24 Sep

En la variedad está la diversión…

…y la dificultad. Queremos dedicarle esta canasta a todas las personas que participan en esta especie de cruzada que nos hemos puesto como objetivo: romper con las lógicas predominantes en el sistema agroalimentario para crear redes justas, vivas, alegres y sabrosas; a todas las personas que aceptan recibir en su canasta los alimentos que los grupos productores tienen para cosechar cada semana. Una de nuestras preocupaciones ha sido responder a ese compromiso con una planificación de siembras que asegure variedad de productos y evite que este ejercicio de construcción colectiva se transforme en algo penoso… del estilo de comer remolachas y acelgas cada semana. Ya sabemos que hemos tenido dificultades en este punto. Queremos contarles más al respecto.

Como vieron, hace unos días mandamos una encuesta para recibir la retroalimentación de los “conSUMAdores y conSUMAdoras”, como dicen por ahí, de nuestra red. Y estamos pendientes de los correos que nos llegan cada semana. Identificamos que la variedad, o sus limitaciones, es un tema que dificulta a veces la continuidad de las personas en el proceso. Esto se debe a que el ejercicio de planificación de siembras entre los grupos productores tiene múltiples implicaciones y es complejo. Con esto no queremos excusarnos, simplemente queremos que sepan que recibimos y escuchamos sus comentarios, aunque a veces no le encontremos respuestas en el corto plazo.

Reunión en Subachoque planificando siembras

Reunión en Subachoque planificando siembras

En la red contamos con unos esquemas de planificación que damos a conocer a los grupos productores a principios de año, divido por semanas, en los que se sugieren qué alimentos podrían sembrarse, para que, de acuerdo al tiempo de crecimiento, contemos con variedad a lo largo del año. Ahora, la concreción de la siembra depende de muchísimas cosas: la disponibilidad de semillas, el clima y la disponibilidad de agua, las características de los suelos de cada una de las fincas, la incidencia de insectos y animales varios que se alimentan de estos cultivos, la experiencia ganada en el uso de bioles, purines y otras yerbas, la disponibilidad de mano de obra de apoyo en el momento justo, la fortaleza de la organización del grupo y las lógicas propias de cada familia en la toma de decisiones acerca de qué se siembra, cuándo y dónde, por mencionar algunas.

Otro factor importante es nuestro acompañamiento a las fincas, que debe seguir intensificándose para que en el campo los grupos productores sean cada vez más conscientes de cómo sus decisiones en relación a lo que siembran tienen repercusiones en la alimentación de las personas que participamos desde lo urbano en la red. En todo caso, nuestro compromiso es trabajar fuerte en los meses que vienen, llevar a los grupos productores todas las inquietudes, reclamos, sugerencias y pedidos que hemos recibido, para mejorar este aspecto. Y otra vez nuestro saludo a las personas que comparten esta ardua tarea de crear nuevas formas de ser y hacer en este mundo.

Esta semana, prueba la receta de calabacín relleno.

 


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