25 Ene

Las heladas

Los primeros meses de cada año vienen acompañados típicamente de altas temperaturas de día y bajas de noche. Es en las madrugadas por lo tanto que caen las temidas heladas.

HeladaCualquiera con cultivos en tierras frías debe estar muy atento a este fenómeno natural que puede afectar y acabar las plantas si no se tienen las prevenciones adecuadas. De hecho, no hay manera de prevenirlas, lo que se puede hacer es tomar precauciones para que las matas las sobrevivan.

Las precauciones comienzan desde lo más básico que es tener unas plantas fuertes y saludables. Para esto, el suelo es de vital importancia. Este es por cierto uno de los mayores mitos que derrumba la agroecología. Se piensa erróneamente que un cultivo orgánico consiste en “no echarle nada”. Con la agroecología, nos preocupamos por que el suelo esté lo más sano posible, para que éste sea un lugar propicio para que nuestros cultivos crezcan de la mejor manera. El suelo es el que alimenta y protege las plantas y nosotros tenemos que proporcionarle todo lo que necesite. Para esto se preparan compost, bioles, humus, etc. Antes de las heladas se puede ayudar a las plantas a que engrosen sus hojas y así se protejan mejor, alimentando al suelo para esto.

Una de las prácticas que se lleva a cabo también son las quemas nocturnas. Se hacen “fogatas” en sitios del cultivo para mantener las temperaturas menos frías. Desafortunadamente, en muchos casos se utilizan llantas para estas quemas, lo cual sobra decir que no es lo mejor para el medio ambiente. El peligro que un fuego se salga de control también es alto, especialmente teniendo en cuenta que las temperaturas son altas durante el día.

Se sugiere también mantener los suelos cubiertos con material sacado de cortes que se hayan hecho en la finca. Esto forma una capa que mantiene el suelo con temperaturas más elevadas que el gélido entorno. Otra práctica común y bastante efectiva es la de regar los cultivos con agua a partir de media noche que es cuando empiezan a bajar las temperaturas. El agua hace que la temperatura del suelo se mantenga. También se rocían las matas, tanto previa como posteriormente, con agua-melaza que ayuda a las hojas.

Las heladas son bajas en temperatura, sobrepasando los 0 grados centígrados que congelan la humedad del aire, y este tipo de escarcha se pega a las plantas y las “quema”. Las heladas blancas son menos fuertes que las negras que no se manifiestan con la escarcha, sino que “hielan” la planta directamente, pero afortunadamente no son tan frecuentes. Las heladas hacen que las células de las plantas se cristalicen y que las paredes celulares se rompan. En climas más calientes se da un fenómeno que también llaman que las plantas se hielan y es cuando llueve hacia el medio día y luego viene sol fuerte que quema las plantas por un efecto de lupa que hacen las gotas en ellas.

Esta semana, los invitamos a probar una receta de Puré de papa con repollo


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