19 Mar

De la panela, paneleros y resoluciones

Panela (pila)Amigos de La Canasta, hoy queremos hablar sobre la panela. Hemos visitado varios productores paneleros en los últimos días y vimos que todos andan apurados y envainados tratando de cumplir con las resoluciones que el Invima les exige para poder comercializar su producción. Como se imaginarán, lo más complicado para cumplir es contar con los recursos para hacer las inversiones necesarias; quienes no lo logran, poco a poco van decidiendo abandonar esta labor y se dedican a la producción de otros cultivos o se van a la ciudad a buscar mejor suerte. Es el caso de Luis Alberto en el Caquetá, quien ahora trabaja en un taller de motos en Florencia. Casos como este nos encontramos a diario y nos da vueltas la cabeza pensando en los porqués.

Una de las reflexiones nos lleva a pensar en el afán de llevar la lógica empresarial a todas las áreas de producción y de consumo: La idea de volver al campesino un empresario, la ilusión del emprendimiento empresarial, la idea de que para tener un buen negocio hay que ser competitivo en el mercado, cumplir con los estándares, invertir para ganar, reducir los costos, en fin. Todos esos conceptos son incompatibles con la realidad del pequeño productor en este país. Si esa es la idea de campo que se quiere promover, el Estado tendrá que hacer fuertes inversiones, mientras tanto, si los productores no se asocian, si no trabajan en conjunto, o si no encuentran nichos de mercado en el comercio justo, están destinados a la quiebra.

Panela redonda

Hace unos 4 años, conocimos una iniciativa muy interesante en la Sierra Nevada de Santa Marta en la que un grupo de indígenas se organizó para montar un trapiche comunitario. En esos días andaban muy entusiasmados moliendo caña y sacando panelones que se vendían muy bien en Valledupar. A pesar de su entusiasmo, una preocupación quedaba en el ambiente: En el 2006, sale la resolución 779 por la cual se regulan las condiciones sanitarias con las que deben cumplir los trapiches y centros de acopio de mieles de caña y panela. En el 2011, se hace una nueva modificación a la norma exigiendo que la panela se venda empacada por unidad y rotulada. En el 2013, el gobierno se ve obligado a modificar la resolución de 2006 y amplia los plazos para que se cumpla con la norma pues los productores de panela solicitaron que se revisaran las fechas. Los productores de Guatapurí y Chemesquemena que conocimos en pleno entusiasmo han buscado recursos y han logrado mejorar las condiciones del trapiche, pero no cumplen todavía con la norma y el trapiche lleva varios meses parado. La caña se apila en las fincas y los líderes buscan ponerlo a funcionar, pero son conscientes que estas normas hacen que el pequeño productor tienda a desaparecer. Estas historias son invisibles para muchos de nosotros y por eso hoy se las contamos para que nos solidaricemos con los paneleros. Elegir los productos con conocimiento de causa es uno de los objetivos de nuestro trabajo, por eso esperamos que en estas breves historias ustedes puedan enterarse de todo lo que implica vivir en el campo y producir comida en Colombia. Esperamos que las reivindicaciones campesinas sean escuchadas, mientras tanto, esperamos que éstos y otros productores, puedan encontrar en La Canasta un espacio de comercialización solidario con su causa.

Los invitamos a endulzar sus días con panela, que además, es buena para la salud. Presenta muchos beneficios por encima del azúcar refinado. Por ejemplo, en el proceso de refinación, el azúcar pierde sus nutrientes, y según nos han explicado, el cuerpo debe destinar distintos elementos para poder procesarla, como por ejemplo calcio, que incluso puede salir de nuestros huesos.

Y aquí una receta de limonada de limón mandarino con panela


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