02 Ago

Reconectando con la savia

La savia es el “líquido que circula por los vasos de las plantas” es la que da la energía a las células de la planta, es un elemento vivificador. Una alimentación basada y rica en plantas nos hace sentir mejor, más saludables. Además, consumir plantas que han sido cultivadas, cuidadas y cosechadas con amor, dedicación y de una forma sostenible con el medio ambiente da otro valor agregado a nuestra alimentación. Una alimentación basada en plantas, es aquella que es enriquecida con variedad de frutas, vegetales, tubérculos, granos, legumbres. Desde la ciudad es muy poco el contacto que tenemos con el ciclo de vida de las plantas, y todo lo que implica en términos de su siembra, su cuidado, su cosecha, su transporte, de los recursos naturales que requieren las plantitas y aquellos recursos humanos como son las horas de trabajo, el involucramiento emocional, la organización entre las familias y las comunidades, que son vitales para que el alimento pueda llegar a nuestras mesas.

Pensar en los ciclos y recorridos de las plantas que consumimos nos permite hacer conexiones. A veces estamos desconectados de nuestro ser, nuestro cuerpo, nuestro territorio, nuestro entorno, de las otras personas que no hacen parte de nuestro círculo social estrecho. Esta desconexión no nos permite tener una visión compleja de nuestro mundo y de entender las conexiones ocultas que hay entre nosotros y los otros humanos y no humanos. Es por esto que, a partir de conectarnos con nuestro alimento, buscando conocer sus nutrientes, sus propiedades en nuestro cuerpo, su procedencia, los ecosistemas aledaños del lugar donde lo cultivan, conociendo a las personas que lo cultivan y la forma como lo hacen, y a las personas que dedican el tiempo para hacernos llegar el alimento, empezamos a entender que todos los medios de vida y el destino de toda clase de seres, elementos y entidades en este planeta están totalmente conectados.

Hoy les hacemos una invitación para que adopten una planta, preferiblemente que sea alimenticia. Qué sucede con su semilla, cómo es, cuándo es el mejor momento para sembrarla, cuáles son los cuidados que requiere, cuánta agua, qué suelo, poco sol, mucho sol. Una vez que nace la plántula cómo la trasplanto, cuál es el mejor momento, qué luna. Cuándo estará lista para cosechar, cuándo la coseche cómo la preparo para aprovechar sus nutrientes al máximo. Qué experiencia han tenido otras personas cultivando esa planta, qué secretos y sugerencias tienen. Algunos pensaran, y bueno… “yo vivo en Bogotá en un apartamento sin balcón, sin terraza”, pues ahí está el reto de aprender, de explorar, experimentar y de conectar ideas, prácticas y saberes que nos permitan, aunque sea tener una planta de albahaca, que además de darle muy buen sabor a nuestros platos, es muy buena para cosas como el dolor de cabeza. Esperamos que puedan reconectarse con la savia, con ese elemento vital de las plantas.

Nuestras amigas del Colectivo Savias y Sabias nos invitan a los talleres en el Jardín botánico los próximos fines de semana, en nuestra página encontrarás más información al respecto.

Del Colectivo, hoy una recomendación para hacer un rico jugo verde: Batido vegetal “frescura vital”


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