31 May

Visita a Wilson y familia

Este sábado que pasó, tuvimos la fortuna de ir a visitar a Wilson y su esposa Mélida en su finca en El Boquerón. Esta visita hace parte de las pruebas piloto de nuestro diseño del Sistema Participativo de Garantías (SPG). En ocasiones previas les hemos contado sobre nuestra iniciativa de cooperación con otras iniciativas afines a La Canasta en la ciudad, de La Red de Mercados Agroecológicos de Bogotá Región.

Una de las primeras iniciativas en las que estamos trabajando en esta red es el diseño de un SPG que nos permita “certificar” el trabajo que se realiza en las fincas. La idea es que en vez de contratar una certificadora externa que ponga un sello de orgánico a los productos o las fincas, nosotros mismos certifiquemos esto, desde una perspectiva más constructiva para las fincas. De esta manera hemos venido diseñando los procesos para hacer las visitas a las fincas para “certificarlas”. A estas visitas deben ir idealmente al menos otro productor o productora, alguien de la organización y un comensal. De esta manera se pueden tener en cuenta todas las perspectivas que participan en el ciclo agroalimentario durante la visita.

El diseño y las pruebas de este SPG lo está liderando Sonia, estudiante de Ingeniera Agroecológica de la Uniminuto, uno de los miembros de nuestra Red. Sonia ha venido realizando talleres y unificando e implementando todas las decisiones que hemos tomado los miembros de la red durante los talleres.

En este orden de ideas, a la visita de este sábado fuimos dos personas del equipo de La Canasta, Sonia y una comensal de La Canasta. Llegamos a El Boquerón en la mañana, donde nos encontramos con Wilson para que nos llevara a su finca. No estaba claro si tendríamos que subir a pie o podríamos subir en campero, pues con las lluvias la carretera se pone difícil. No había llovido en un par de días y con el calor, pareciera que no hubiese llovido en años y subimos en carro hasta donde pudimos. Desde ahí caminamos entre árboles de todos los cítricos: naranja común, tangelo, limón Tahití, mandarino, dulce, lima, toronja, limón toronja, naranja agria, etc. También había muchos árboles de cacao, mamoncillo, carambolo, papaya y otros frutos.

Doña Mélida nos estaba esperando con una fría y refrescante limonada y en la casa llenamos los formatos que traíamos, almorzamos un suculento sancocho de gallina, perfecto para coger fuerzas para seguir con el recorrido por la finca en busca del nacimiento de la quebrada de donde ellos y sus vecinos se abastecen de agua. En el camino nos topamos con varios árboles con troncos tan grandes que se necesitarían al menos 3 o 4 personas extendiendo los brazos para abrazarlos.

¿Cómo comer los diferentes pepinos que recibimos?


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