20 Ago

La Canasta y las tres “R”

Cajas impresasPara quien no esté familiarizado con el concepto, las tres “R” se refieren a reducir, reutilizar y reciclar. Se trata de la propuesta para detener la irracionalidad de la generación y manejo de basuras, que ya ha llegado a un punto crítico. La mayoría de ustedes saben de esto, porque lo practican , pero no está de más aclarar de qué se trata.

El primer paso es reducir, o sea, evitar generar basuras en la mayor medida posible. Esto se relaciona directamente con el cambio en los hábitos de consumo. Por ejemplo, no poner cada alimento en una bolsa separada, sino en una caja donde se pueden acomodar sin necesidad de utilizar empaques innecesarios. Cuando no podemos evitar el hecho de tener que usar algún elemento o material, entra en escena el segundo paso: reutilizar. Por ejemplo, devolver la caja de cartón donde recibimos nuestros alimentos, para volver a usarla en la próxima entrega, o los frascos del yogurt, o los recipientes de las moras y huevos. Cuando no es posible ninguna de estas opciones, nos queda reciclar. Aprovechar el material para introducirlo en el ciclo productivo nuevamente. Por ejemplo, entregar la caja de cartón cuando ya no da más a una persona que recicle para que vuelva a ser materia prima de un futuro cartón.

Estos pasos tan simples, que ustedes ponen en práctica cada semana con La Canasta, y seguramente en otros ámbitos, tienen efectos enormes cuando se suman. Uno de ellos es disminuir la carga que llega a los rellenos sanitarios. Porque la bolsa de basura que desaparece como por arte de magia de nuestra puerta cuando pasa el camión de la basura, reaparece, multiplicada por millones, en el Relleno Sanitario Doña Juana. El relleno recibe un promedio de 6.200 toneladas de basura diarias. Para dimensionar lo que es esto es necesario darse una vuelta por las veredas de Mochuelo Bajo y Alto en Ciudad Bolívar, donde está ubicado. Antaño una tierra fértil de producción campesina, hoy el Relleno Sanitario, que los y las habitantes de esta ciudad contribuimos a hacer crecer cada día, es una carga que deben soportar las poblaciones aledañas. Montañas de basura donde antes había prados, olores insoportables con los que hay que convivir cotidianamente, ratas enormes y millones de moscas son algunos de los efectos del relleno.

Si bien en los últimos años se ha avanzado en los programas públicos para atender el problema, si desde nuestra responsabilidad como habitantes de este territorio no avanzamos más rápido en generar acciones que tengan repercusiones concretas y masivas en este tema, los y las habitantes de los Mochuelos seguirán cargando con el resultado de nuestras basuras. Y eso no es justo, por decir lo menos. Sigamos entonces trabajando en relación a la implementación de las tres “R” y no descansemos porque la tarea es grande.

Las guatilas

Esta vez compartimos una anécdota. Conocimos esta semana a un criador de cerdos, Juan Camilo, que descubrió que alimentar a sus animales con guatila cruda tenía un efecto perturbador: estaban cada vez más flacos. “Pura oreja”, según sus propias palabras. Así demostró las propiedades adelgazantes de la guatila cruda. Especialmente si se licúa y se toma el agua en ayunas. Por si alguien anda con problemas de peso…


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