08 Ene

Lo que nos da la tierra

Primero que todo queremos empezar por mandarles un caluroso saludo de año nuevo y los mejores deseos para este 2014.

La Canasta 2014-01-06 001Para empezar el año y en parte inspirados por una visita que hizo uno de nosotros este fin de año a unas granjas autosostenibles en Wisconsin, Estados Unidos, queremos hablar sobre las cosechas. Pues la visita fue, como posiblemente se habrán enterado por las noticias, en la mitad de un invierno frio y con mucha nieve. Mike y Jean, a quienes visitamos, viven en su finca en el campo y cultivan su huerto durante los 8 meses del año que el clima se los permite. El resto del tiempo viven de lo que cosecharon durante la primavera, el verano y algo del otoño y que han conservado de diversas maneras.

Tuvimos largas charlas sobre las diferencias entre Colombia y Wisconsin en cuanto al ciclo agroalimentario, pues ellos no pueden imaginarse tener productos frescos todo el año, como es el caso aquí en Colombia. Eso nos llevó a charlar mucho sobre La Canasta y el reto que tenemos con respecto a este tema, pues si bien en nuestro país no tenemos estaciones que condicionen qué productos podemos cosechar, y cuándo, si se deben tener en cuenta los tiempos de lluvia, los meses del año, los tiempos de cada producto, etc., pero desde la ciudad, y con la conveniencia de los supermercados, esto no es tan obvio para todos.

Por un lado hay ciertos productos que vienen solamente en cosecha una o dos veces al año como la mayoría de árboles frutales por ejemplo. La papa también tiene unos tiempos ideales de siembra y cosecha que dependen de las épocas de lluvia y de sequía. Por otro lado tenemos muchos productos que no tienen cosechas definidas, pero si tienen cada uno su tiempo específico para ser cosechados desde que se siembran. Hay productos como la arracacha que puede tardar más de un año en estar lista, dependiendo del suelo y de la temperatura de cada finca. El caso es que si yo vivo de lo que me da mi huerta, que es en realidad la idea con la que trabajamos en La Canasta, no puedo decidir de un momento a otro qué quiero comer y cuándo. La realidad es que en el día a día solo puedo comer lo que está listo para ser cosechado. Por todas estas razones, para nosotros es muy importante tener una idea de la cantidad de canastas que vamos a distribuir cada semana, pues así podemos calcular con los productores y hacer una planificación de siembras para evitar que haya pérdidas en las fincas.

Cuando hay cosechas abundantes, o no alcanzamos a comer lo que tenemos en la nevera, podemos aprender a conservar los productos para disfrutarlos después. Podemos aprovechar las cosechas haciendo conservas, congelando, inventando y compartiendo recetas nuevas con los productos que nos lleguen en abundancia y no comerlos siempre de la misma manera. Para un ejercicio de consumo responsable como este, es importante que aprendamos a aprovechar lo que la tierra ofrece sin forzar los tiempos de la naturaleza. Y por si esto de las conservas les queda sonando…

Receta de conserva de pepinos cohombros (pepinos encurtidos)


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