13 May

El Relevo Generacional en el Campo

Desde que empezamos con La Canasta, e incluso desde antes, nos hemos sorprendido con el hecho de que hay muy pocos jóvenes trabajando en el campo. Esto nos preocupa a nosotros y es además un problema para tener en cuenta en el campo Colombiano. Las labores del campo son pesadas y nuestros campesinos y campesinas no necesariamente se vuelven más vigorosos con el pasar de los años.

Una de las razones que explica los problemas del relevo generacional, es que la remuneración de campesinos y campesinas es muy baja. No es un secreto para nadie que por las lógicas del mercado y de los intermediarios, la labor en el campo no es muy rentable que digamos. Con el modelo de La Canasta hacemos lo posible por brindar mejores perspectivas para estas valiosas personas que nos proveen los alimentos que consumimos día a día.

Paradójicamente, siendo las labores agrícolas en el campo tan importantes y vitales, son estas muy poco agradecidas. Este contexto no es el más codiciado por los jóvenes que crecen en el campo. De hecho, tan pronto pueden, muchos salen del campo para emplearse en pueblos y ciudades.

En las muchas visitas y reuniones en las diferentes fincas y veredas en las que trabajamos, son pocos los jóvenes que se involucran y participan. Sin embargo,  tan pronto vemos algún joven interesado, hacemos lo posible por motivarlo aún más.

Afortunadamente, podemos contar un par de historias de éxito al respecto: En Aguadita, por ejemplo está Ana, quien creció en Santander y ahora se dedica a su finca en compañía de Mario. Ana está llena de vitalidad y de ganas de trabajar el campo. Cada vez que nos vemos o hablamos con ella, su motivación, dedicación y alegría por las labores del campo nos llena de energía para seguir en este ejercicio.

Humberto con Jairo y Judith en la cascada en la finca de Ana y Mario

Humberto con Jairo y Judith en la cascada en la finca de Ana y Mario

Por cosas de la vida, Ana ha tenido que alejarse un poco de estas pesadas labores del campo en los últimos meses, y en parte por eso trajo a su hermano Humberto, quien los ayuda a ella y a Mario con el trabajo en la finca. Ahora, de estas lindas tierras en Aguadita, nos están llegando no solo huevos y arepas, sino también guatila, lulo y unas deliciosas papas criollas pequeñitas que quedan deliciosas fritas. Humberto está poniendo su granito de arena con mucha motivación, para que nosotros podamos disfrutar cada vez de más productos de esas tierras.

No podemos despedirnos sin explicar la razón por la que Ana y Mario han tenido que alejarse un poco de las labores en su finca. Resulta que hablando de relevo generacional, queremos darle una calurosa bienvenida a una personita más en esta Red de la que hacemos parte: ¡Bienvenida Ana María! ¡Y felicitaciones a Ana y Mario! Le deseamos lo mejor a esta nueva familia.

Esta semana una receta para usar las papas criollas pequeñas de la finca de Ana y Mario. Receta de Papitas criollas fritas


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