Cultivar tu propia comida - La Canasta - Mercados Agroecológicos a Domicilio en Bogotá

Nada es más satisfactorio que cultivar tu propia comida. Es una experiencia que requiere de paciencia, mucha observación, instinto de cuidado, inversión de tiempo, trabajo y retorna grandes recompensas. Muchos productores de La Canasta nos han contado que su labor como agricultores comenzó de esta forma. Con un pequeño huerto, donde producían comida para ellos y su familia, y poco a poco fueron adquiriendo experiencia y capacidades para producir más.

Tener una huerta en casa, bien sea tipo jardín, macetas, de pared, en la zona rural o urbana, trae muchos beneficios. Permite pasar tiempo en familia mientras se adquiere el hábito de cuidado de las plantas. Tener una huerta o jardín es un trabajo diario, que exige responsabilidad, en el que los niños disfrutan y se divierten alejados de las pantallas. En las huertas se viven momentos tranquilos, de actividades minuciosas, de hecho se usa como terapia para personas mayores. También se aprende cómo funcionan los ciclos de la naturaleza, comprobando cómo una semilla se convierte en una planta y cómo, en su caso, de ella se obtienen los frutos. También se ve cómo los cambios del clima afectan a las plantas, si necesitan una frecuencia de riego diferente en época de lluvia o en verano.

En este sentido, resulta ser una valiosa herramienta de aprendizaje para todos, pues al comprender cómo funciona el cultivo y la cosecha se entiende cómo es el funcionamiento de la naturaleza, fomentando así la conexión con ella. Y en este contexto, seguramente se va a preferir usar abonos ecológicos y no agentes químicos para proteger las plantas. Lo más valioso de todo será sentir una enorme gratificación al recoger tus aromáticas, hortalizas u otros alimentos y preparar la comida que tú mismo has obtenido, comprobando así que todo trabajo tiene su fruto.

La receta de la semana es Verduras al horno