17 Jul

Las semillas

La Canasta de hoy tiene productos que vienen de Subachoque, Guasca, Silvania y Cachipay en Cundinamarca, y de Chaparral en el Tolima. Todos los grupos productores ligados a la red están trabajando con mucho entusiasmo para que fortalezcamos este proceso. Hoy se suma William, de Chaparral, que nos manda cítricos de su finca y de paso nos manda una prueba del delicioso cacao que producen allí (cada bolita rinde para un par de tazas).

En La Canasta preferimos hablar de producción agroecológica y no orgánica, porque entre otras razones, lo orgánico está muy regulado actualmente. Una de las limitantes es el tema de las semillas. Para poder decir que un producto es orgánico, es necesario que la semilla también lo sea. Aquí en Colombia es muy difícil conseguir semillas o plántulas orgánicas. Cuando el grupo de Subachoque se propuso conseguirlas, vaya sorpresa, lo que les ofrecieron fueron semillas traídas de Italia. ¿Un país mega diverso como Colombia trayendo semillas de Italia?

Este hecho nos enfrentó a la compleja situación de las semillas en Colombia. Por un lado, tenemos una cantidad de gente en el campo, que históricamente ha sembrado, seleccionado e intercambiado sus semillas, adaptándolas a las condiciones particulares de cada lugar. Esta riqueza se ha venido construyendo con la intervención de los seres humanos desde hace unos 10 mil años, que según dicen es el tiempo que tiene la agricultura como tal.

Por el otro lado, tenemos un modelo de unos 50 años de vigencia, la llamada Revolución Verde, que priorizó ciertas características de las semillas, seleccionó algunas de ellas, buscó homogeneizarlas y creó un paquete tecnológico, conocido como agricultura “moderna”. Este modelo se ha venido profundizando, y hoy en Colombia, como en el resto del mundo, nos enfrentamos a una legislación que prohíbe e incluso penaliza el utilizar, intercambiar y comerciar semillas que no sean aquellas seleccionadas por el modelo de la agricultura moderna. Los invitamos a leer más sobre este tema en la página del Grupo Semillas, www.semillas.org.co.

La Canasta nos da la posibilidad de disfrutar de las ventajas de este país mega diverso. Don José Aníbal nos manda un arco iris de fríjoles mixtos, Jairo reproduce e intercambia su papa pepina, las guatilas de Silvania se intercambiaron con las de Vianí para aumentar la diversidad en cada lugar. En La Canasta seguimos trabajando con el objetivo de crear reservorios de semillas que nos permitan construir procesos autónomos, y seguir comiendo cada vez más rico y más variado!


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