07 May

Una semana de paro agrario

En estos días se cumple ya una semana del comienzo del paro agrario. Tal como sucedió el año pasado, la mayoría de los productores de nuestra red decidieron seguir con sus labores. Esto no significa que no estén o estemos de acuerdo con los motivos, sobre todo con aquellos colectivos que, retomando el trabajo de la Cumbre Agraria, Étnica y Popular no se limitan a demandas coyunturales, sino que ponen el acento en las causas estructurales e históricas de la crisis en el campo colombiano.

El hecho es que los campesinos tienen muchas razones para parar. Analizando su situación en la red agroalimentaria actual, nos damos cuenta del poco poder de incidencia que tienen dentro de su misma actividad. Y más aún si se trata de pequeños productores campesinos que, entre otras cosas, no tienen control alguno sobre los precios y las exigencias del mercado que están ligadas a los productos que cultivan durante meses en sus tierras (si es que tienen tierra).

Ahora bien, preguntándoles a algunos sobre su participación en el paro agrario, las respuestas fueron variadas, pero algo interesante es que para hacer parte del paro, o más aún para parar en alguna vereda o municipio, es necesario un nivel de organización bastante grande. Uno de los grupos nos dijo que les habían pedido que organizaran el paro en su municipio, pero decidieron no hacerlo, porque sentían que no tenían con qué responder, que no estaban preparados.

Otros que sí están participando más activamente nos han contado que desde la semana pasada, antes de que empezara el paro, la presión del Estado ha sido grande, para impedir cualquier tipo de movilización o taponamiento de vías. También nos ha llegado la información, que no reproducen los grandes medios de comunicación, de graves hechos de violación a derechos humanos por parte de la fuerza pública.

En otras palabras, no es fácil para los campesinos hacerse oír. El año pasado tuvieron un apoyo increíble en nuestra ciudad, pero desafortunadamente muchos nos activamos sólo por unos días o semanas y luego volvimos a nuestra vida cotidiana. Y los campesinos vuelven también a su vida cotidiana y a su lugar.

Las propuestas de la Cumbre Agraria son muy interesantes, e incluyen la creación de un Fondo para la Economía Campesina, que apoye los planes de vida de las comunidades campesinas, en relación a la construcción de soberanía alimentaria, la protección ambiental, los circuitos alimentarios regionales, entre otros. Este tema se está negociando, y se busca también que se instale una mesa de negociación que trascienda el paro y permita continuar con la elaboración de estas propuestas. Esperamos que este nuevo esfuerzo de movilización no sea en vano, y que la represión no siga siendo la respuesta. Mientras tanto, desde La Canasta, con la participación de ustedes, seguimos apostando por concretar los cambios necesarios.

Esta semana, receta de guatila salteada con cebolla y cúrcuma


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