15 Mar

El clima de comienzos de año

Como hemos escrito en varias ocasiones, y es también conocido para muchos, el clima es un factor clave en la agricultura. Es por esto que en la agricultura convencional – la que implementa el paquete tecnológico de la “Revolución verde” -, y especialmente en la agricultura intensiva, se busca el control de las condiciones ambientales de los cultivos.

Invernadero_tomatesEl uso de invernaderos es una gran ayuda para controlar algunas variables como la lluvia, las bajas temperaturas, etc… Incluso puede ser un valioso método en fincas agroecológicas para cultivos más delicados como por ejemplo los tomates, siempre que no se abuse de éstos cubriendo grandes extensiones, como sucede en la agricultura intensiva. En la agricultura convencional también se usan agroquímicos para controlar los ciclos productivos, como por ejemplo, los retardantes o aceleradores de procesos. Éstos permiten manipular los tiempos de maduración de los productos de acuerdo a las necesidades impuestas por el mercado.

En el modelo agroecológico dependemos mucho más de la naturaleza. Si bien los invernaderos pueden ayudar con cultivos delicados como mencionamos, no se trata de abusar de este tipo de infraestructuras, pues los suelos también necesitan del sol y el agua directos, por mencionar sólo un par de razones.

Como saben, este comienzo de año estuvo colmado de soles y calores intensos, combinados con las famosas heladas. Ahora pasamos del sol intenso a tener cielos toldados y aguaceros torrenciales. Todo esto tiene efectos directos sobre los cultivos y claramente sobre los productos que recibimos.

Las heladas queman las hojas, matan las plantas y bajan la producción en las fincas. El exceso de lluvia es un ambiente perfecto para babosas y hongos que proliferan con facilidad en los cultivos en estas condiciones. La falta de agua hace que los frutos de las plantas no crezcan, pues necesitan este preciado líquido para su proceso de crecimiento. La falta de sol hace que los frutos no maduren tan rápido como deberían. Es en estos momentos en que el modelo convencional introduciría los agroquímicos para alterar estos procesos naturales, con el fin de que los productos estén listos cuando se quiere y no cuando la naturaleza da las condiciones.

Un ejemplo específico de esto son los tomates que recibimos hoy en las canastas. Como verán quienes los reciben, vienen bastante verdes. La falta de sol no ha dejado que maduren bien y en algún momento es necesario cosecharlos para que no se dañen. Pero esto no es para preocuparse, basta dejarlos fuera de la nevera y en unos días estarán bien maduros.

Esta semana les presentamos una rica receta para probar en casa: Tomates rellenos


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