27 Abr

Desde Chaparral, Tolima

Desde Chaparral, Tolima, más exactamente la vereda el Totumo, del corregimiento de Amoyá, William nos manda aguacates, piñas, yucas, plátanos y cítricos para que disfrutemos en nuestras canastas.

IMG_0683William es nativo de la región, y conoce las labores del campo y la producción de alimentos de toda la vida. Nos cuenta que hace unos años, Cortolima lanzó un programa de reforestación de los nacederos y las fuentes de agua. El cultivo de los árboles – caobos, nogales, entre otros – se hizo con abonos orgánicos, sin usar químicos de síntesis ni plaguicidas tóxicos. Eso implicó mucho esfuerzo, porque cada planta requería ser abonada con 2 kg de abono orgánico, en lugar de los 20 grs de fertilizante químico que se usaba en la zona. Y el abono orgánico había que subirlo al hombro por las lomas, para “levantar el bosque”. Esta experiencia, y los resultados que observó, hicieron que William se planteara aplicar las técnicas agroecológicas también en su finca.  En el proceso fue aprendiendo, entendiendo las dinámicas del suelo de su finca, de la humedad, de la forma en que los árboles y los cultivos se complementan y se colaboran.  Recuerda la vez que su papá plantó cientos de árboles de aguacate en la finca, cuando él era todavía muy joven, cómo se utilizaron químicos de síntesis y plaguicidas, y cómo después de la primer cosecha, murieron todos, menos uno, que todavía está ahí. No fue fácil para la familia recuperarse del pago del crédito que se había sacado para la siembra, pero lo lograron. William recuerda eso, nos lo cuenta, y sentimos que fue un momento clave, en el que comprendió que es preferible trabajar con la naturaleza y no contra ella. En sus palabras “hay que aprender a convivir con las plagas”.

Hoy, nos dice, si planta nuevos árboles, los que sobreviven son los que quedarán produciendo. Algunos aguacates, por ejemplo, están entre otros árboles, y ahí tranquilos son muy productivos, porque están ubicados en condiciones ideales de suelo y humedad, por lo que no se enferman casi. Y un solo árbol, como el sobreviviente, da muchos aguacates cuando está de cosecha.

Este año ha sido duro por el verano. El agua, que normalmente nace de la roca, y que se transporta a la finca en mangueras, estuvo muy escasa, y los cítricos se secaron, está pendiente de ellos a ver si se recuperan ahora que han vuelto un poco las lluvias. También fue necesario trabajar en otras regiones, mientras se estabiliza la producción de su finca.

El año pasado nos preguntó qué podría sembrar que no tuviéramos en La Canasta, y así arrancó con el cultivo de piñas (que generalmente van en la canasta de frutas, por ser una fruta pesada y por lo tanto más cara). Allí, entre los 600 y 700 msnm, William las produce con las técnicas que ha aprendido, esperando que los productores/as escépticos de las posibilidades de la producción agroecológica lo visiten y comprueben con sus propios ojos que trabajar con la naturaleza es definitivamente la mejor opción.

Receta de Ensalada de Garbanzos, compartida por Diana Rocío


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