29 May

Libertad para elegir

Antes de empezar con La Canasta, cuando estábamos pensando en cómo plantear este proyecto y en los lineamientos y objetivos que queríamos que tuviera, pensamos mucho en que el mercado fuera sorpresa. La mayoría de las personas con las que hablamos nos dijeron que no deberíamos hacerlo así, pero le dimos muchas vueltas y finalmente decidimos que sí lo fuera, para poder planificar siembras con las personas en las fincas de la red y para que hubiera la menor cantidad de desperdicios y/o para que las personas en el campo pudieran sembrar con menor incertidumbre.

En nuestro caso, ese mercado sorpresa que llega cada semana a nuestras casas ha ido cambiando nuestros hábitos alimenticios poco a poco y ahora es difícil comprar nuestros alimentos de otra manera. Para nosotros, ir al mercado a comprar alimentos sin poder elegir aspectos como su procedencia, la manera en que fueron producidos, el precio justo de estos, etc., es una restricción en términos de las decisiones que queremos tomar, en aspectos ahora esenciales para nosotros. ¡Sí! Podemos elegir qué tomate, qué papa y cuánto llevar de cada uno, pero sólo podemos elegir lo que el comerciante decide ofrecer, no lo que la tierra ofrece…

Proceso de armado de canastas

Proceso de armado de canastas

En otras palabras, la libertad para elegir que nos da el mercado es mucho menor que la libertad para elegir que nos ofrece un proceso como La Canasta. Para nosotros, elegir participar en un sistema agroalimentario que respete la naturaleza y las personas y en donde todos y todas participemos de una manera solidaria es una elección y un voto muy importante!

Entender esto desde nuestro día a día en la ciudad no es tan evidente, pero para las personas en el campo es muy lógico. Si tenemos nuestro huerto, no podemos pedirle a cada día lo que nos antoja comer, comemos lo que el huerto nos da. Y si nos da mucho de algo, es porque no planificamos bien hace algunos meses, o porque hay cosas que nos llegan sólo en cosecha y en cantidades no controlables. Lo más normal en esos casos es ser creativos con lo que nos ofrece la tierra.

Para las personas en el campo es difícil creer que personas en la ciudad estén eligiendo participar con ellos en este proyecto. La Canasta le da al campo y a los campesinos y campesinas la importancia que tienen dentro de la alimentación y los empodera dentro de un ciclo más sostenible y justo: desde la semilla hasta nuestros platos.

Los invitamos a que sigan eligiendo La Canasta y haciendo un voto por un cambio en el sistema agroalimentario y por una alternativa más sostenible en términos económicos, sociales y ambientales. ¡El voto de los consumidores y su compromiso responsable para recibir un mercado sorpresa a mediano o largo plazo hará este proceso cada vez más sostenible e interesante para todos!

 Aquí encontrarán una sencilla receta de acelgas en guiso.


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