04 Dic

El enigma del consumo responsable

Esta semana queremos compartir uno de los dilemas más difíciles de resolver para nosotros. Es una situación, que no solamente es muy recurrente sino que se sale del control de cualquiera. Un ejemplo que vivimos frecuentemente ilustra bien las situaciones y consideraciones a las que nos enfrentamos.

Pedro trabajando su huerta

Pedro trabajando su huerta

Hace unos 3 meses y medio, Pedro sembró arveja en su huerta en La Pradera, Subachoque. Esperaba sacar las 100 libras de arveja que nos ofreció el viernes pasado con el resto de su oferta. Teníamos 120 canastas pedidas y Pedro nos dijo que le ayudáramos a sacar la arveja que estaba en su punto y para que no se pasara tenía que ser cosechada. Le pedimos las 100 libras de arveja a Pedro y las combinamos con otras 20 libras de Balú que nos ofrecieron de Vianí, de la finca de Virgilio. Cuando Pedro fue a cosechar su arveja el lunes en la tarde, se dio cuenta que los pájaros habían tenido un banquete y se habían comido unas 20 libras de la arveja. Obviamente, los pájaros prefirieron la arveja de Pedro por encima de la del cultivo de arveja que hay cerca, pero que es fumigada con agrotóxicos. Pedro nos avisó el lunes y nosotros conseguimos que Jairo nos mandara 17 libras de fríjol para completar, más o menos.

El caso es que además del corre-corre que implica conseguir productos a última hora para completar las canastas para que ustedes reciban la cantidad de productos pensada, nosotros no sentimos mucho cambio y ustedes aún menos. ¡Y ahí está el dilema! El único que está asumiendo responsabilidad por el banquete que se dieron los pájaros es Pedro. Y en últimas, eso para él se puede convertir muy fácilmente en una cantidad importante de $ de menos que recibirá en su pago.

Como estamos seguros que se han dado cuenta, las lluvias no están dando tregua por aquí. Pues en las fincas no ha sido distinto. Y como se imaginarán, la lluvia y la humedad no hacen que la labor en el campo sea más sencilla, y los productos también lo resienten. A la mora y muchos otros productos les sale hongo más rápido, a la papa le da gota, etc. En época de sequía la cosa no es fácil tampoco, pues se requiere riego cuando no hay agua, los productos no crecen tanto, etc. También llegan las heladas, los gusanos, etc. En fin, la cantidad de amenazas que tienen los cultivos no son despreciables. Y en última instancia, son las personas que están cultivando quienes están asumiendo la gran mayoría de estos costos.

Desde La Canasta procuramos que los precios de los productos incluyan estas mermas, pero para compartir responsabilidad por igual, los precios subirían mucho y las canastas serían mucho más pequeñas. El caso es que todavía no hemos sido capaces de descifrar este enigma pero trabajamos para fomentar un consumo cada vez más responsable e informado. Si alguien tiene una solución, somos todo oídos…

 Esta semana, Julio Cesar compartío una rica y sencilla receta de un Salteado de verduras con fríjoles verdes.


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