18 Sep

La república del plátano

Colombia es el tercer productor mundial de plátano con 2,7 millones de toneladas anuales, después de Uganda y Ruanda. Este dato es bastante interesante, pero en La Canasta queremos enfocarnos más en calidad que en cantidad… Preferimos consumir plátano y banano proveniente de fincas que producen con técnicas agroecológicas, y no con monocultivo. Entre otras cosas porque para que un monocultivo pueda sobrevivir, es necesario utilizar agroquímicos para volver la naturaleza una fábrica de producción. Para no ahondar más en este tema, sigamos hablando del plátano…

Plátano florecido

El plátano no tiene tallo, tiene hojas que van desde abajo y tiene una gran capacidad para acumular agua. El centro de la hoja funciona como una canal que distribuye el agua en el vástago. Como sabrán, existen muchas variedades de plátano. Aquí en Bogotá comemos principalmente la variedad que se conoce como dominico, hartón o colemocho, nos explica don Jorge, quién nos trajo los plátanos de Vianí esta semana. En realidad, este plátano es el más comercial en Colombia y buscando encontramos una clara explicación:

“Las variedades de plátano que se siembran en Colombia están determinadas generalmente por la altura sobre el nivel del mar: desde los 0 hasta los 1000 m se siembra la variedad Hartón; de los 1000 a los 1500 m se siembra Dominico Hartón (¡si, ese es el nombre!), aunque en esta variedad existe la tendencia a convertirse a dominico en la medida en que pasan los ciclos consecutivos de producción y de los 1500 m en adelante la variedad Dominico.” 

Don Jorge nos cuenta que otras variedades no tan comerciales son bastante interesantes, pues son cultivos perennes, o sea, que continúan produciendo por muchos años, a diferencia del dominico que tiene un problema genético: da la primera cosecha y comienza el degeneramiento de la mata y no da más de 2 cosechas. Variedades como el pocho, popocho o cachaco, producen por varios años, se dan en las partes más áridas de la finca y no requieren ser abonados con tanta frecuencia como el dominico, que necesita ser abonado un par de veces por año. Todo el mundo tiene sus 2 o 3 maticas para autoconsumo principalmente, dice don Jorge.

Al hacer policultivo, como en Vianí, las matas de plátano reciben el abono que se le echa al café por ejemplo, ya que tienen una raíz superficial que viaja varios metros fuera de la planta y de esa manera capturan también los abonos. Consumen mucho nutriente, especialmente potasio, por eso en el compost o alrededor de la planta, se le agrega ceniza de vegetales, que además sirve para repeler bichos.

¡Ahora unas sugerencias para comer plátano!

El dominico se puede comer verde frito o en sopa y también maduro en tajadas. El popocho queda muy bien en sopas, tanto verde como maduro (recomendado el sancocho de pescado). El colicero o guineo es especial para comérselo verde, frito en patacones o moneditas (el banano verde también).

Los invitamos a que vean algunas recetas en nuestra página: Sopa de colicero, Sopa de patacón y Plátano maduro con queso y bocadillo.


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