16 Nov

El corazon de La Canasta

La Canasta 2012-07-24-022Casi cada semana del año, los miércoles, llegan las canastas a un gran número de hogares. Para que esto sea posible, hay muchísimas personas cultivando, transportando, recibiendo, empacando, etc. Todos estos pasos son relativamente conocidos por todas las personas que producen y reciben las canastas. El paso que no es tan evidente, pero que nosotros consideramos el corazón de La Canasta es el paso después de que los productores y productoras de nuestra red nos cuentan qué productos están listos para ser cosechados para la siguiente entrega. Esto es típicamente los viernes en la tarde. Paralelamente, al final de ese día, se cierran los pedidos y los sábados temprano recopilamos toda la información de estos para poder hacer el armado virtual de las canastas y asimismo hacer los pedidos de los respectivos productos a las fincas.

Todo esto suena relativamente sencillo, y en realidad no tendría que ser muy complicado, pero en La Canasta las dinámicas funcionan un poco distinto y eso hace este paso mucho más complejo. Pero esta complejidad es una complejidad deseada, pues es el momento en donde analizamos muchas variables para decidir qué productos incluir en cada canasta y combo.

Típicamente, en el mercado convencional, quien compra y vende, busca maximizar su margen comprando a quien ofrezca el precio más bajo y vendiendo a quien pague el precio más alto. También se procura comprar a quien pueda ofrecer las cantidades que se ajusten a las proyecciones de venta en vez de comprar a varios ofreciendo pequeñas cantidades.

En La Canasta, en el momento de decidir a quién le pedimos un producto u el otro tenemos que fijarnos en muchas variables que trataremos de esbozar a continuación. Por un lado, nos limitamos a la oferta que tenemos de la red de fincas pertenecientes a La Canasta.
Por otro lado, procuramos sacar la mayoría de los productos que nos ofrecen de cada una de las fincas. También tenemos que tener en cuenta algo muy importante que es armar canastas y combos que les gusten a sus futuros comensales. Tenemos que intentar que no vayan productos muy repetidos de las anteriores semanas (muy difícil cuando hay cosecha de algo), que vayan combinaciones que tengan sentido para cocinar, que no vayan muchos productos difíciles de cocinar. También tenemos que hacer lo posible porque haya cierto balance entre lo que pedimos a una finca y a otra, pues si nos descuidamos pedimos mucho a una sola finca, disminuyendo así lo que podemos pedir a otras de las fincas.

En resumen, el corazón de La Canasta es el proceso en el cual se decide qué productos incluir en las canastas y combos, de qué fincas pedirlos y en qué proporciones. Suena fácil, pero entre más consecuente con nuestros principios de economía solidaria y consumo responsable se lleve a cabo esta tarea, más compleja se torna, y créannos, nunca es fácil, siempre está llena dilemas.

Esta semana, nuestra amiga Diana comparte una rica receta con nosotros: Medallones de ahuyama gratinados


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