18 Jul

El día a día del trabajo en el campo

Cuando consumimos alimentos agroecológicos que provienen de pequeños productores, como los de nuestra red, debemos saber que detrás de ellos hay muchos detalles e historias que los hace distintos a un producto fresco de supermercado. Cuando se cultiva respetando la biodiversidad, en algunos casos conservando los recursos naturales, la exigencia de trabajo es muy alta. Cuando se inicia un cultivo o huerto agroecológico, el trabajo se centra en la domesticación del terreno, librándolo de pastos y exceso de hierbas, la adecuación de una infraestructura para la producción y almacenamiento de abonos y en el transcurso de mínimo 2 años lograr un suelo nutrido y sano. Algunos alimentos nativos no requieren mucho trabajo. Porque se han adaptado o se adaptan fácil a las condiciones de suelos ecológicos. Pero en el caso de ciertas hortalizas, se requiere más esfuerzo. Por ejemplo intensificar las actividades de desyerbe, la aplicación de abonos, el riego. El trabajo en un huerto es constante, arduo, de compromiso y dedicación. Normalmente los cultivos agroecológicos son pequeños, pero diversos. Se puede contar con más de 20 variedades, entre hortalizas, frutales y hierbas condimentarias o medicinales. Cada producto tiene su manejo particular. Por ejemplo, el puerro. Se demora 4 meses en estar listo para cosecha, sin contar el proceso de germinación. Desde la siembra a la cosecha, se debe desyerbar por lo menos cada 20 días, obviamente dependiendo del clima o del uso de cubrimientos, se debe aporcar (colocar tierra en la raíz) para mejorar su crecimiento aplicar abono cada mes. Pero, tengamos en cuenta que se tienen 15 camas de puerro en diferentes etapas de crecimiento y que además, hay otros productos como lechugas, cebollas, coles, mora, cítricos, plátanos, yuca, bananos y hierbas aromáticas, condimentarias y medicinales. Tener un cultivo agroecológico de 5.000 m2, implica un trabajo de tiempo completo de 2 personas al mes, aproximadamente. Para que un cultivo agroecológico empiece a tener una buena producción tarda en promedio 2 años, tiempo durante el cual se trabaja el suelo, se descubren cuáles son los productos que crecen mejor, se busca un equilibrio entre las diferentes variedades y las plagas que llegan. De ahí en adelante, hay un ciclo que se repite. Preparación de suelos y abonos, siembra de plantas, desyerbe, aplicación de abonos, podas, colgar plantas que crecen como enredaderas, platear (limpiar el área del suelo alrededor del tallo, esto se realiza especialmente en frutales), aporcar, poner riego, control de plagas, cosecha y postcosecha. Así, resulta un trabajo muy gratificante, que produce comida propia, pero que exige dedicación y amor por la labor. Por todo lo anterior, sabemos que el trabajo del campo es digno y merece un pago justo. Cada vez más personas deberían quedarse o llegar al campo para producir más y mejores alimentos.

Esta semana, les recomendamos un Arroz mejorado con quinua y amaranto


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