07 Oct

La sequía, los diálogos de paz y el modelo de desarrollo

La posibilidad tangible de la firma de los Acuerdos de Paz en la Habana marca un hito en la historia de Colombia, luego de décadas de conflicto armado. La construcción de la paz en los territorios es un proceso, que seguramente será largo y que debe contar con las voluntades colectivas para lograrse.

Se espera que en este proceso, la paz también se construya con la naturaleza, como forma de generar condiciones de permanencia del campesinado en el campo en condiciones de vida digna. Para eso se requiere, entre otras cosas, construir un modelo alternativo de desarrollo, que sea capaz de hacer frente al cambio climático, y que no repita los errores del pasado que nos han llevado a un punto de no retorno, donde o cambiamos nuestra forma de vivir en el mundo, o ponemos en cuestión la forma en que las generaciones futuras vivirán en él.

Cascada en la finca de Ana y Mario proveniente del páramo de Sumapaz

Cascada en la finca de Ana y Mario proveniente del páramo de Sumapaz

Nos preocupan algunos signos de lo que se está proyectando en el marco del futuro post acuerdo en el país. Tenemos dos ejemplos concretos. El primero lo evidenciamos en Silvania, donde la escasez de agua ha tomado ribetes sumamente preocupantes, generando conflictos entre las personas que habitan en las veredas. Por un lado se evidencia la competencia entre los usos del agua, y las consecuencias del crecimiento descontrolado de las urbanizaciones. Por el otro, las autoridades ambientales, contra todo pronóstico, entregaron el año pasado la licencia ambiental a una explotación minera en las nacientes del río que abastece una buena parte del municipio. El segundo, nos llega desde el páramo más grande del mundo, Sumapaz, ecosistema que abastece las cuencas del Orinoco y del Tunjuelo, que va hacia el río Bogotá y el Magdalena. Es sabido que esta zona ha sido golpeada de manera particular por el conflicto armado, pero a la vez es el páramo intervenido mejor conservado del país. Allí, mientras se esperaría un desescalonamiento del conflicto, la alcaldía local presentó su preocupación en un comunicado de prensa por el avance de obras de infraestructura por parte del Ejército, en una zona declarada de protección, dado que hace parte del Parque Nacional Natural Sumapaz, donde además de drenarse las aguas, se utiliza la capa vegetal, llámese frailejones, para rellenar trincheras y se afecta severamente este ecosistema regulador de los ciclos del agua.

Mientras, los y las productoras de La Canasta y muchos sectores del campesinado están pasando un momento muy difícil porque los avatares del clima les han pegado muy duro, y a pesar de que las fincas agroecológicas son mucho más resilientes, también es verdad que son minoría, y que estas formas de producción y de relación con la naturaleza no reciben los apoyos necesarios para masificarse.

Esperamos entonces que la paz se construya también con la naturaleza, y que seamos capaces de generar modelos alternativos viables que se puedan extender a otras partes del país, lo que finalmente es la apuesta principal de La Canasta.

Esta semana los invitamos a probar una rica Crema de acelga con cubios


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2 thoughts on “La sequía, los diálogos de paz y el modelo de desarrollo

    • Hola Francisco,
      La cascada queda relativamente cerca de Pasca. Nosotros llegamos subiendo las montañas desde Aguadita, un poco arriba de Fusa yendo hacía Bogotá por la carretera del Alto de San Miguel

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