecto relativamente innovador, pero la virtud de La Canasta es que no vendemos mercados para generar márgenes para nuestra organización, sino como una herramienta para acercar a familias campesinas cultivando con comensales en la ciudad, de una manera solidaria. La tecnología posibilita que podamos programar siembras, tener menos desperdicios y lograr comunicaciones más eficientes por un lado, pero por otro lado nos permite contar las historias del campo y entregar no solo un mercado sino una caja llena de vida y de trabajo realizado por campesinos y campesinas de los alrededores de nuestra ciudad.

De cualquier manera, pensamos que vamos por buen camino, pero debemos seguir uniendo fuerzas con otros para garantizar mejores condiciones para la agricultura familiar. En la medida que podamos seguir innovando para tener más relevancia en el mercado y tender lazos con más familias campesinas con modelos solidarios, podremos avanzar para tener un país mas equitativo.

Esta semana, les recomendamos una refrescante Limonada de curuba


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08 Dic

La relevancia de la alimentación

Día tras día hacemos esta reflexión que parece muy trivial y lógica, pero en realidad nos parece que actualmente la alimentación ha perdido relevancia, en especial una alimentación que cuide de nuestro cuerpo y también del medio ambiente en el que vivimos. Todos los días, varias veces al día, nos alimentamos, muchas veces, tomando decisiones que no necesariamente son beneficiosas para nuestra salud y para la del planeta. Posiblemente por nuestro agitado día a día, por simple falta de conocimiento o porque las opciones más fáciles son aparentemente las que nos ofrece el mercado en general.

El día de hoy sale al aire una breve charla/entrevista que tuve con dos amigas que tienen una muy bella iniciativa que está directamente relacionada con este tema. Su proyecto se llama Franca Comilona y es una plataforma de Activismo Positivo alrededor de la comida. Fue creado por María Paula, quien trabaja como health coach con niños y familias que quieren adquirir hábitos más saludables con el medio ambiente (www.sanacomilona.com) y por Camila, también health coach y bloguera que tiene una pasión por ayudar a las mujeres en hacer las pases con la comida y con sus platos (www.francamaravilla.com). Ambas, conscientes de la desconexión en la que vivimos la mayoría de personas, al no saber de dónde vienen los alimentos que comemos ni qué tanto nos afectan, han decidido generar conciencia a través de su canal de YouTube llamado Franca Comilona. Juntas exploran el mundo de la comida con un lente activista, y en los diferentes episodios muestran alternativas o soluciones más saludables o más responsables con el mundo en el que vivimos.

Ellas se han esmerado por entender mejor la relación que existe entre nuestra salud y la del planeta, así como las implicaciones internas y externas de nuestras decisiones cotidianas al respecto. Muchas veces somos nosotros mismos quienes no nos permitimos tomar ciertas decisiones por hábitos y creencias infundadas. Pero ¿por dónde empezar? A diario, recibimos todo tipo de información sobre cómo debemos comer, qué hábitos adoptar, y cómo podemos llevar una vida más amigable con el medio ambiente y con nuestros propios cuerpos. Sin embargo, las recomendaciones son muchas y a menudo contradictorias, y terminamos confundidos y sin saber, finalmente, qué hábitos seguir.

Los invitamos a que reflexionemos sobre cómo tomamos nuestras propias decisiones y a que echen un vistazo a sus propuestas de cómo tomar decisiones que tengan impactos positivos en nuestras vidas en vez de dedicarnos a criticar lo que no está bien. ¡Vamos a meterle activismo positivo a nuestras vidas!

Hoy nos comparten esta rica receta: Dip de remolacha y nueces


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30 Nov

Viajando a la Colombia rural

Impresiones de la visita de A.R.A.C. a A.P.A.C.R.A. (Asociación de productores Agroecológicos de la cuenca del río Anaime, ubicada en Cajamarca- Tolima). Relato escrito por Alexandra y Andrés, miembros de A.R.A.C. en Subachoque.

Al subirnos al bus que arrancaba desde Subachoque, nuestra vecina de silla anunció que a Cajamarca la llamaban la “Despensa de Colombia”, eso resultaba un pronóstico inquietante para un grupo de productores que estaba viajando 200 kilómetros para reconocer a otros colegas de oficio, quienes habían resuelto hace años asociarse y seguían unidos trabajando después del tiempo.

Acercándonos a nuestro destino, desde la ventana rápidamente nos percatamos que cada centímetro de tierra se aprovecha para sembrar. Nuestra impresión era un paisaje impactante desde el contraste de donde veníamos, no se encontraban extensiones de pastos para vacas o podados jardines destinados a la contemplación y al descanso, a rugidos el paisaje mostraba que la tierra estaba trabajada para producir comida.
Deslumbrados desde los caminos, a lo lejos veíamos cuerdas y cuerdas de cultivos tutoriados como frijol, habichuela,  maracuyá y otras frutas; sorprendidos pensábamos que en nuestra tierra lo único que se cuelga es la arveja(!). Cajamarca es el mayor productor de arracacha y frijol en Colombia, además se encuentran importantes siembras de gulupa y tomate bajo cubierta.

La gran productividad de estos terrenos se debe a los minerales que han arrojado las erupciones del volcán Machín, el cual sigue aún activo. Estos cultivos se dan en laderas con una pendiente hasta del 75%, y al momento de sacar las cosechas, estos retos geográficos se resuelven con mulas y clásicos vehículos Carpaty.

Yolanda, una líder de A.P.R.A.C.A., que honra y rescata con su práctica la tradición de sus ancestros, nos relata que el municipio tiene cerca de 100 años de fundado y este retraso se debe a la resistencia que ofrecieron los indios Pijaos, mientras que sus familias llegaron de Boyacá admirados por la abundancia de agua y la fertilidad de la tierra. La herencia de estas dos fuertes culturas ha permitido que hoy el pueblo de Cajamarca se levantara y dijera no más ante un ambicioso proyecto de minería y al mismo tiempo exista una asociación campesina liderada por mujeres que buscan autonomía siguiendo los parámetros de la agroecología.

 A.P.A.C.R.A. involucra a 50 personas pertenecientes a 13 familias, que han construido su proceso a lo largo de los 12 años que llevan formalmente asociadas, en su búsqueda han encontrado en los productos procesados un renglón de importancia para su economía. Estos productos procesados utilizan de manera importante las materias primas que producen sus huertas. Gracias a la creatividad culinaria de este grupo, han desarrollado originales productos como el manjar de arracacha, galletas de chachafruto y yogurt de zanahoria entre otros.

Regresamos admirados de la Colombia Rural, donde todavía hay muchos campesinos, donde se cultiva en abundancia los alimentos y hay organizaciones sociales trabajando. Un país muy rural que hay que cuidar y apoyar en su labor.

Y como aprendimos allá: Moneditas de plátano guineo


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15 Nov

Nuestro fin de semana y el mortiño

Este segundo puente de noviembre fue uno bastante movido y con un par de increíbles experiencias para nosotros. El viernes fuimos invitados a participar en un evento organizado, entre otras, por una comensal de La Canasta, con la participación de doña Anaís y su esposo don Liborio. Y el domingo estuvimos visitando la finca de Alex y su familia en Subachoque con un grupo de personas en un evento organizado por nuestros amigos de Con la cuchara no se juega.

El evento del viernes fue un gran encuentro entre personas y académicos de Bogotá por un lado y campesinos y campesinas habitantes de las zonas rurales de Usme y Sumapaz por el otro lado. Dentro del marco de una beca del Instituto Distrital de Patrimonio llamada “Campos, mercados y cocinas”, nuestros amigos se han investigado sobre 5 productos típicos de la zona rural de Usme y Sumapaz. Basados en exploraciones y entrevistas a pobladores de la zona, organizaron la primera parte de un evento en el cual las personas hicieron memoria sobre las historias, los sabores, las preparaciones y los saberes recibidos de sus ancestros y entre todos cocinamos con productos típicos de la zona, olvidados en muchos casos.

La cocinada trajo increíbles discusiones sobre como cada cual recuerda cada producto y entre todos hicimos un gran almuerzo con papa corneta, cubios, hierbas silvestres, mora silvestre, mortiño y uva caimarona, entre otros. Con la presencia de cocineras, comensales y campesinos y campesinas, pasamos un día lleno de intercambios de saberes y de cooperación, rescatando sabores y prácticas ancestrales. La segunda parte del evento cambiará en su dinámica un poco, pues la batuta de la cocinada pasará de los habitantes de la región a las dos cocineras que crearán, con ayuda de todos los demás, un almuerzo con los mismos ingredientes como base.

Fue ahí que conocimos el mortiño, que Anaís y Liborio cosecharon, como lo hacían sus respectivos padres una vez al año cuando estos frutos silvestres están disponibles. Liborio se trepa a los espinosos árboles como si tuviera 20 años y baja estos ricos frutos que muchos de ustedes recibirán en sus canastas de hoy para que prueben haciendo una mermelada, un rico jugo, o comiendo así no más. Anaís recuerda que de niños comían hasta quedar con la lengua negra como un perro chau chau :).

El domingo, con las memorias del primer evento aún frescas, fuimos con un grupo de personas de Bogotá a conocer un poco más sobre el día a día de Alex en Subachoque. La primera parada fue en el punto de venta de ARAC en la plaza, donde nos contaron sobre ARAC y La Canasta al tiempo que tomábamos un rico refrigerio. De ahí seguimos para la finca de Alex, donde el, doña Paulina y María nos enseñaron a preparar un terreno para sembrarlo e incluso sembramos repollos, brócolis, lechugas y calabacines. Aprendimos a usar el azadón y a abonar con compost y minerales para preparar el suelo. Luego tomamos un rico almuerzo y concluimos la jornada aprendiendo a reconocer qué hierbas arrancar y cuáles son las sembradas para limpiar las camas y retirarle la competencia a los cultivos.

Esta semana, intenten probar el Jugo de mortiño


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01 Nov

De brujas y brujas

La Canasta, desde hace 5 años, celebra el día de las brujas compartiendo historias de calabazas, ahuyamas y otras delicias. Este año, para hacerle honor a las brujas, queremos compartir algo de la historia de estos personajes tan controvertidos. Las brujas no existen, pero de que las hay las hay… Esto depende de quién cuente la historia.

Desde la edad media, las brujas son mujeres perseguidas por la iglesia y otras instituciones, que por diferentes intereses quisieron silenciar el poder y el conocimiento que algunas mujeres tenían y ejercían a través de la sanación y el conocimiento de la naturaleza. No es tan claro por qué, pero el “poder” femenino ha sido perseguido en diferentes culturas y la imagen de la bruja, un ser malvado que quiere hacer daño y comer niños se popularizó a través de cuentos infantiles, logrando que 700 años después, sigamos de alguna manera asustados con sus caras verdes, uñas largas y malas intenciones.

Sin embargo, en muchas culturas y muchos pueblos, se sabe que ese conocimiento femenino está basado en una consciente y juiciosa relación con la naturaleza, las plantas, las comidas y sus poderes curativos. Las mujeres, en muchísimos casos, han sido las recolectoras de este conocimiento y son quienes ponen en práctica aún en muchos lugares del país, este conocimiento. Las brujas, curanderas, parteras y sanadoras, conocen los beneficios de una buena curación con cúrcuma para algunas heridas, los beneficios de una agua de canela o de anís para malestares estomacales y de las ventajas de las gárgaras de tinto con sal para salir de una gripa fuerte.

En este espacio, queremos hoy hacer honor a las brujas de esta familia y compartir con ustedes algunos de sus secretos para que puedan poner en práctica en sus casas. Si estamos haciendo este esfuerzo por alimentarnos sano, es importante poner en práctica también estas recetas que nos ayudaran a darle al cuerpo alivio cuando algún mal nos aqueja. Tomen remedios caseros, reciban los que les den en sus casas, repitan las recetas con sus familias y no olviden que lo que más rápido cura cualquier dolencia, es el amor de la mano de quien prepara el bebedizo… que disfruten Halloween, Noviembre y el fin de este año extraño…

Para inspiración, Bebidas para brujas


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25 Oct

Las historias de La Canasta

La Canasta es una Red de personas y cada persona es una historia. En este espacio hemos contado las historias de muchas de las personas que hacen parte de esta Red. La historia de hoy llega desde el Caribe, y es la primera entrega de la historia del Ñame.

Hace algunas semanas, se volvió viral en redes sociales un video (ver abajo) de un grupo de youtubers montemarianos que se lanzaron al estrellato para ofrecer un producto tradicional de la costa colombiana: el ñame. La razón por la que se lanzaron a las redes sociales es porque la sobreproducción de ñame de este año, y el poco acceso a redes justas de comercialización, generaron una acumulación de ñame nunca antes vista en los municipios de los Montes de María. Se llegó a hablar de más de 4 mil toneladas de ñame recogido acumulado en las parcelas de las familias campesinas que lo produjeron. Por más ganas de comer mote de queso, una familia no puede consumir 800 bultos de ñame. Quienes tuvieron suerte lograron vender algunos kilos en mercados locales, pero a precios irrisorios que no cubrían casi ni los costos del transporte para llevarlo a los pueblos más cercanos. Algunas familias, pagaron hasta 5 mil pesos por transportar un bulto desde sus parcelas para lograr vender a 7 u 8 mil pesos el mismo bulto en el mercado. En algunos casos el bulto se vendió a 15 mil, pero ese fue el precio más alto que se logró en el mercado local. La sobreproducción tiene mucho que ver con el precio del ñame y esto se debe por supuesto a las prácticas de no regulación de precios en el mercado, sino a la lógica de la oferta y la demanda que hace muy difícil para una familia campesina vivir de la producción agropecuaria. Lo hemos dicho y ejemplificado con diferentes casos, para el campesinado la lógica del mercado neoliberal es una condena a los ciclos de pobreza. El Estado ha intentado, en escenarios políticos y económicos distintos, intervenir en la comercialización de productos del agro para regular precios, ofrecer incentivos y reducir la intermediación, pero estas alternativas, como el extinto Idema, se convirtieron en espacios para la corrupción y el clientelismo y su función original, que era la de regular las condiciones del mercado a favor de pequeños y medianos productores, muy pronto fue distorsionada y generó más problemas. Así, una vez liquidado el Idema en 1997, las federaciones debían asumir esta labor de regulación. Sin embargo, y sin entrar en los detalles de la regulación por gremios y sus bemoles, hubo productos como el ñame que quedaron des agremiados y dependientes del mejor postor. La cantidad de ñame que se produjo en 2017 es responsabilidad en parte de los proyectos que el mismo Gobierno promovió en la región, la pregunta es: ¿Quién puede comprar tanto ñame? O mejor ¿Quién comercializa en mejores condiciones todo ese ñame para que valga la pena el esfuerzo de producirlo, transportarlo y venderlo?

Hace poco, por iniciativa de la Gobernación de Bolívar se organizó un Ñameton en Cartagena y se vendieron más de 70 toneladas de ñame en un día, entonces sí hay consumidores, lo que necesitamos son más espacios de comercio justo, así que ¡Inviten a sus amigos a comprar La Canasta!

Y para disfrutar los productos frescos de esta semana, Sopa de tomate fría

 


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20 Oct

El campesinado organizado, en Chaparral, Tolima

Esta semana conversamos con Fredy Páez, del Instituto de Estudios Interculturales de la Universidad Javeriana de Cali, para que nos cuente acerca del encuentro nacional de Zonas de Reserva Campesina -ZRC- que se hizo en Chaparral, Tolima, entre el 14 y el 16 de octubre. Que se haya hecho en Chaparral es particularmente interesante para La Canasta, ya que recibimos los productos de esa zona que cultivan y nos envían Wilson y su familia. Las ZRC son figuras consagradas en la Ley 160 de 1994, y que permiten ordenar social, productiva y ambientalmente el territorio. Permiten el acceso a tierras por parte del campesinado, buscan estabilizar la economía campesina, mejorar los ingresos y la calidad de vida del campesinado, y ordenar ambientalmente el territorio, concretando la función social y ecológica de la propiedad, tal como está consignado en la Constitución Política. Desde 1994 a la actualidad se han constituido 6 ZRC, hay 7 en proceso de constitución y decenas de solicitudes para realizar el proceso de constitución. Las ZRC que están más avanzadas en el proceso para constituirse en el corto plazo son las de Sumapaz, en la localidad 20 de Bogotá, y la de Ariari-Güejar-Cafre en el Meta.  Un dato interesante de este encuentro, que es el 6to Encuentro Nacional coordinado por la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina –ANZORC- es que fue el 2do Encuentro de Mujeres de las Zonas de Reserva Campesina. El anterior, el año pasado, fue en Curumaní, César. En esta oportunidad, las mujeres completaron su plataforma política, posicionando los temas que muchas veces, en contextos tradicionalmente patriarcales, se pasan por alto e invisibilizan.

Otro tema clave que se trató en el encuentro, con delegaciones de todo el país donde hay procesos de conformación de ZRC o ZRC ya constituídas, fue el ambiental. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las ZRC están en áreas de protección ambiental, como zonas de Ley Segunda, zonas de amortiguación de los Parques Nacionales Naturales u otras. Salieron varias propuestas para avanzar en el tema del ordenamiento ambiental del territorio. Por un lado, las ZRC tienen que elaborar participativamente un Plan de Desarrollo Sostenible, que contempla 4 ejes: lo productivo, lo ecológico, lo cultural y lo organizativo. Pero más allá de eso, se ha identificado la necesidad de contar con procesos de formación en temas ambientales para el campesinado que lleven a acciones concretas de cuidado del medioambiente, que se les reconozca como sujetos de protección ambiental, que se avance en procesos de reconversión productiva agroecológica, que se analice el proyecto de ley que busca modificar la Ley Segunda con la que se crearon las Zonas de Reserva Forestal, entre otras. También se discutieron temas relacionados con la sustitución de cultivos y las dificultades actuales que enfrenta lo acordado en el Acuerdo de Paz, y sobre la constitución de territorios interculturales con comunidades indígenas.

Esta semana, para aprovechar las moras que nos llegan, les sugerimos preparar un Mousse de mora


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