29 Jun

Dias históricos

La semana pasada se firmó el acuerdo de cese bilateral indefinido del fuego entre el gobierno y la guerrilla de las FARC. Así va tomando forma un acuerdo de paz definitivo, que abrirá un proceso histórico de construcción de paz, que apenas está empezando. El campo será uno de los protagonistas de ese proceso de construcción de paz, complejo y difícil, seguramente, pero del que no se puede negar su relevancia en la historia del conflicto armado colombiano.

Por otro lado, nos encontramos en la prensa esta mañana con el titular que anuncia que este año Colombia importó la mayor cantidad de productos agropecuarios en 20 años. El aumento de las importaciones se atribuye a la caída de la producción por la sequía, al bajo costo de estos “commodities” importados en el mercado internacional, pero no se menciona ninguna de las reivindicaciones que detonaron el paro agrario. Pareciera que se trata sólo de factores externos, o factores “naturales”. ¿Será que las políticas agrarias de las últimas décadas no tienen nada que ver en que Colombia haya pasado de autoabastecerse en materia alimentaria a tener que importar los alimentos? ¿Será que la liberalización del sector agrícola no incide en este tema? Para completar la noticia, se insiste en la siembra de 1 millón de hectáreas de maíz y soya para “solucionar” el tema. Este tipo de respuestas a este tipo de problemas, no ataca las causas ni da soluciones reales. Las organizaciones campesinas, tanto las locales como las internacionales tienen propuestas que no pasan por introducir paquetes tecnológicos dependientes de semillas certificadas, transgénicas (como sería el caso seguramente de la soya y el maíz) del oligopolio internacional semillero, dependientes de grandes cantidades de agrotóxicos y de agua para su producción en monocultivos mecanizados, que transforman al campesinado en trabajadores rurales y sólo puede ser ejecutada por grandes capitales. Desde la década de 1990 se ha sistematizado esta propuesta en la construcción de soberanía alimentaria, que implica la posibilidad de los pueblos de decidir qué, cómo, dónde y para quién producen. La Canasta 2013-04-04 019La soberanía alimentaria se logra a través de la implementación de la agroecología, que además de ser capaz de producir suficiente cantidad de alimentos, respeta los ciclos de la naturaleza, cuida el suelo y el agua y puede enfriar el planeta captando carbono y reduciendo su huella de carbono por la no dependencia de combustibles fósiles. Además, produce alimentos sanos para las personas, y refuerza el papel del campesinado como productor de los alimentos. Le permite permanecer en el campo en condiciones de vida digna ¿No es de eso de lo que se trata la paz también?

Esta semana, nuestra amiga Pilar nos vuelve a deleitar con una de sus originales recetas: ¡ChachaGuatilón!


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