Preparando una huerta | La Canasta - Mercados Agroecológicos a Domicilio en Bogotá

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Nuestra Red está compuesta por comensales conscientes en la ciudad y más de 75 productores y productoras, tanto en el campo como algunos transformadores en la ciudad. Hay una gran variedad de fincas, en diferentes pisos térmicos, con varios tamaños y con diferentes composiciones de cultivadores. Algunas fincas llevan ya varios años produciendo, otras que hasta ahora están empezando con producciones más grandes.

En estas últimas semanas hemos estado trabajando en la reapertura de una nueva zona de cultivo en la finca Brazocambiado en Subachoque. La huerta existente había tenido un periodo con cultivos y por un tiempo se dejó de sembrar, resultando en que hierbas y pastos ganaron terreno. El proceso empezó entonces por cortar éstas hierbas y pastos y separar ambas para armar un compost con las primeras y para secar el pasto.

Posteriormente se trabajó con un motocultor, una máquina que remueve la tierra (una suerte de arado). En ese proceso, hubo una gran labor manual de remoción de las raíces del pasto quicullo que son muy resilientes y hacen que las camas se llenen de pasto si no se remueven la mayoría. Aquí, la parte de la huerta que había tenido cultivos, y por lo tanto un trabajo previo, se dejó trabajar mucho mas fácil, la parte que estaba pastada nos dio una buena lucha.

Después de haber ablandado la tierra y dejarla sin raíces (al menos con menos), agregamos minerales, microorganismos, compost y otros elementos orgánicos para alimentar el suelo y así ayudar a los cultivos a crecer bien. Un suelo sano y lleno de vida es esencial dentro de la agroecología, a diferencia de la agricultura extensiva que comienza por matar toda la vida que tiene el suelo para sustituirla con abonos sintéticos y así poder controlar los cultivos con otros químicos.

Siguiendo el proceso formamos los caminos de la huerta y las camas de cultivo, las cuales cubrimos con el pasto seco usandolo como cobertura para prevenir la erosión, mantener la humedad y dificultar el crecimiento de otras hierbas que competirían con las plantas que sembramos. Por último abrimos unos pequeños huecos y sembramos las plántulas. ¡Y ahora a cuidar el cultivo y esperar los frutos!

La receta de esta semana es Dulce de Ruibarbo y Guanabana