08 Dic

La relevancia de la alimentación

Día tras día hacemos esta reflexión que parece muy trivial y lógica, pero en realidad nos parece que actualmente la alimentación ha perdido relevancia, en especial una alimentación que cuide de nuestro cuerpo y también del medio ambiente en el que vivimos. Todos los días, varias veces al día, nos alimentamos, muchas veces, tomando decisiones que no necesariamente son beneficiosas para nuestra salud y para la del planeta. Posiblemente por nuestro agitado día a día, por simple falta de conocimiento o porque las opciones más fáciles son aparentemente las que nos ofrece el mercado en general.

El día de hoy sale al aire una breve charla/entrevista que tuve con dos amigas que tienen una muy bella iniciativa que está directamente relacionada con este tema. Su proyecto se llama Franca Comilona y es una plataforma de Activismo Positivo alrededor de la comida. Fue creado por María Paula, quien trabaja como health coach con niños y familias que quieren adquirir hábitos más saludables con el medio ambiente (www.sanacomilona.com) y por Camila, también health coach y bloguera que tiene una pasión por ayudar a las mujeres en hacer las pases con la comida y con sus platos (www.francamaravilla.com). Ambas, conscientes de la desconexión en la que vivimos la mayoría de personas, al no saber de dónde vienen los alimentos que comemos ni qué tanto nos afectan, han decidido generar conciencia a través de su canal de YouTube llamado Franca Comilona. Juntas exploran el mundo de la comida con un lente activista, y en los diferentes episodios muestran alternativas o soluciones más saludables o más responsables con el mundo en el que vivimos.

Ellas se han esmerado por entender mejor la relación que existe entre nuestra salud y la del planeta, así como las implicaciones internas y externas de nuestras decisiones cotidianas al respecto. Muchas veces somos nosotros mismos quienes no nos permitimos tomar ciertas decisiones por hábitos y creencias infundadas. Pero ¿por dónde empezar? A diario, recibimos todo tipo de información sobre cómo debemos comer, qué hábitos adoptar, y cómo podemos llevar una vida más amigable con el medio ambiente y con nuestros propios cuerpos. Sin embargo, las recomendaciones son muchas y a menudo contradictorias, y terminamos confundidos y sin saber, finalmente, qué hábitos seguir.

Los invitamos a que reflexionemos sobre cómo tomamos nuestras propias decisiones y a que echen un vistazo a sus propuestas de cómo tomar decisiones que tengan impactos positivos en nuestras vidas en vez de dedicarnos a criticar lo que no está bien. ¡Vamos a meterle activismo positivo a nuestras vidas!

Hoy nos comparten esta rica receta: Dip de remolacha y nueces


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30 Nov

Viajando a la Colombia rural

Impresiones de la visita de A.R.A.C. a A.P.A.C.R.A. (Asociación de productores Agroecológicos de la cuenca del río Anaime, ubicada en Cajamarca- Tolima). Relato escrito por Alexandra y Andrés, miembros de A.R.A.C. en Subachoque.

Al subirnos al bus que arrancaba desde Subachoque, nuestra vecina de silla anunció que a Cajamarca la llamaban la “Despensa de Colombia”, eso resultaba un pronóstico inquietante para un grupo de productores que estaba viajando 200 kilómetros para reconocer a otros colegas de oficio, quienes habían resuelto hace años asociarse y seguían unidos trabajando después del tiempo.

Acercándonos a nuestro destino, desde la ventana rápidamente nos percatamos que cada centímetro de tierra se aprovecha para sembrar. Nuestra impresión era un paisaje impactante desde el contraste de donde veníamos, no se encontraban extensiones de pastos para vacas o podados jardines destinados a la contemplación y al descanso, a rugidos el paisaje mostraba que la tierra estaba trabajada para producir comida.
Deslumbrados desde los caminos, a lo lejos veíamos cuerdas y cuerdas de cultivos tutoriados como frijol, habichuela,  maracuyá y otras frutas; sorprendidos pensábamos que en nuestra tierra lo único que se cuelga es la arveja(!). Cajamarca es el mayor productor de arracacha y frijol en Colombia, además se encuentran importantes siembras de gulupa y tomate bajo cubierta.

La gran productividad de estos terrenos se debe a los minerales que han arrojado las erupciones del volcán Machín, el cual sigue aún activo. Estos cultivos se dan en laderas con una pendiente hasta del 75%, y al momento de sacar las cosechas, estos retos geográficos se resuelven con mulas y clásicos vehículos Carpaty.

Yolanda, una líder de A.P.R.A.C.A., que honra y rescata con su práctica la tradición de sus ancestros, nos relata que el municipio tiene cerca de 100 años de fundado y este retraso se debe a la resistencia que ofrecieron los indios Pijaos, mientras que sus familias llegaron de Boyacá admirados por la abundancia de agua y la fertilidad de la tierra. La herencia de estas dos fuertes culturas ha permitido que hoy el pueblo de Cajamarca se levantara y dijera no más ante un ambicioso proyecto de minería y al mismo tiempo exista una asociación campesina liderada por mujeres que buscan autonomía siguiendo los parámetros de la agroecología.

 A.P.A.C.R.A. involucra a 50 personas pertenecientes a 13 familias, que han construido su proceso a lo largo de los 12 años que llevan formalmente asociadas, en su búsqueda han encontrado en los productos procesados un renglón de importancia para su economía. Estos productos procesados utilizan de manera importante las materias primas que producen sus huertas. Gracias a la creatividad culinaria de este grupo, han desarrollado originales productos como el manjar de arracacha, galletas de chachafruto y yogurt de zanahoria entre otros.

Regresamos admirados de la Colombia Rural, donde todavía hay muchos campesinos, donde se cultiva en abundancia los alimentos y hay organizaciones sociales trabajando. Un país muy rural que hay que cuidar y apoyar en su labor.

Y como aprendimos allá: Moneditas de plátano guineo


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15 Nov

Nuestro fin de semana y el mortiño

Este segundo puente de noviembre fue uno bastante movido y con un par de increíbles experiencias para nosotros. El viernes fuimos invitados a participar en un evento organizado, entre otras, por una comensal de La Canasta, con la participación de doña Anaís y su esposo don Liborio. Y el domingo estuvimos visitando la finca de Alex y su familia en Subachoque con un grupo de personas en un evento organizado por nuestros amigos de Con la cuchara no se juega.

El evento del viernes fue un gran encuentro entre personas y académicos de Bogotá por un lado y campesinos y campesinas habitantes de las zonas rurales de Usme y Sumapaz por el otro lado. Dentro del marco de una beca del Instituto Distrital de Patrimonio llamada “Campos, mercados y cocinas”, nuestros amigos se han investigado sobre 5 productos típicos de la zona rural de Usme y Sumapaz. Basados en exploraciones y entrevistas a pobladores de la zona, organizaron la primera parte de un evento en el cual las personas hicieron memoria sobre las historias, los sabores, las preparaciones y los saberes recibidos de sus ancestros y entre todos cocinamos con productos típicos de la zona, olvidados en muchos casos.

La cocinada trajo increíbles discusiones sobre como cada cual recuerda cada producto y entre todos hicimos un gran almuerzo con papa corneta, cubios, hierbas silvestres, mora silvestre, mortiño y uva caimarona, entre otros. Con la presencia de cocineras, comensales y campesinos y campesinas, pasamos un día lleno de intercambios de saberes y de cooperación, rescatando sabores y prácticas ancestrales. La segunda parte del evento cambiará en su dinámica un poco, pues la batuta de la cocinada pasará de los habitantes de la región a las dos cocineras que crearán, con ayuda de todos los demás, un almuerzo con los mismos ingredientes como base.

Fue ahí que conocimos el mortiño, que Anaís y Liborio cosecharon, como lo hacían sus respectivos padres una vez al año cuando estos frutos silvestres están disponibles. Liborio se trepa a los espinosos árboles como si tuviera 20 años y baja estos ricos frutos que muchos de ustedes recibirán en sus canastas de hoy para que prueben haciendo una mermelada, un rico jugo, o comiendo así no más. Anaís recuerda que de niños comían hasta quedar con la lengua negra como un perro chau chau :).

El domingo, con las memorias del primer evento aún frescas, fuimos con un grupo de personas de Bogotá a conocer un poco más sobre el día a día de Alex en Subachoque. La primera parada fue en el punto de venta de ARAC en la plaza, donde nos contaron sobre ARAC y La Canasta al tiempo que tomábamos un rico refrigerio. De ahí seguimos para la finca de Alex, donde el, doña Paulina y María nos enseñaron a preparar un terreno para sembrarlo e incluso sembramos repollos, brócolis, lechugas y calabacines. Aprendimos a usar el azadón y a abonar con compost y minerales para preparar el suelo. Luego tomamos un rico almuerzo y concluimos la jornada aprendiendo a reconocer qué hierbas arrancar y cuáles son las sembradas para limpiar las camas y retirarle la competencia a los cultivos.

Esta semana, intenten probar el Jugo de mortiño


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01 Nov

De brujas y brujas

La Canasta, desde hace 5 años, celebra el día de las brujas compartiendo historias de calabazas, ahuyamas y otras delicias. Este año, para hacerle honor a las brujas, queremos compartir algo de la historia de estos personajes tan controvertidos. Las brujas no existen, pero de que las hay las hay… Esto depende de quién cuente la historia.

Desde la edad media, las brujas son mujeres perseguidas por la iglesia y otras instituciones, que por diferentes intereses quisieron silenciar el poder y el conocimiento que algunas mujeres tenían y ejercían a través de la sanación y el conocimiento de la naturaleza. No es tan claro por qué, pero el “poder” femenino ha sido perseguido en diferentes culturas y la imagen de la bruja, un ser malvado que quiere hacer daño y comer niños se popularizó a través de cuentos infantiles, logrando que 700 años después, sigamos de alguna manera asustados con sus caras verdes, uñas largas y malas intenciones.

Sin embargo, en muchas culturas y muchos pueblos, se sabe que ese conocimiento femenino está basado en una consciente y juiciosa relación con la naturaleza, las plantas, las comidas y sus poderes curativos. Las mujeres, en muchísimos casos, han sido las recolectoras de este conocimiento y son quienes ponen en práctica aún en muchos lugares del país, este conocimiento. Las brujas, curanderas, parteras y sanadoras, conocen los beneficios de una buena curación con cúrcuma para algunas heridas, los beneficios de una agua de canela o de anís para malestares estomacales y de las ventajas de las gárgaras de tinto con sal para salir de una gripa fuerte.

En este espacio, queremos hoy hacer honor a las brujas de esta familia y compartir con ustedes algunos de sus secretos para que puedan poner en práctica en sus casas. Si estamos haciendo este esfuerzo por alimentarnos sano, es importante poner en práctica también estas recetas que nos ayudaran a darle al cuerpo alivio cuando algún mal nos aqueja. Tomen remedios caseros, reciban los que les den en sus casas, repitan las recetas con sus familias y no olviden que lo que más rápido cura cualquier dolencia, es el amor de la mano de quien prepara el bebedizo… que disfruten Halloween, Noviembre y el fin de este año extraño…

Para inspiración, Bebidas para brujas


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25 Oct

Las historias de La Canasta

La Canasta es una Red de personas y cada persona es una historia. En este espacio hemos contado las historias de muchas de las personas que hacen parte de esta Red. La historia de hoy llega desde el Caribe, y es la primera entrega de la historia del Ñame.

Hace algunas semanas, se volvió viral en redes sociales un video (ver abajo) de un grupo de youtubers montemarianos que se lanzaron al estrellato para ofrecer un producto tradicional de la costa colombiana: el ñame. La razón por la que se lanzaron a las redes sociales es porque la sobreproducción de ñame de este año, y el poco acceso a redes justas de comercialización, generaron una acumulación de ñame nunca antes vista en los municipios de los Montes de María. Se llegó a hablar de más de 4 mil toneladas de ñame recogido acumulado en las parcelas de las familias campesinas que lo produjeron. Por más ganas de comer mote de queso, una familia no puede consumir 800 bultos de ñame. Quienes tuvieron suerte lograron vender algunos kilos en mercados locales, pero a precios irrisorios que no cubrían casi ni los costos del transporte para llevarlo a los pueblos más cercanos. Algunas familias, pagaron hasta 5 mil pesos por transportar un bulto desde sus parcelas para lograr vender a 7 u 8 mil pesos el mismo bulto en el mercado. En algunos casos el bulto se vendió a 15 mil, pero ese fue el precio más alto que se logró en el mercado local. La sobreproducción tiene mucho que ver con el precio del ñame y esto se debe por supuesto a las prácticas de no regulación de precios en el mercado, sino a la lógica de la oferta y la demanda que hace muy difícil para una familia campesina vivir de la producción agropecuaria. Lo hemos dicho y ejemplificado con diferentes casos, para el campesinado la lógica del mercado neoliberal es una condena a los ciclos de pobreza. El Estado ha intentado, en escenarios políticos y económicos distintos, intervenir en la comercialización de productos del agro para regular precios, ofrecer incentivos y reducir la intermediación, pero estas alternativas, como el extinto Idema, se convirtieron en espacios para la corrupción y el clientelismo y su función original, que era la de regular las condiciones del mercado a favor de pequeños y medianos productores, muy pronto fue distorsionada y generó más problemas. Así, una vez liquidado el Idema en 1997, las federaciones debían asumir esta labor de regulación. Sin embargo, y sin entrar en los detalles de la regulación por gremios y sus bemoles, hubo productos como el ñame que quedaron des agremiados y dependientes del mejor postor. La cantidad de ñame que se produjo en 2017 es responsabilidad en parte de los proyectos que el mismo Gobierno promovió en la región, la pregunta es: ¿Quién puede comprar tanto ñame? O mejor ¿Quién comercializa en mejores condiciones todo ese ñame para que valga la pena el esfuerzo de producirlo, transportarlo y venderlo?

Hace poco, por iniciativa de la Gobernación de Bolívar se organizó un Ñameton en Cartagena y se vendieron más de 70 toneladas de ñame en un día, entonces sí hay consumidores, lo que necesitamos son más espacios de comercio justo, así que ¡Inviten a sus amigos a comprar La Canasta!

Y para disfrutar los productos frescos de esta semana, Sopa de tomate fría

 


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20 Oct

El campesinado organizado, en Chaparral, Tolima

Esta semana conversamos con Fredy Páez, del Instituto de Estudios Interculturales de la Universidad Javeriana de Cali, para que nos cuente acerca del encuentro nacional de Zonas de Reserva Campesina -ZRC- que se hizo en Chaparral, Tolima, entre el 14 y el 16 de octubre. Que se haya hecho en Chaparral es particularmente interesante para La Canasta, ya que recibimos los productos de esa zona que cultivan y nos envían Wilson y su familia. Las ZRC son figuras consagradas en la Ley 160 de 1994, y que permiten ordenar social, productiva y ambientalmente el territorio. Permiten el acceso a tierras por parte del campesinado, buscan estabilizar la economía campesina, mejorar los ingresos y la calidad de vida del campesinado, y ordenar ambientalmente el territorio, concretando la función social y ecológica de la propiedad, tal como está consignado en la Constitución Política. Desde 1994 a la actualidad se han constituido 6 ZRC, hay 7 en proceso de constitución y decenas de solicitudes para realizar el proceso de constitución. Las ZRC que están más avanzadas en el proceso para constituirse en el corto plazo son las de Sumapaz, en la localidad 20 de Bogotá, y la de Ariari-Güejar-Cafre en el Meta.  Un dato interesante de este encuentro, que es el 6to Encuentro Nacional coordinado por la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina –ANZORC- es que fue el 2do Encuentro de Mujeres de las Zonas de Reserva Campesina. El anterior, el año pasado, fue en Curumaní, César. En esta oportunidad, las mujeres completaron su plataforma política, posicionando los temas que muchas veces, en contextos tradicionalmente patriarcales, se pasan por alto e invisibilizan.

Otro tema clave que se trató en el encuentro, con delegaciones de todo el país donde hay procesos de conformación de ZRC o ZRC ya constituídas, fue el ambiental. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las ZRC están en áreas de protección ambiental, como zonas de Ley Segunda, zonas de amortiguación de los Parques Nacionales Naturales u otras. Salieron varias propuestas para avanzar en el tema del ordenamiento ambiental del territorio. Por un lado, las ZRC tienen que elaborar participativamente un Plan de Desarrollo Sostenible, que contempla 4 ejes: lo productivo, lo ecológico, lo cultural y lo organizativo. Pero más allá de eso, se ha identificado la necesidad de contar con procesos de formación en temas ambientales para el campesinado que lleven a acciones concretas de cuidado del medioambiente, que se les reconozca como sujetos de protección ambiental, que se avance en procesos de reconversión productiva agroecológica, que se analice el proyecto de ley que busca modificar la Ley Segunda con la que se crearon las Zonas de Reserva Forestal, entre otras. También se discutieron temas relacionados con la sustitución de cultivos y las dificultades actuales que enfrenta lo acordado en el Acuerdo de Paz, y sobre la constitución de territorios interculturales con comunidades indígenas.

Esta semana, para aprovechar las moras que nos llegan, les sugerimos preparar un Mousse de mora


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16 Ago

Vogotá Mapa Veg

Esta semana cedemos este espacio a nuestros amigos de Vogotá Mapa Veg

Con la Canasta de esta semana encontrarás una copia de la primera edición de Vogotá Mapa Veg. Es un pequeño regalo de los voluntarios del colectivo Vogotá, quienes también quisieron compartir estas palabras con nosotros:

La velocidad y la complejidad de nuestra ciudad afecta la manera en la cual nos relacionamos con el entorno y con nosotros mismos. En un mar de movimiento y dinámicas impalpables es fácil perder el rastro acerca de cómo afectamos al otro, a los animales, a la tierra, a nosotros mismos. Y es difícil –en medio del ruido de la marea urbana– ser solidarios, alimentarnos conscientemente. 

Pero en nuestra ciudad y en muchas otras hay cada vez más personas que se esfuerzan por preguntarse de dónde vienen los alimentos, cómo afectan a las comunidades y a la naturaleza en su producción y en su comercio. Personas con iniciativas que buscan ofrecer una alimentación que hace conciencia frente a estas preguntas.

Por eso decidimos dibujar Vogotá Mapa Veg: para visibilizar a estas personas y sus iniciativas. Para que fuera más fácil alimentarnos en Bogotá buscando una relación respetuosa con todos los seres vivientes, apoyando la agricultura y el comercio basados en la no violencia y en la solidaridad.  La solidaridad que quisimos resaltar es integral y por eso definimos varias “guías de nuestra guía”:  la alimentación vegana (sin ingredientes de origen animal), la alimentación vegetariana con alternativas veganas, el comercio solidario, las prácticas sostenibles y la agricultura orgánica y agroecológica.

Así nació un mapa de bolsillo, organizado por localidades, con 140 publicaciones que incluyen restaurantes, tiendas, mercados, panaderías, pastelerías, ofertas a domicilio y talleres de cocina. Sus 40 páginas son un pequeño aporte a una búsqueda compleja. Pero desde su pequeñez es un paso hacia la creación de redes para que quienes nos estamos haciendo todas estas preguntas alrededor de la alimentación empecemos a interactuar y a construir colectivamente. No dudes en contactarnos para ayudarnos a dar el siguiente paso.

Desde mayo de 2017, Vogotá Mapa Veg 2017-I está a la venta por un precio simbólico ($1500 pesos) en diferentes tiendas y restaurantes de la ciudad. Puedes conocer la lista de distribuidores a través de cualquiera de estos medios:

facebook.com/vogotaveg; 305 748 2265;  o vogota@hotmail.com

Si quieres tener información digital más completa y actualizada, te invitamos a participar en los directorios en línea TodoVegano.com y HappyCow.com, con quienes nos aliamos para compartir y retroalimentar las bases de datos. Gracias por apoyar la agricultura, el comercio y la alimentación basados en la no-violencia y en la solidaridad. Vogotá Mapa Veg es una iniciativa independiente, autogestionada y sin ánimo de lucro.

Comparten con nosotros también una rica receta: Arepas con salteado de quinua, espinacas y uchuvas


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02 Ago

Reconectando con la savia

La savia es el “líquido que circula por los vasos de las plantas” es la que da la energía a las células de la planta, es un elemento vivificador. Una alimentación basada y rica en plantas nos hace sentir mejor, más saludables. Además, consumir plantas que han sido cultivadas, cuidadas y cosechadas con amor, dedicación y de una forma sostenible con el medio ambiente da otro valor agregado a nuestra alimentación. Una alimentación basada en plantas, es aquella que es enriquecida con variedad de frutas, vegetales, tubérculos, granos, legumbres. Desde la ciudad es muy poco el contacto que tenemos con el ciclo de vida de las plantas, y todo lo que implica en términos de su siembra, su cuidado, su cosecha, su transporte, de los recursos naturales que requieren las plantitas y aquellos recursos humanos como son las horas de trabajo, el involucramiento emocional, la organización entre las familias y las comunidades, que son vitales para que el alimento pueda llegar a nuestras mesas.

Pensar en los ciclos y recorridos de las plantas que consumimos nos permite hacer conexiones. A veces estamos desconectados de nuestro ser, nuestro cuerpo, nuestro territorio, nuestro entorno, de las otras personas que no hacen parte de nuestro círculo social estrecho. Esta desconexión no nos permite tener una visión compleja de nuestro mundo y de entender las conexiones ocultas que hay entre nosotros y los otros humanos y no humanos. Es por esto que, a partir de conectarnos con nuestro alimento, buscando conocer sus nutrientes, sus propiedades en nuestro cuerpo, su procedencia, los ecosistemas aledaños del lugar donde lo cultivan, conociendo a las personas que lo cultivan y la forma como lo hacen, y a las personas que dedican el tiempo para hacernos llegar el alimento, empezamos a entender que todos los medios de vida y el destino de toda clase de seres, elementos y entidades en este planeta están totalmente conectados.

Hoy les hacemos una invitación para que adopten una planta, preferiblemente que sea alimenticia. Qué sucede con su semilla, cómo es, cuándo es el mejor momento para sembrarla, cuáles son los cuidados que requiere, cuánta agua, qué suelo, poco sol, mucho sol. Una vez que nace la plántula cómo la trasplanto, cuál es el mejor momento, qué luna. Cuándo estará lista para cosechar, cuándo la coseche cómo la preparo para aprovechar sus nutrientes al máximo. Qué experiencia han tenido otras personas cultivando esa planta, qué secretos y sugerencias tienen. Algunos pensaran, y bueno… “yo vivo en Bogotá en un apartamento sin balcón, sin terraza”, pues ahí está el reto de aprender, de explorar, experimentar y de conectar ideas, prácticas y saberes que nos permitan, aunque sea tener una planta de albahaca, que además de darle muy buen sabor a nuestros platos, es muy buena para cosas como el dolor de cabeza. Esperamos que puedan reconectarse con la savia, con ese elemento vital de las plantas.

Nuestras amigas del Colectivo Savias y Sabias nos invitan a los talleres en el Jardín botánico los próximos fines de semana, en nuestra página encontrarás más información al respecto.

Del Colectivo, hoy una recomendación para hacer un rico jugo verde: Batido vegetal “frescura vital”


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17 May

¿La tierra para quién?

En estas últimas semanas estamos asistiendo a un momento clave del proceso de construcción de paz: el proceso de reforma legislativa para concretar lo que se acordó. Una de esas reformas de gran relevancia, por estar en el corazón de las causas del conflicto armado en Colombia, es la relacionada con la tierra. Si bien en el acuerdo de paz no se habla de reforma agraria, sí se habla de reforma rural integral, y el punto 1 explicita las acciones a tomar en ese sentido. Vemos con preocupación la dirección que están tomando estas reformas, al menos en las discusiones iniciales de los proyectos de ley. Pareciera que en vez de avanzar hacia una distribución más justa de la tierra y un acceso a ésta por parte del campesinado, se estuvieran desmontando los mecanismos ya existentes para eso. Quienes analizan estos temas han puesto especial énfasis en el cambio propuesto por el gobierno a las UAF, que lee Unidad Agrícola Familiar. La UAF básicamente establece la cantidad de tierra que requiere una familia campesina para vivir con dignidad, y varía de región en región, según la vocación del suelo, las condiciones agrológicas, las infraestructuras disponibles, entre otras cosas. Se utiliza como medida de adjudicación de tierras baldías.

Por ejemplo, una de las propuestas que se presentaron es cambiar la UAF de adjudicación por la UAF predial. Esta última se calcula predio por predio en términos de un proyecto productivo, mientras que la UAF de adjudicación se calcula por zona relativamente homogénea, y se incluyen más factores: ambientales, agrológicos, infraestructura, estructura ecológica principal, sistemas productivos. Es un abordaje más integral, en una lógica territorial, que relaciona las condiciones biofísicas con las soioeconómicas, y que puede dar por resultado en general unidades de adjudicación más grandes (esto es, se entrega más tierra propiedad del Estado al campesinado considerado sujeto de reforma agraria). La UAF predial funcionaría en una lógica de focalización a través de un proyecto productivo, en la que prima la variable económica por encima de las demás, perdiendo integralidad, y abriendo la puerta para que el campesinado obtenga menos tierra. Pero es no es todo. Se incorporaría una figura, la “Unidad de producción rural” que permitiría que además de entregarse una UAF, unidad pensada para evitar la concentración de tierra, ya que no puede ser adjudicada más de una, se entregara en uso (no en propiedad) más tierra si se justifica por el proyecto productivo. No especifica ni cuánta tierra ni cuánto tiempo, y cambia el destinatario, que ya no sería el campesinado como sujeto de reforma agraria, sino un “beneficiario”, lo que abre la puerta al acceso a los baldíos de la nación por otros distintos al campesinado. Desde varios sectores se ha denunciado que esta reforma propiciaría la concentración de tierras y la apropiación de tierras baldías.

Entonces, vemos con preocupación que la tierra sigue siendo uno de los objetos de disputa de los grupos de poder, y que los cambios legislativos propuestos por el momento no parecen aportar realmente a la construcción de paz.

Esta semana te invitamos  probar una rica receta de Arroz con repollo


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03 May

¿Tamal o empaque?

Esta semana un comensal con quien a veces entablamos largas conversaciones sobre temas relacionados con los impactos de las nuevas tecnologías en el campo, y en el sistema agroalimentario en general, nos compartió una nota muy interesante.

bioplasticoFue publicada por en la Smithsonian Magazine y analiza la producción de plástico a partir de maíz. Ese plástico es utilizado para empacar comida, y aunque tiene algunas limitaciones como la temperatura  la que puede ser expuesto, se presenta como la opción ecológica frente a los plásticos convencionales provenientes del petróleo. Por un lado, se presenta como biodegradable. Pero además, permitiría ahorrar mucho petróleo que en la actualidad se usa para hacer el plástico convencional, a la vez que reduce significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero si algo hemos aprendido después de las falsas promesas de los agrocombustibles, y de otras propuestas tecnológicas que no ponen en cuestión las lógicas y dinámicas del sistema convencional, es que en el mejor de los casos no son realmente soluciones, o que incluso pueden empeorar la situación de crisis socio-ambiental en la que nos encontramos. Téngase en cuenta en este punto que el mayor minorista del mundo, Wal-Mart, con un historial poco honroso en temas ambientales, está buscando incorporarlo a sus empaques. Y además, que uno de los principales productores es nada más y nada menos que Cargill, el mayor comercializador de maíz del mundo.  El artículo da cuenta de algunos de los cuestionamientos que genera esta propuesta. Por un lado, es biodegradable en ciertas condiciones, que en general sólo se cumplen en procesadores especiales de residuos orgánicos, por lo que mezclarlo con el compost casero no es una opción. Pero aún más preocupante es el hecho de que se sigan destinando cultivos alimenticios para generar productos no alimenticios. Igual que los agrocombustibles, este nuevo uso del maíz competirá con su uso en alimentación. Ya sabemos que esto tuvo mucho que ver en la subida de los precios de los alimentos en el 2008, que repercutió en la vida de millones de personas que vieron afectado su acceso a los alimentos por esa razón. Pero además, perpetúa y profundiza un modelo de agricultura insostenible, que acaba con la bio y la agrobio diversidad, que utiliza cantidades ingentes de agua, fertilizantes de síntesis, agrotóxicos, más el paquete tecnológico de las semillas transgénicas… ¡y es petróleo-dependiente para su producción!

Entonces, ¡ojo a los cantos de sirena tecnológicos que nos prometen solucionarnos los problemas, cambiando todo para que nada cambie, en un gatopardismo tecnológico que profundiza las injusticias sociales y ambientales en el planeta!

Esta semana, los invitamos a probar la receta de Repollitas de bruselas con ajo asadas


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