22 Abr

Los precios de nuestros alimentos

La Canasta 2014-11-25 035Para los amantes de la papita y el arrocito, las últimas semanas han sido complicadas. Los precios de estos productos han subido a niveles fuera de lo usual. Primero fue el arroz, que subió de precio y empezó a escasear en muchos lugares. Incluso hubo sanciones pues encontraron casos de especulación.

Pensamos que para muchas personas, incluidos nosotros que trabajamos en este sector, las razones de estas fluctuaciones de precios son un misterio sin resolver. Más preocupante aún es que para los campesinos y campesinas que producen los alimentos, es un enigma y al mismo tiempo algo primordial en su actividad, sobre lo que no tienen ninguna clase de control. Si el clima es un factor de incertidumbre para las producciones agrícolas campesinas, “el mercado” lo es también.

En otras palabras, los niveles de previsibilidad que tienen las personas trabajando la tierra en el campo son mínimos. ¿Entonces qué clase de incentivos, además de la vocación y el amor por la tierra, hay para trabajar la tierra y producir alimentos? No muchos, pues las ganancias son pocas y la incertidumbre grande. Esto no se puede analizar con la misma lógica de las inversiones de capital, donde a mayor riesgo, mayor rentabilidad. En el caso del quehacer de cultivar comida sería a mayor riesgo, menor rentabilidad. Vale la pena preguntarse a qué lógicas responde este sistema.

Aprovechando que estamos hablando de precios y lógicas de mercado, es importante que tengan en cuenta las consideraciones sobre precios que hacemos en La Canasta. Cada año, en común acuerdo entre productores y el equipo de La Canasta, se revisan los precios, basándonos en lo posible en los costos de producción. De esta manera se fijan precios para todos los alimentos, que no varían con las fluctuaciones del mercado. Es decir que cuando el precio del mercado baja mucho, La Canasta mantiene los precios acordados, pero de esta misma manera cuando sube, también se mantienen. Mejor dicho, quien siembra tiene claro más o menos cuanto va a recibir al cosechar.

De esta misma manera es que se puede mantener un precio fijo para las canastas, sin variar mucho las cantidades. Y sobre ese tema, vale la pena hacer un par de aclaraciones. Como saben, los costos de transporte y logística de hacer llegar las canastas a sus casas están incluidos dentro del precio de las mismas. Es por esto que la relación precio-cantidad es más baja para las canastas más pequeñas que para las más grandes. En otras palabras, la canasta de la finca trae un porcentaje mayor de productos que la canasta del jardín. Y la explicación es que, por ejemplo, nos cuesta igual llevar a sus casas una canasta de la finca que una canasta del jardín. Si tienen inquietudes sobre este tema por favor escríbannos y charlemos sobre el tema.

Ahora una rica receta con la papita que nos mandan don Fabriciano y sus hermanos esta semana. Receta de Casquitos de papa dorada


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One thought on “Los precios de nuestros alimentos

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