El bosque, nuestro aliado en la agroecología - La Canasta - Mercados Agroecológicos a Domicilio en Bogotá

La conservación y/o regeneración del suelo es uno de los principales retos de la agroecología. La fertilidad de los suelos está determinada por las cantidades de materia orgánica y por la actividad microbiológica que contienen. Por lo tanto, ningún suelo será productivo y sostenible si no se maneja o promueve el desarrollo de esa actividad microbiológica. En un suelo degradado debido al abuso de agroquímicos, la actividad de los microorganismos es casi nula, mientras que, en un suelo fértil, la fauna y la flora microbiana presentes, son las encargadas de regular los procesos de intercambio entre el suelo y las plantas.

Por eso, cuando producimos alimentos agroecológicos, el bosque es un aliado fundamental, además de otros servicios para regular el ecosistema, nos provee los valiosos Microorganismos de Montaña, en general, éstos son hongos, bacterias, micorrizas, levaduras y otros organismos benéficos que viven y se encuentran en el suelo de montañas, bosques, lugares sombreados y sitios donde en los últimos 3 años no se han utilizado agroquímicos. En el suelo del bosque se reconocen fácilmente por la formación de micelios (hongos) blancos que se adhieren a la hojarasca.

La reproducción de Microorganismos de Montaña, es una tecnología casera, fácil de implementar y de bajo costo que se usa en muchas de las fincas integrantes de La Canasta. Estos microorganismos, se encuentran en medio de la capa de hojarasca y el suelo del bosque, así que recolectando este manto de bosque pueden reproducirse y prepararse de forma sólida y líquida con el fin de aplicarlos al suelo y a las plantas.

Los microorganismos del bosque, especialmente bacterias y hongos cumplen importantes funciones en los procesos biológicos de los suelos y agroecosistemas, así que aplicándolos en nuestras huertas mejoran la fertilidad del suelo pues permiten que haya mayor disponibilidad de nutrientes y mayor cantidad de materia orgánica, con lo que obtenemos el sustrato perfecto para que los alimentos que cultivamos crezcan y se desarrollen bien, sin enfermedades y puedan llevar salud y bienestar a quienes los consumen.

La receta de la semana es Crema de calabacín y apio