10 Jul

Los huevos de La Canasta

Las personas que nos acompañan desde los inicios de este proceso seguramente notaron que los huevos subieron de precio. En esta oportunidad queremos contarles por qué y compartir las cosas que hemos aprendido sobre los huevos y las gallinas.

La lógica de la producción industrial aplicada a la naturaleza ha llevado a que por medio de cruces de razas, se “creen” tipos de gallinas en las que se acentúa el rasgo deseado en función de la productividad, sea de huevos -ponedoras- o de carne. Estas gallinas son las que se utilizan en los galpones de cría industrial, donde los animales viven encerrados en jaulas, son alimentados con concentrados de dudosa procedencia (no nos olvidemos de la vaca loca) y se dedican a ser una fábrica de huevos en una vigilia permanente con luz artificial.

Los huevos de La Canasta tienen un origen distinto. Generalmente son mujeres las que se dedican a la cría de gallinas. Como parte de los animales de la finca, son mimadas de diferentes formas, con agua de panela cuando hace frío y con comida de la huerta por ejemplo. Sin embargo, muchas de las variedades de gallinas de las productoras siguen siendo las ponedoras, especialmente del tipo San Marino, que no se adaptan a vivir sueltas y siempre requieren una cierta dosis de concentrado para poner sus huevos. En La Canasta no estamos mandando esos huevos, pero sí estamos impulsando el remplazo de este tipo de gallina por las gallinas criollas. Éstas son mucho más resistentes a las enfermedades, viven sueltas o en corrales donde pueden caminar y moverse, necesitan pastorear, y obtienen una gran parte de su alimentación por sí mismas, el resto se complementa con maíz y granos.

Vilma, en Subachoque, ya tiene su gallinero piloto funcionando. Ahí viven 9 gallinas criollas de variados colores y tamaños, custodiadas por Julio, el gallo. Vilma está demostrando en la práctica que es posible tener gallinas criollas, que se pueden obtener huevos criollos y que es una actividad rentable para la persona productora. Judith en Silvania, tiene más de 20 gallinas y sabe exactamente cuál de ellas puso cada huevo que recoge y nos envía.

Esto es viable siempre y cuando como prosumidores y prosumidoras de La Canasta aceptemos que el precio de estos huevos es mayor. Una de las características de las gallinas criollas es que no son máquinas de poner huevos y siguen los ritmos naturales de la puesta, incluída la cluequera para que nazcan los pollitos. Dado que este es el tipo de “gallina feliz” que queremos promover, hemos ido aumentando el precio pagado a las personas que los producen porque la cantidad de huevos que obtienen es menor.

Van a ver aparecer de vez en cuando huevos verdes y azulados, junto con los marrones y rosados. Esta diferencia se debe a las distintas clases de gallinas que los ponen. La mayoría de los huevos que consumimos cada semana vienen de las fincas de Guasca donde este proceso está más adelantado. Así que si ven un huevito verde no se asusten que no es de cocodrilo!!

No olviden que pueden encontrar recetas en www.la-canasta.org

 


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One thought on “Los huevos de La Canasta

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