02 May

Reflexiones sobre el Día del Trabajo

Ayer, primero de mayo, día del trabajo, decidimos trabajar recibiendo los productos de las fincas y empacándolos para podérselos llevar a sus casas hoy dos de mayo. Fue una decisión consensuada con todas las personas que dedicaríamos nuestro festivo a trabajar, celebrando así el día del trabajo. La verdad que no fue muy complicado consensuar esto, nadie se opuso a la idea de trabajar en este día. De cualquier manera, aprovechamos este espacio para agradecer a todas las personas que con su trabajo hacen que La Canasta sea una realidad. La gran alegría para compartir en un día como este es que el trabajo en La Canasta puede ser pesado y complicado por momentos, pero hacemos lo posible por hacerlo con la mejor actitud y afortunadamente el equipo de trabajo se ha fortalecido no solo en lo laboral sino también en lo personal y nos apoyamos y procuramos aprender unos de otros afianzándonos cada vez más como equipo.

Claramente, una cosa es el equipo aquí en Bogotá y otra cosa son todas las personas en las fincas. Afortunadamente nuestra red de productores es como una gran familia y cada vez se tejen más lazos solidarios entre todos. El día de hoy, un grupo de Subachoque, un par de Usme, y Rosalba de nuestro equipo estarán visitando la finca de Jairo y Judith en Aguabonita, vía a Fusa. Ya hubo una visita de está índole hace unos meses en Usme y ahora se retomarán temas de coordinación entre los diferentes grupos, se recorrerá la finca para compartir experiencias y aprender unos de otros y seguramente compartirán unas enriquecedoras horas juntos hablando sobre agroecología, la vida en el campo y la manera de hacer la labor campesina una posibilidad real de subsistencia en condiciones de buen vivir.

Para todos es claro que sin el campo y sus campesinos, las ciudades serían insostenibles, pues dependemos de su trabajo para alimentarnos. Lamentablemente, en general, por lo menos no en el mercado convencional, queremos conseguir alimentos cada vez más baratos lo cual representa un reto grande, pues esto va en contravía de la idea de garantizar un buen vivir por medio la labor campesina. Y precisamente esta es una de las razones de ser de La Canasta y agradecemos a todos los comensales que apuestan por este modelo que dignifica el trabajo campesino.

Afortunadamente, nuestra red de productores se fortalece cada vez más y encuentra cada vez más maneras de trabajar solidariamente. Para no ir más lejos, el domingo pasado tuvimos una minga de siembra en Subachoque, donde mientras unos trasplantaron matas de mora, otros cocinamos y otros prepararon la tierra para sembrar hortalizas al final del día. Se logró avanzar mucho en la siembra con el trabajo cooperativo de todas las personas que participamos, de otra manera los resultados serían menores. Pronto habrá más posibilidades de retribuir el trabajo en otras fincas y así cooperar entre varios para facilitar procesos que cada familia no lograría avanzar en solitario tan ágilmente.

Esta semana los invitamos a probar una receta de Raviolis con salteado de orellanas


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