31 Mar

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Esta semana se publicaron los resultados de una investigación del DNP que indica que en Colombia se desperdician 9,76 millones de toneladas de alimentos al año, o lo que es lo mismo, un tercio de los alimentos disponibles no llegan a ser consumidos y se dañan… ¡9,76 MILLONES de TONELADAS! Es una cifra tan grande que es difícil imaginarse tal cantidad de comida. El estudio del DNP tuvo en cuenta los diferentes momentos del proceso que va desde la producción hasta el consumo. La mayor parte se pierde en la etapa de la producción (40,5 %), luego menos en la post cosecha y el almacenamiento (19,8%), en el procesamiento industrial (3,5 %), en la distribución (20,6%) y en los hogares (15,6%).

Estas cifras corresponden con cálculos de nivel global. La FAO calcula que también en el mundo se pierde un tercio de los alimentos producidos, lo que equivale a 1300 millones de toneladas al año. En general, América Latina desperdicia menos cereales que Europa, América del Norte y Oceanía, Asia industrializada y Asia meridional y sudoriental, pero más que África, pero es la que más desperdicia en oleaginosas y legumbres. La FAO también indica en su informe “Pérdidas y desperdicios de alimentos en el mundo. Alcance, causas y prevención” que en los países de ingresos altos y medianos, los desperdicios se producen porque se tiran incluso cuando aún están buenos para consumir, mientras que en los países con ingresos bajos se pierden más en las primeras etapas, no tanto en el consumo. ZanahoriaEntre los múltiples factores que involucra el asunto, se menciona el de los estándares de calidad de los vendedores minoristas en el caso de los tubérculos y las frutas y hortalizas en los países de ingresos medios y altos. Se menciona un caso de Inglaterra, donde los estándares de calidad de las zanahorias exigen que todas sean rectas y de un naranja brillante. Cualquier desperfecto es identificado por una máquina clasificadora que las descarta para consumo humano y las destina (al menos) para consumo animal. Esta misma historia la hemos escuchado infinidad de veces de los grupos productores de La Canasta que han intentado proveer a grandes superficies, por ejemplo.

Y es un solo factor del asunto. No profundizamos en la tierra que se destinó al cultivo de alimentos desperdiciados, los agrotóxicos que consumieron, la erosión que causaron al ser producidos con el paquete de la Revolución Verde, el agua que consumieron, por no mencionar los casi mil millones de personas que padecen hambre, y que una vez más queda demostrado, no es por falta de alimentos, sino por falta de acceso a los mismos. Y podríamos seguir el razonamiento pensando en la agricultura industrial y sus promesas de acabar con el hambre en el mundo a partir de innovaciones tecnológicas de por lo menos dudosa reputación…

Necesitamos afianzar las propuestas agroecológicas, que incluye el reconocimiento de los derechos de campesinos y campesinas para empezar a dar respuestas concretas al tema alimentario en el mundo. En La Canasta seguimos trabajando para eso.

Esta semana, te invitamos a probar una Tortilla de huevo con zanahoria


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