03 Jun

Las vicisitudes de La Canasta con sus productos

Cada semana suceden muchas cosas para que La Canasta pueda llegar a sus mesas. Entre el viernes y el sábado hacemos un armado virtual. Registramos los pedidos que llegan por la página web, los que llegan al correo y los que conocemos de antemano porque se trata de personas que se matricularon y asumieron un compromiso de recibir La Canasta con una periodicidad definida. Luego los cruzamos con la oferta que recogemos de las fincas de la red y hacemos los pedidos correspondientes el sábado. De ahí al miércoles todo puede pasar… lluvias de último momento, ataque despiadado de babosas la noche anterior a la cosecha, heladas, vendavales, y la lista podría seguir.

Estas semanas hemos tenido algunas sorpresas de este tipo. Por ejemplo, recibimos un correo de Diana Rocío, quien participa activamente de la red desde el principio, comentándonos que los frijoles secos venían con ñapa: gorgojos gorditos y rozagantes que se habían pegado flor de festín con los fríjoles secos que tenemos guardados en el centro de acopio. Según nos explicó Omar, el productor de la quinua, los fríjoles convencionales son guardados en bodegas donde se pone un insecticida poderoso en forma de pastillas que se vuelven un gas que “inmuniza” los granos. Este veneno no permite que se acerquen los gorgojos. Los que nos enviaron de los Montes de María y los que cultiva don Fabriciano en Boyacá no son sometidos a este tipo de tratamiento, y es entonces que los gorgojos pueden comer a sus anchas. Por suerte existen otros métodos, como la utilización de aceite de eucalipto, que será algo que pondremos en práctica para la próxima tanda de granos que nos manden. Mientras tanto, vamos a ver cuáles de los granos que podemos salvar y devolver a quienes producen para que los utilicen como semillas, aunque no sabemos si es posible. En todo caso, ha sido un aprendizaje más.

En el caso de los productos frescos, esta semana tenemos algunas canastas con papas pepinas con algo de greda, y tomates maduritos. El caso de las papas pepinas es que llovió mucho al momento de cosecharlas. Jairo y Judith nos explicaron que si se lavan, se afecta la calidad del tubérculo, y que por eso decidieron mandarlas con algo de la tierrita en la que crecieron, para que se limpien justo antes de prepararlas y se preserven en buen estado.

Finalmente, los tomates tuvieron una maduración masiva debido al manejo que se le dio a los invernaderos donde se cultivan, que hizo que se acumulara demasiado calor, y aceleraran el proceso. Como les hemos contado antes, hemos tenido varios intentos de producción de tomate en los grupos de la red, y los resultados no han sido muy alentadores porque es un cultivo delicado y complicado. Por eso tenemos una alianza con productores de Boyacá que cuentan con la tecnología necesaria para este tipo de producción. No debemos olvidar que el tomate es uno de los alimentos más fumigados en el sistema convencional. La recomendación es comerlos pronto, o refrigerarlos bien.

La receta de Pedro “Bacalao en cama de acelgas”


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