31 Jul

Pongamonos en los zapatos de otros

Esperamos que gracias al primer correo con noticias de La Canasta que mandamos hace un par de semanas se hayan enterado de la participación de La Canasta en Agroexpo. A quienes no lo leyeron, les recomendamos el próximo que vendrá en las siguientes semanas con varios temas de interés para quienes hacemos parte de esta red.

El caso es que el grupo de productores de Subachoque fue invitado por su municipio para representarlo con su propuesta de agroecología. Nuestros amigos de Subachoque fueron más allá y no solo se presentaron como productores, sino que mostraron su rol dentro de nuestra red y en compañía de La Canasta exhibimos nuestra propuesta de un “ciclo agroalimentario sustentable”, donde hay una relación lo más directa posible entre quienes producen y quienes consumen los alimentos. Y para facilitar que esta relación sea posible, dadas las distancias, los tiempos y las ocupaciones de las personas, empezamos con este sueño que es La Canasta.

Maribel y Pedro en el stand de Agroexpo

Maribel y Pedro en el stand de Agroexpo

Pero para no salirnos del tema de Agroexpo, queremos contarles una anécdota que nos dejó una buena lección. En otro momento les contaremos sobre la sensación que fueron los huevos verdes y azules – ¿de qué son? – y la ahuyama gigante que había en el stand – ¿es de verdad?. Ahora queremos contarles sobre lo importante que es para nosotros que se generen espacios de encuentro entre las personas que hacemos parte de esta red.

Rosalba, quien nos ayuda semana a semana a recibir productos, armar cajas, armar las canastas, hacer pagos, llevar inventarios y otro sinnúmero de tareas, se conoció con Maribel, quien nos envía varios productos semana tras semana desde Subachoque y estaba encargada del stand durante la feria. Pues la introducción fue más o menos así: “ah, usted es la que nos recibe los productos que mandamos y dice que están malos”, “ah, usted es la que manda productos malos”. Lo bueno de este comienzo es que después de un rato de charla, se dieron cuenta que ninguna tenía razón, pero que las dos tenían una visión de tan solo una cara de la moneda.

Bastaron unos minutos de paseo por Agroexpo y un poco de charla, para que las dos entendieran la perspectiva de la otra y pudieran llegar a un lugar común desde el cual se podían construir cosas positivas para seguir adelante. Para Maribel fue lógico que Rosalba hiciera un filtro de los productos que no se deberían mandar con La Canasta, para que quienes reciben el mercado queden satisfechos y pidan La Canasta de nuevo. Y para Rosalba fue muy lógico que el nivel de exigencia de calidad de los productores fuera diferente, pues a ellos sí les toca usar los productos como salgan, o si no son básicamente pérdidas que tienen que asumir ellos y en ocasiones, inclusive haciendo las cosas de la mejor manera, la cosecha puede verse afectada por diversos factores a último momento.

En fin, lo que es claro es que debemos generar más espacios para conocernos e intercambiar opiniones y vivencias alrededor de esto que nos une, para así hacer este ciclo agroalimentario sustentable una realidad cada vez más fuerte. Para empezar los invitamos a que se unan a la visita en la Finca de Jairo y Judith el próximo sábado 10 de Agosto. Si tienen interés o quieren más información, cuéntennos.

 Está semana los invitamos a que prueben una rica receta de una crema de calabacín con jengibre.

 


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