01 Oct

Comer tranquilo

La Canasta 2014-08-14 017Esta semana queremos hablarles un poco sobre la importancia de saber cómo se produce la comida que llevamos a nuestras casas y mesas todos los días. Sabemos que es una preocupación creciente entre la población, pero encontramos que aún hay mucha desinformación sobre las prácticas agrícolas y/o de manufactura de alimentos frescos y procesados. La verdad es que es difícil saber a ciencia cierta qué estamos comiendo y esa es una de las razones de ser de La Canasta, no solo apoyar un tipo de producción, sino transmitir al máximo lo que implican los procesos productivos para que ustedes puedan saber y sentir que comen sin miedo, porque saben qué se están comiendo y cómo se producen los alimentos que están llevando a sus casas.

En estas comunicaciones, en nuestra página y con los días de campo, procuramos mantenerlos al tanto de cómo se trabaja en las fincas y cómo respetamos los principios de la agroecología produciendo sin pesticidas, herbicidas, ni ningún producto de síntesis química. Respetando la naturaleza y respetándolos a ustedes, llevando productos que podrán tener algo de tierra o algún animalito, pero nada que un buen chorro de agua no pueda solucionar. Es muy importante tener esta confianza en los alimentos pues cada vez que visitamos alguna región del país o nos enteramos de las cantidades de químicos con que se levantan las plantas de arroz, piña, mangos, papa y tomate, sentimos que nuestro trabajo tiene más sentido, para nosotros, nuestras familias, nuestros amigos, ustedes, sus familias y los amigos de sus amigos. En estos días nos reunimos con Don Arturo, el productor de miel de La Canasta, y nos contaba que hace un poco más de un mes, en el municipio de Guasca, nada lejos de Bogotá, un amigo suyo apicultor perdió más de 36 colmenas. Según el amigo de Don Arturo, murieron más de 100 colmenas de abejas en la región tras la fumigación de un cultivo extensivo de papa en otra finca de la zona. Nosotros aterrados preguntamos por el daño ecológico y por las abejas y Don Arturo, aterrado también, nos dice: “¡¿y la gente que se está comiendo esas papas qué?!”.

Solo sabemos que esas papas se fumigan y salen al mercado, que hay muchas personas que las compran y las consumen, que no hay regulaciones con el uso de estos productos, y probablemente haya estudios que insistan en que no hay relaciones comprobadas entre alguna enfermedad y un pesticida. Hay sin embargo OTROS estudios que nos muestran las ventajas de la producción agroecológica en términos de la calidad nutricional del alimento, de las propiedades antioxidantes de los vegetales orgánicos, y otros más sobre las bondades de la comida fresca. Cada uno toma la decisión de qué comer y cómo comer, lo importante es que esa elección pueda ser informada y que podamos sentarnos tranquilos frente a un plato porque sabemos qué hay allí. Por lo pronto, podemos decirles que los productores de la Red, además de no utilizar químicos, usan fuentes de agua limpia y hacen rotación de cultivos para ayudar al suelo a nutrirse mejor. Como dice un importante promotor de la agricultura orgánica, fundador de MAS HUMUS: “Con agua y mierda no hay cosecha que se pierda”, y añadimos nosotros, tampoco hay nada que temer al momento de servir un plato de comida.

 Esta semana, receta para hacer unas ricas papas saladas.


¿Quieres saber más sobre La Canasta?

¡Haz click aquí!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *