26 Sep

Nuestras decisiones y su impacto

En nuestro día a día nos vemos enfrentados a un sinnúmero de decisiones que tienen impactos positivos o negativos, incluso yendo más allá de las decisiones cotidianas, también hay decisiones que podemos tomar sobre nuestro estilo de vida, o sobre nuestra alimentación más específicamente.

Podemos pensar por ejemplo que sólo por el hecho de comer frutas y verduras estamos teniendo una alimentación más sana o que tener una dieta vegetariana va a tener menos impactos en el medio ambiente. Si bien estas afirmaciones pueden ser ciertas, también debemos pensar que hay muchas variables que no podemos despreciar. Si queremos ir más allá, debemos indagar también sobre los métodos de producción y tomar decisiones que tengan el impacto que deseemos.

La agricultura convencional tiene efectos que también debemos tener en cuenta en nuestras decisiones. Los grandes monocultivos fomentan en parte la deforestación, emiten gases de efecto invernadero y no pagan precios justos a los productores, por mencionar algunos puntos.

Algunas de las razones más comunes para una dieta vegetariana por ejemplo, son contar con un mejor estado de salud, cuidar el medio ambiente, proteger la vida de los animales, promover la no violencia o ayudar a que haya menos producción de comida para animales y más para humanos. Si bien dejar de comer proteína de origen animal puede ayudar a alcanzar estos objetivos, una dieta vegetariana basada en alimentos ultraprocesados, harinas refinadas, alimentos con elevados niveles de azúcar o vegetales provenientes de largas cadenas de comercialización o de producción industrial con uso elevado de químicos, no es necesariamente el camino a seguir.

El sistema actual de producción y distribución de alimentos afecta de forma negativa al medio ambiente sin importar qué tipo de productos se consuman más. Por ejemplo, el consumo del aguacate está creciendo en todo el mundo, pero ¿qué va a pasar cuando esta tendencia cambie al aguacate por otro producto? Pues la demanda bajará y las tierras que fueron ocupadas para satisfacer la demanda momentánea y que probablemente fueron sometidas a un proceso de deforestación quedarán desperdiciadas e inevitablemente habrá aguacates que se pudran antes de siquiera poder llegar a los mercados.

En conclusión, comas lo que comas, seas vegetariano o carnívoro, eres parte de un sistema de producción y consumo que está matando al planeta en el que vivimos. Nuestras decisiones de consumo tienen un impacto mucho más grande de lo que creemos. Debemos ser conscientes y saber que tenemos un considerable poder en nuestras manos y una enorme responsabilidad sobre lo que consumimos, así generaremos un impacto grande en la manera de producir los alimentos.

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