14 May

Las apuestas del paro agarario

La semana pasada finalmente una parte de las organizaciones que convocaron al paro agrario llegó a algunos acuerdos con el gobierno que permiten la instalación de una mesa de participación y concertación. Es muy importante este espacio porque abre la discusión alrededor de las reivindicaciones del campesinado, que apuntan a reconocer su rol en el ciclo agroalimentario, y a asegurar su permanencia en los territorios, en condiciones de vida digna. Uno de los temas que se plantea es la constitución de zonas agroalimentarias y de biodiversidad, además de las Zonas de Reserva Campesina, ya incorporadas a la ley 160 de 1994. También se busca, entre otras cosas, que dentro del censo agropecuario se incluya la categoría campesino/a.

Será importante seguir el desarrollo de este proceso, del que las organizaciones campesinas esperan no sea una estrategia de dilación de época electoral.

Tener zonas agroalimentarias y de biodiversidad implica muchas cosas. Por ejemplo, reconocer la vocación primordialmente agrícola del campo para la producción de alimentos. Esto deja por fuera de esas zonas los megaproyectos de producción de agro combustibles. Agregar a esto la biodiversidad, implica que se apuesta a opciones de producción diversas, agroecológicas, que contrarresten el avance de los monocultivos, la privatización de las semillas, la concentración de la industria de insumos, entre otros. Además, reforzar la vocación agrícola del campo pone un límite al avance de la industria minero-energética. Es también una forma de proteger las fuentes de agua, el suelo, de prepararse para adaptarse y mitigar en parte el cambio climático que ya nos afecta. En fin, plantear la posibilidad de constituir estas zonas es promover todo un modelo productivo y económico que cambia las perspectivas del campo en Colombia.

Este contexto sería mucho más favorable para redes como La Canasta. Muchas veces sentimos que estamos remando contramarea, yendo en contravía de unas dinámicas, sobre todo económicas, que son también políticas, y que nos ponen mil obstáculos para avanzar en el proceso. Ya lo hemos conversado con ustedes: temas como pagar transporte para pequeñas cantidades de productos porque sabemos que detrás de éstos hay familias que dependen de ese ingreso, apostarle a la producción agroecológica que no está tan extendida, entre otras. Todas estas son opciones que no responden a un mero cálculo económico. Entendemos que la red también es un proceso que necesita tiempo para consolidarse y que esta es una apuesta a futuro, así como estas zonas que se están reclamando se materialicen de una vez, con los apoyos en infraestructura, transporte, asistencia técnica y demás aspectos necesarios para que sean una realidad.

Esta semana compartimos la receta de una torta de papa y zanahoria.


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