21 Jun

Vacas gordas, vacas flacas

Los festivos y las vacaciones suelen ser motivo de gozo y festejo para quienes trabajan en sectores formales de la economía y se benefician de estos merecidos asuetos. Para quienes cumplen horario de trabajo, los días en rojo que caen los lunes en el calendario alegran el mes. ¡Ahora mismo tenemos tres al hilo! Una maravilla que se la debemos quién sabe a quién o qué, porque en general hemos perdido las referencias de qué conmemoramos los festivos.

La gente del campo mira el almanaque con los días en rojo que caen los lunes, y nos atreveríamos a decir que no les hace mucha diferencia. Sus ocupaciones no responden a los ritmos urbanos de las oficinas, comercios, entidades, etc. Sus ocupaciones tienen que ver con seres vivos que no dan descanso ni se toman vacaciones. Deshierbar, regar, sembrar en la luna y momento oportunos, podar, alimentar animales, entre otras muchas tareas cotidianas, no son negociables la mayoría de las veces. O se hacen en el momento que corresponde, o se pierden cosechas, se estropean plantas, se mueren de hambre los animales, figurativa o literalmente, entre otras calamidades. 

La Canasta tiene el desafío de conectar esos dos mundos, el urbano y el rural, y de coordinar para que de un lado y otro se repartan los beneficios de la manera más justa y equitativa posible. En estas épocas se nos complica un poco. Los pedidos bajan, y es apenas normal, porque muchas personas aprovechamos para salir de la ciudad. Pero la oferta de las fincas se mantiene, incluso coincide con las épocas de cosecha de algunos productos, como los cítricos. En estos momentos las redes son fundamentales: intentamos, con bastante esfuerzo logístico por cierto, que los productos se puedan canalizar por otros lados. Para este tipo de cuestiones es clave también la Red de Mercados Agroecológicos que se lanzó la semana pasada. La red absorbe una parte de la oferta de alimentos que se queda sin canalizar por nuestro lado.

La invitación que les tenemos es a que nos ayuden a idear formas para que la relación entre las familias comensales y las familias productoras no se desbalancee tanto en estas épocas. Sabemos que ustedes tienen muchas iniciativas, ideas, propuestas. A veces no nos da la estructura con la que funcionamos para atenderlas y darles el valor que merecen, pero esperamos en este caso que la creatividad, el conocimiento y experiencia de la multiplicidad de personas de la red nos permita darle una solución o al menos un trámite más conveniente a esta coyuntura. De esta manera, ¡podrán adelgazar nuestras vacas, pero no morirán de inanición!

Esta semana, los invitamos a probar nuestra receta de Sopa de cebolla gratinada


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