04 Sep

La Canasta y el paro agrario

Las últimas dos semanas han sido muy particulares para el país, y para nosotros en La Canasta no han sido una excepción. Para muchos, una realidad desconocida salió a la luz y los llevó a hacerse preguntas sobre su comida y las personas que la producen. Para otros, fue una manera de manifestar su inconformidad con un modelo de producción de alimentos que genera desigualdad y pobreza y con unas decisiones sobre las semillas que los indignan, y una oportunidad de apoyar las causas de los campesinos y campesinas en paro. Para La Canasta fue una especie de alto en el camino para pensar en nuestro rol y relación con el paro, pues nuestro trabajo cotidiano está directamente relacionado con las razones que lo motivaron. Es importante aclarar que no nos identificamos con todas las reivindicaciones del paro, pues nuestra apuesta es por la agroecología, pero sí apoyamos una comercialización más justa y una reflexión consultada y pública sobre el tema de las semillas.

Construccion ciclo agroalimentario sustentableLa Canasta empezó a funcionar hace alrededor de un año y medio como consecuencia de nuestro interés por plantear un modelo de consumo, producción y comercialización de alimentos, un ciclo agroalimentario, diferente al que se nos ofrece actualmente en la mayoría de mercados convencionales. Sumando nuestras experiencias personales, profesionales y de un ejercicio anterior – Canastas Solidarias -, planteamos este modelo basado en tres ejes: la agroecología, el consumo consciente y responsable y la economía social y solidaria. Al comenzar con este proyecto, un amigo nos decía que su motivación para participar era que esto le permitía hacer una revolución tres veces al día. En estos días hemos pensamos mucho en él y nos damos cuenta que en La Canasta estamos apoyando a los campesinos en paro desde hace un año y medio y que estamos optando por la creación de un modelo diferente.

La semana pasada, cuando el paro ya llevaba una semana, y su magnitud estaba escalando, empezamos a preguntarnos si debíamos o no hacer canasta esa semana. Los campesinos y campesinas que hacen parte de la Red de La Canasta no estaban en paro, pues ellos no se enfrentan a las situaciones que implica el modelo convencional de producción y comercialización de alimentos. El lunes, cuando todavía estábamos a tiempo de cancelar la canasta del miércoles 28, antes de que se cosecharan los alimentos en las fincas, nos reunimos a discutir al respecto, y decidimos enviar las canastas. ¿Por qué? Porque La Canasta es justamente una alternativa a la problemática planteada por campesinos y campesinas y además porque las personas de nuestra red en el campo decidieron seguir adelante, aunque solidarizándose con el paro.

Si bien el paro ha sido duro para muchos, también ha sido bueno pues ha visibilizado una problemática nacional y ha generado mucha atención sobre los problemas del campesinado. Es probable que de otra manera estos problemas siguieran escondidos. Varios ojos, entre ellos los de muchos ustedes que conocieron La Canasta en estos días, han buscado alternativas para un modelo agroalimentario más sustentable, que tenga en cuenta a las personas y a la naturaleza. En La Canasta van a encontrar más que un mercado, pues nuestro objetivo es la construcción de una red, y un modelo por un ciclo agroalimentario incluyente y solidario. Les agradecemos su apoyo y los invitamos a seguir apostándole a esta red.

En el siguiente enlace, los invitamos a probar la receta de ensalada de papa con rábano.


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