12 Feb

La comida, La Canasta y la plaza de mercado

Este fin de semana aprovechamos el domingo para darnos una vuelta por una plaza de mercado de Bogotá. De repente, Bogotá pareció transformarse en un pueblo, y entre los puestos de frutas, verduras, hierbas, cacharrros, la urbe de cemento se desdibujó, y apareció todo un mundo de colores, olores y sabores.

Foto tomada de http://www.franjibagastroculinary.com/2013/11/vamos-la-plaza-de-mercado-2013.html

Foto tomada de http://www.franjibagastroculinary.com/2013/11/vamos-la-plaza-de-mercado-2013.html

Las plazas de mercado son un patrimonio de la ciudad, donde se tejen unas relaciones campo ciudad que todavía no han sucumbido al anonimato y despersonalización de las grandes superficies. Si bien en la plaza no necesariamente sabemos de dónde vienen los alimentos, tenemos la posibilidad de participar en un espacio donde el encuentro con la persona vendedora o el intercambio de pareceres y recetas con el especialista en hierbas medicinales hacen parte del acto de relacionarse con los alimentos que llegan a nuestras mesas. En las plazas de mercado viven muchas recetas, saberes, sabores que hacen parte de nuestro acervo cultural latinoamericano. Tanto es así, que las comunidades indígenas de estas tierras tenían y tienen sus espacios de intercambio de alimentos, que hacen parte esencial del encuentro y la construcción del tejido social.

Algo de eso se percibe todavía en las plazas de Bogotá. Una de las cosas que más nos impactó en este recorrido, fue el puesto de hierbas medicinales. Allí, doña Julia nos dio las recetas para curar el resfriado, para superar el insomnio, para combatir la gastritis, todas ellas con los ingredientes de su puesto. Nos contó que viene de un pueblo, y que la plaza la hace sentir como en su casa, y le trae el recuerdo de su infancia, donde el mercado era el lugar de encuentro y de intercambio de sabores y saberes, que pasaban desde los productos de la plaza al fogón de la casa.

La Canasta busca recrear algunas de estas cosas en su ejercicio: saber de dónde vienen los alimentos, intercambiar recetas con sus sabores y saberes asociados, conocer a las personas que los producen, fortalecer el tejido social. Para esto es clave la participación activa de las personas que reciben y se alimentan de los productos de La Canasta. Por eso hemos organizado algunas visitas en las fincas de los productores y esperamos este año hacer muchas más.

Esta visita a la plaza y su despliegue de diversidad nos reafirma en nuestro compromiso con el campo y el campesinado que la hacen posible. Los invitamos a completar los productos que todavía no tenemos en la red en las plazas de mercado de la ciudad, y así enriquecer nuestras experiencias cotidianas alrededor de los alimentos.

Esta semana compratimos una receta de La torta de plátanos popochos de Rosalba


¿Quieres saber más sobre La Canasta?

¡Haz click aquí!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *