El valor del campesino | La Canasta - Mercados Agroecológicos a Domicilio en Bogotá

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“Desde La Canasta, nos preguntamos, cómo explicaríamos a las generaciones futuras, lo que pasó con el campo después de la situación que estamos viviendo hoy día.
Llenos de optimismo, desearíamos que esta fuera la historia que contemos: La vida en el campo se había vuelto compleja, el clima indescifrable y a veces inclemente, los precios de los productos en el mercado eran bajos, pero de los insumos muy elevados. Los jóvenes abandonaban los cultivos para buscar mejores oportunidades en las ciudades, de educarse, de conseguir un trabajo bien pago y de gozar de una vivienda con todos los servicios.
Pero algo pasó en la historia que hizo cambiar todo. De tal forma, que el ser humano se cuestionó sus prioridades. Cuando las cómodas ciudades se aislaron, cerrando cines, bares, estadios, restaurantes y locales comerciales; cuando se prohibió salir de casa y tener contacto con otros más allá del núcleo familiar directo, cuando una causa mayor superó la del proyecto individual humano. El consumo de muchos productos y servicios se frenó, pero no el de los alimentos. Lo esencial: la comida y la salud, fueron una prioridad en adelante. El campesino, el productor, aquella persona oculta en el sabor y olor de nuestro plato, pasó a ser tan importante como lo era el médico o la enfermera. Así, entendimos que hay oficios importantes, oficios creativos, oficios entretenidos, pero que hay unos, que son indispensables, como ser campesino, campesina o productores del campo.
La vida del campesinado poco cambió. Su aislamiento no fue muy diferente del cotidiano, tenían sus campos llenos de frutos y verduras, sus senderos amenizados por cantos, su buena salud. Sólo cambió, que su labor empezó a ser reconocida por todos como un servicio esencial.

Aunque esto parezca una ficción, la realidad que estamos viviendo nos obliga a preguntarnos ¿qué tan valiosos son aquellos campesinos y campesinas que nos permiten la vida en la ciudad?, ¿qué tan valiosos son nuestros alimentos?, ¿que tan apreciables son los bosques y las especies que los habitan y qué tan necesarias para mantener un equilibrio natural?”