23 Sep

Si del cielo te caen limones…

Este tema lo hemos hablado varias veces en estas notas pero creemos que es muy importante que todos tengamos plena conciencia de la desigualdad de condiciones en las que se encuentran los pequeños productores en la cadena de mercado convencional. Ayer justamente visitamos una familia que produce algo de limón en las montañas de los Montes de María y nos contaban que cuando logran sacar la cosecha entre los caminos enlodados, llegan al Carmen de Bolívar para recibir 5.000 pesos por cada 100 limones. No vale la pena ni siquiera hacer las cuentas porque ese precio no paga ni siquiera el tiempo de Arnoldo para recoger el saco de limones.

GuanabanaCuando empezamos a hablar del tema nos mostraron muy contentos la cantidad de frutales que tienen en su finca, vimos guayabas agrias, guanábanas, entre otras delicias. Las guanábanas en este paraíso Caribeño se pierden o se las comen las vacas porque el precio no compensa el tiempo de trabajo y transporte. Cuando les explicábamos que en una ciudad como Bogotá o Medellín una guanábana es un producto de lujo porque el que pagamos hasta 4.000 pesos por kilo casi lloramos todos pensando en el absurdo de la lógica del mercado. Arnoldo y su familia están siempre sufriendo para completar una buena comida y pagar los gastos de sus hijos, nunca es suficiente el trabajo o la producción porque los precios no compensan sus esfuerzos.

Nuevamente nos hacemos la pregunta sobre las razones por las cuales el principal renglón de ahorro es el mercado pues esto implica una cadena de situaciones desafortunadas para todos, menos para las grandes empresas que procesan alimentos. Mientras escojamos y prefiramos las comidas procesadas hechas con maíz transgénico subsidiado o peor aún, mientras no nos hagamos la pregunta sobre lo que estamos comiendo, nada de esto va a cambiar, vamos a seguir alimentándonos mal y los campesinos optaran por abandonar las tierras para rebuscar trabajos mal pagados en las ciudades. Si esta comunicación suena muy trágica, no es para menos, pues la realidad es bastante desesperanzadora, si ustedes están leyendo esto, gracias por su aporte al cambio de las lógicas de este sistema absurdo.

Sin embargo, aunque parezca que a veces perdemos las esperanzas, acá seguimos trabajando porque no queremos resignarnos a que la vida funcione así. Acá seguimos y pensamos que hay muchas opciones para apoyar a los productores y que la vida en el campo siga teniendo sentido para quienes queremos  vivirlo. Una alternativa es comer limones mientras haya cosechas, pagar por ellos un precio justo y que las familias los aprovechen y tomen mucha limonada.

Según cuentan los expertos, la salud depende en parte del consumo de mucha vitamina C, como tenemos limones, tomemos limonada, hagamos postres y echémosle limón a las sopas y empanadas.

Esta semana los invitamos a probar una rica receta de Vinagreta con limón, miel y ajonjolí


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