Un día en la vida de una mujer rural - La Canasta - Mercados Agroecológicos a Domicilio en Bogotá

Anteayer se celebraba el día de la mujer y justo ese día, como todos los lunes, se realiza en nuestra finca PazyFlora, en La Vega, la labor de cosecha y preparación de los productos que se envían a Bogotá el martes temprano. Durante la jornada, pensé en lo mucho que disfruto de esta labor y quise compartir con los comensales cómo es un día de cosecha y esos detalles que no necesariamente conocen.

Aquí, somos dos mujeres, Giovana y Luz Miriam, las que realizamos las tareas de cosecha. Primero, hacemos limpieza del área destinada a la postcosecha, también limpiamos y desinfectamos el tanque y renovamos el agua del mismo -que proviene de un nacimiento-. Organizamos y lavamos canastillas. Luego, empezamos a cosechar productos. Durante la recolección, hacemos una preselección y a algunos los preparamos para el alistamiento, retirando las hojas largas de los brócolis, las hojas feas en el caso de las espinacas y lechugas o cortando la raíz y las hojas de las cebollas. En la huerta no tenemos balanza, así que, guiadas por nuestro instinto y experiencia, calculamos en libras la cantidad de productos que debemos recolectar para llevar a la zona de empaque. Cuando tenemos casi completa la cosecha, nos dividimos el trabajo, y así, una termina la recolección de lo que hace falta y la otra se queda en la zona de alistamiento y empieza a revisar, seleccionar, lavar, contar, pesar y atar los productos, verificando con meticulosidad que sean de buena calidad, imaginando que los comensales que los recibirán, tendrán la mejor impresión y disfrutarán en su hogar de un alimento cuidado y tratado con amor.

Cuando tenemos todo, las dos terminamos de alistar. Algunos productos, los ponemos en el agua del tanque para que se hidraten y salgan todos los bichos escondidos adentro. Al final de la jornada, organizamos los productos en las canastillas para su transporte a Bogotá. Y así termina la jornada al final de la tarde o a veces al principio de la noche.

No sé si fue por celebrarse el día de la mujer, el mismo día de cosecha, pero reflexioné mucho sobre lo afortunadas que somos de poder trabajar y vivir en el campo, teniendo una labor digna, que beneficia a personas de la ciudad, siendo mujeres, madres y esposas. Y también, lo privilegiados que son los comensales de La Canasta, al recibir en sus hogares buenos alimentos y poder conocer estas historias de quienes los producimos.

La receta de la semana es Ensalada de espinaca y mango